La familia de David Benítez sigue sin poder recuperar su cuerpo seis días después de la tragedia: “No es justo”

Su hermana Ana denuncia la angustiosa espera para trasladar sus restos a Sevilla: "Están trabajando a destajo, pero no es suficiente"

Seis días después del accidente ferroviario de Urda, la familia de David Benítez Domínguez continúa esperando poder recuperar su cuerpo. Aunque su fallecimiento ya ha sido confirmado, sus familiares todavía no han recibido la autorización necesaria para trasladar sus restos a Sevilla y darle sepultura. La espera, que comenzó con la incertidumbre de no saber dónde estaba David, se ha convertido ahora en un calvario burocrático que impide a sus seres queridos regresar a casa y despedirse de él.

Su hermana, Ana Benítez, ha relatado este lunes en Herrera en COPE, la difícil situación que atraviesa su familia. “Seguimos, como bien dices, en la casa sacerdotal, esperando para podernos llevar a mi hermano”, ha explicado. Según ha señalado, son la única familia española que permanece en Toledo a la espera de poder recuperar el cuerpo de una de las víctimas.

David, de 38 años, era aparejador, estaba casado y tenía dos hijos pequeños, de uno y dos años. Había viajado a Madrid el martes para asistir a una cena de trabajo y regresaba a Sevilla al día siguiente, cuando se produjo el choque entre los dos trenes de alta velocidad. Viajaba en el asiento 13B del vagón 8 del AVE siniestrado.

Desde que se conoció el accidente, sus familiares comenzaron una búsqueda desesperada. El pasado miércoles, Ana intervino en El programa de Ana Rosa, de Telecinco, para pedir ayuda a quienes pudieran tener alguna información sobre su hermano. “Por favor, se llama David Benítez Domínguez. Si alguien sabe algo de él, lo reconoce, por favor que nos diga”, suplicaba entonces.

En aquel momento, la familia todavía mantenía la esperanza de encontrarlo con vida. “Lo último que sabemos de él es que ya iba en el AVE”, explicaba Ana, que incluso contemplaba la posibilidad de que hubiera perdido su teléfono móvil durante el impacto y no pudiera comunicarse con sus seres queridos.

Una espera que se prolonga pese a la confirmación de su muerte

La confirmación de su fallecimiento llegó varios días después del siniestro. Según ha relatado Ana para COPE, la familia recibió la noticia la noche del jueves al viernes, cuando les comunicaron que David había muerto. Inicialmente, les indicaron que podrían recuperar su cuerpo el viernes por la tarde, pero no fue así.

“Recibimos una llamada a la mañana siguiente y nos dicen que tienen que hacer unas pruebas complementarias, y que no pueden emitir ni el informe forense ni el certificado de defunción ni el permiso de enterramiento”, ha lamentado.

De esta manera, la familia continúa sin poder trasladar los restos de David a Sevilla, pese a conocer ya su fallecimiento.

En otra intervención televisiva, esta vez en La Sexta, Ana ha explicado que llegaron a la casa sacerdotal el mismo día del accidente. “Abrimos la puerta de la casa sacerdotal. No había nadie más, solamente nosotros”, ha recordado. Desde entonces, han permanecido allí pendientes de cualquier novedad.

“Las manos son las que son”

“Sé que quien está trabajando en esto, y tanto aquí, en la casa sacerdotal, como en el instituto de medicina legal, en los hospitales, guardia civil, policía judicial, todos, todos están trabajando a destajo“, ha reconocido durante su entrevista en COPE.

Sin embargo, considera que el despliegue de recursos humanos no está siendo suficiente para responder a una tragedia de semejante magnitud. “No es suficiente”, ha asegurado.

La hermana de David ha apuntado a la necesidad de reforzar los equipos encargados de estas tareas para evitar que otras familias tengan que atravesar una situación similar. “Las manos son las que son”.

“Como esto, lamentablemente, pues puede volver a suceder, o algo similar, pues que se tenga en cuenta, porque no es justo, ni para nosotros ni para quienes están trabajando sin descanso“, ha reclamado.

En declaraciones a La Sexta, Ana ha insistido en que la familia no abandonará Toledo sin David. “De aquí no nos vamos sin mi hermano”, ha afirmado.

Dos hijos pequeños esperan en Sevilla

Detrás de la espera hay una familia que todavía intenta asimilar la pérdida. David acababa de mudarse a una casa nueva junto a su mujer y sus dos hijos, de apenas uno y dos años. Su hermana lo ha recordado en COPE como “el corazón más grande que yo he conocido en mi vida” y una persona que “siempre ha mirado por los demás”.

A pesar de todo, durante su entrevista en COPE ha asegurado sentirse “en paz”, convencida de que David también lo está. “Se ha ido él de mi familia porque era el único que estaba preparado para irse, porque ese corazón no estaba hecho para estar en este mundo tan injusto y tan egoísta”, ha expresado emocionada.

Ahora, su principal preocupación es encontrar fuerzas para acompañar a sus padres, a su cuñada y a sus dos sobrinos. Pero antes necesitan cerrar una espera que se prolonga desde hace cinco días.

TAGS DE ESTA NOTICIA