Siempre me han fascinado las vajillas de mi abuela. Los platos de flores azules, las fuentes con escenas campestres y aquellas soperas que guarda en el aparador del comedor como si el tiempo no pasara por ellas. Tengo la suerte de seguir yendo a su casa a verla y de encontrarme con todas esas cosas que me han gustado desde pequeña. Mi madre y mis tías han heredado su obsesión por poner una mesa bonita, especialmente cuando viene alguien a casa. Porque, por mucho que digan, un café siempre sabe mejor en una taza bonita.
Las grandes marcas también han recuperado esta estética. Mientras La Cartuja de Sevilla retoma sus colecciones históricas después de reanudar la fabricación, Zara Home ofrece platos de loza decorados con delicados motivos florales y precios mucho más asequibles. En paralelo, tiendas especializadas como Maison Fabiola seleccionan auténticas vajillas francesas, cristalerías y cuberterías antiguas. ¿Dónde merece la pena comprarlas? ¿Qué colecciones elegir? ¿Y en qué mercadillos buscar una pieza especial sin gastar una fortuna? Esta guía recorre las direcciones más interesantes para quienes disfrutan poniendo una mesa bonita y descubriendo objetos de decoración.

La Cartuja de Sevilla: las vajillas de siempre y las novedades de su renacimiento
La historia de La Cartuja de Sevilla comienza en 1841, cuando Charles Pickman puso en marcha una manufactura de loza que acabaría convirtiéndose en una referencia de la cerámica española. Sus vajillas decoradas con flores, paisajes y escenas tradicionales llevan generaciones presentes en las mesas familiares.
Después de atravesar graves dificultades económicas y paralizar su producción en 2025, la empresa ha conseguido iniciar una nueva etapa. En abril de este año volvió a fabricar en sus instalaciones de Salteras, en Sevilla, gracias a la entrada de nuevos inversores. Y, el pasado 7 de octubre, se supo que la histórica firma había recuperado su plantilla y contratado a 16 nuevos trabajadores (¡y nosotras felices!).
La marca presenta esta nueva etapa bajo el concepto El Renacer, recuperando diseños clásicos y desarrollando propuestas que llevan sus motivos históricos a las mesas actuales. Entre las colecciones que merece la pena conocer destacan Flor de Lis Azul, Flor de Lis Rosa, Viejo Molino, Bellavista y 202 Rosa. Son opciones para las que quieren una mesa tradicional, con decoraciones florales y dibujos de inspiración clásica. Para las que busquen algo menos convencional, una buenísima opción es Oaxaca by Gastón y Daniela, una colección decorada con aves exóticas, vegetación tropical y tonos intensos. Sus platos permiten combinar amarillos, rosas, verdes y azules, sin renunciar al carácter ornamental de La Cartuja. Los precios varían según la colección. En su catálogo figuran platos de postre Oaxaca por 26,95 euros y platos llanos por 31,95 euros. En Flor de Lis Azul, una fuente redonda se anuncia por 59,95 euros.
Qué merece la pena comprar: una fuente de servir, una salsera o seis platos de postre pueden ser una buena manera de incorporar sus diseños a una vajilla blanca que ya tengamos en casa.
Dónde comprar: en la tienda oficial, www.lacartujadesevilla.com, donde se pueden consultar colecciones, precios y disponibilidad.
Zara Home recupera los platos de paisajes y flores que recuerdan a La Cartuja
La última propuesta de Zara Home recupera el encanto de las vajillas que durante generaciones ocuparon un lugar privilegiado en los aparadores familiares. La firma ha incorporado a su catálogo la colección Loza Paisaje y Flores, una vajilla en tonos burdeos y rosa oscuro, decorada con escenas paisajísticas y delicados motivos florales que recuerdan a las piezas tradicionales de La Cartuja de Sevilla. Platos con escenas campestres, delicadas cenefas y motivos florales en tonos burdeos que inevitablemente recuerdan a los diseños clásicos de La Cartuja de Sevilla. Una estética de inspiración decimonónica que vuelve a encontrar su sitio en las mesas actuales, donde las piezas antiguas conviven con otras más actuales.
