Presión total por parte de los aliados del Gobierno hasta el minuto final. Óscar Puente dimitió al filo de las nueve de la noche de este martes tras una larga comparecencia de casi cuatro horas de duración en la Diputación Permanente en la que todos los socios, excepto Bildu, le habían exigido que tomase ese camino. Que no siguiera en el cargo ni un minuto más. “Ha perdido el tren de la confianza”, avisaban rotundos desde el PNV.
“La decisión sobre mi futuro la tomé los primeros minutos tras la tragedia. Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo tras dos accidentes en menos de un año”, dijo el ya exministro al final de su comparecencia. Unas declaraciones que causaron una sorpresa total en la Diputación Permanente. Al unísono, eso sí, desde el PP a Sumar lo celebraron. “Altura de miras”, señaló Alberto Ibáñez, diputado de Compromís. “Es hacer lo correcto y una muestra de respeto hacia las víctimas”, valoraba el diputado de IU, Toni Valero.
“Llega 116 muertos tarde”, advirtió la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz. “El responsable de que nuestro sistema ferroviario haya estado en manos de Ábalos y Puente, sigue en su puesto. El 29N tenemos la obligación moral de sacar a Sánchez del Gobierno para poder reconstruir España”.
Puente dimitía tras una durísima comparecencia en la que quedó retratada su soledad total. Solo acompañado por parte del secretario de Estado de Relación con las Cortes, Rafael Simancas y la presidenta del PSOE, Cristina Narbona. En el interior aguardaba el portavoz en el Congreso, Patxi López, que respondiendo a los grupos parlamentarios protegió al ministro Puente de las contundentes exigencias de dimisión.

Antes de dimitir, en la comparecencia, Sumar, socio minoritario del PSOE en el Gobierno, fue muy contundente en su crítica al Gobierno al exigir expresamente su dimisión. “Facilite que se conozca toda la verdad y presente su dimisión”, dijo. A su juicio, ello sería un “último servicio valioso desde su ministerio”, justificó la portavoz del grupo parlamentario, Verónica Barbero.
Desde ERC, el portavoz Gabriel Rufián, avisó muy rotundo. “Alguien se tiene que hacer cargo de esto”, en referencia al ministro Puente. Y, pidió, al Gobierno no comparar la gestión del accidente de Urda con la de otras tragedias en las que al frente han estado gobiernos del Partido Popular. “No vale decir que Trillo con el accidente del Yak-42, o Pastor con Angrois y Botella con el Madrid Arena. No vale”, advirtió. Incluso, en un paso más allá, se el diputado independentista preguntó al ministro lo que la izquierda estaría pidiendo si “fuese el PP quien tuviese más de 100 muertos en diez meses”.
Desde el PNV, Mikel Legarda, reclamó al ministro que “no se aferre al cargo”. “Ha perdido el tren de la confianza”, avisó. En su comparecencia, el diputado nacionalista pidió “recuperar la confianza quebrada” y , para ello, dijo, deben “asumirse responsabilidades. “Para hacerse cargo del estado de animo de la sociedad le toca dimitir como manifestación de la responsabilidad política”, reflexionó.
La diputada de Podemos, Ione Belarra, siguió la misma estela. “Señor Puente, no solo se tiene que ir”,dijo, sino que pidió no cargar las responsabilidades sobre los trabajadores de Adif. A su juicio, el “verdadero error humano ha sido la liberalización”. Además, reclamó exigir si existían presiones a los operarios y maquinistas para evitar retrasos “a costa de la seguridad” y exigió conocer “quien filtró los audios de las comunicaciones ferroviarias”, apuntando al ministro y a su entorno.

Desde Bildu, la portavoz Mertxe Aizpirua, evitó pedir responsabilidades políticas al ministro hasta que no concluyan las investigaciones. Entonces será cuando pedirán dimisiones “caiga quien caiga”. De hecho, reprochó al resto de partidos su señalamiento. “No lo haremos con usted, señor Puente, pero tampoco vamos a admitir que se haga con los trabajadores y trabajadoras”, dijo. Además, Bildu, exige al Gobierno cumplir con una serie de compromisos que pasan por abrir una investigación independeinte, una auditoría de mantenimiento y renovación de la infraestructura y un plan ferroviario, entre otras.
Desde Junts, la portavoz Miriam Nogueras reprochó el deterioro de las vías y la falta de inversiones ferroviarias. “Hay mucha gente que tiene miedo a coger el tren hoy”, advirtió. Reclamó atender las consecuencias de su gestión. “Los servidores públicos no son influencers. Estamos aquí para gestionar, para hacer leyes y para asumir responsabilidades”, advirtió.
PP y Vox: “Es incapaz de empatizar con el dolor ajeno”
Desde el PP y Vox, las críticas también han sido unánimes. La portavoz parlamentaria popular, Ester Muñoz, criticó la “frivolidad” del ministro de Transportes. “Le hemos visto bailar y reírse de los incidentes que sufren a diario y los accidentes, los usuarios en los trenes, a los maquinistas y de todos los operarios. Solo nueve meses después de Adamuz, usted hacía chanzas en televisión. Esto fue hace escasos unos días y, de nuevo, una nueva tragedia mortal”, denunció. Según el PP, Puente es “incapaz de empatizar con el dolor ajeno y demostrar un mínimo de respeto”.
Desde Vox, su portavoz Pepa Millán, advirtió que su partido “hará lo imposible para que (Puente) pague ante un tribunal por cada una de las 116 muertes que han provocado”. Señaló el deber del Gobeirno de actuar. “¿Cuántos muertos más hacen falta para que alguien haga algo, para que alguien adopte alguna responsabilidad en todo esto?”, se preguntó.