La colección incluye también aquellas piezas que prácticamente habían desaparecido de las mesas cotidianas: soperas con tapa, azucareros, fuentes ovaladas y pequeñas jarras lecheras decoradas con paisajes. Objetos que evocan los desayunos de antes y aquellas comidas familiares en las que cada cosa tenía su lugar. Con precios que parten de los 5,99 euros para los platos de postre y alcanzan los 49,99 euros de la sopera, la colección es otra muestra del renovado interés por la loza decorada y por una manera de poner la mesa que recupera los estampados, las formas y los pequeños rituales de otras épocas. Aunque el diseño recuerda a las vajillas históricas de La Cartuja, se trata de colecciones de fabricantes diferentes y no de piezas idénticas. Lo interesante es comprobar cómo una estética que durante años se consideró anticuada vuelve a aparecer entre las propuestas de decoración contemporáneas.

Qué merece la pena comprar: seis platos de postre por 35,94 euros, una fuente ovalada para combinar con una vajilla blanca o la jarra lechera de 8,99 euros como detalle para el desayuno.
Dónde comprar: en Zara Home, dentro de la colección Loza Paisaje y Flores. La disponibilidad varía según la pieza; algunas referencias aparecen anunciadas como próximas a estar disponibles.
Maison Fabiola, la dirección del Rastro para encontrar vajillas francesas auténticas
Si lo que buscamos es una vajilla antigua de verdad, Maison Fabiola merece un lugar destacado en la agenda. Ubicada en las Nuevas Galerías del Rastro madrileño, la firma nació en 2018 de la pasión de sus fundadoras por la decoración y el savoir-faire francés. Su selección reúne piezas procedentes principalmente de Francia: servicios de mesa, fuentes, juegos de té, cristalerías, cuberterías, mantelerías y pequeños objetos decorativos.
Su catálogo es muy interesante para las que preferimos piezas con cierta antigüedad antes que reproducciones más actuales. Entre las referencias anunciadas destaca una vajilla Primavera de loza francesa, atribuida por la tienda a la manufactura Creil-Montereau y fechada entre las décadas de 1920 y 1950. El servicio incluye 22 platos llanos, 12 hondos, una ensaladera, una salsera y dos fuentes redondas. Su precio anunciado es de 650 euros, aunque la ficha advierte de algunas manchas propias del estado de conservación. También aparecen juegos de té y café para seis personas por 265 euros, así como vajillas de mayor valor destinadas a coleccionistas.
Una de las cerámicas que merece la pena conocer es la denominada Terre de Fer, una loza francesa especialmente apreciada entre los aficionados a las antigüedades. Sus decoraciones florales, escenas campestres y dibujos monocromáticos encajan con la estética de las mesas clásicas. Maison Fabiola también selecciona cuberterías y cristalerías antiguas que permiten completar una mesa sin necesidad de comprar una vajilla entera.
Qué merece la pena buscar: fuentes ovaladas, platos de postre franceses, juegos de café, cuberterías antiguas, manteles bordados y piezas Terre de Fer.
Dónde comprar: Maison Fabiola, Nuevas Galerías, Ribera de Curtidores, 12, local 39, Madrid. También a través de www.maisonfabiola.com. La tienda anuncia atención presencial los sábados y domingos de 11:00 a 14:00. Como muchas de sus piezas son únicas, conviene consultar la disponibilidad antes de desplazarse.
El Rastro de Madrid: una ruta para encontrar platos antiguos, fuentes y cristalerías
Una mañana de domingo en El Rastro sigue siendo uno de los mejores planes para quienes disfrutan buscando objetos antiguos y piezas especiales de decoración. El mercado se celebra los domingos y festivos de 9:00 a 15:00 y reúne puestos de segunda mano, coleccionismo, muebles, cerámica y objetos domésticos. Pero si el objetivo es encontrar vajillas, merece la pena ir más allá de los puestos callejeros y recorrer también las galerías de anticuarios.
El primer destino son las Nuevas Galerías, en Ribera de Curtidores, 12. Además de Maison Fabiola, allí se encuentran comercios especializados en antigüedades como Aryan Antigüedades y Le Bélier Antiques. Es una buena zona para preguntar por servicios antiguos, pequeños objetos de mesa y piezas de colección, aunque conviene confirmar las existencias concretas.
La siguiente parada son las Galerías Piquer, en Ribera de Curtidores, 29, otro de los espacios históricos dedicados a las antigüedades en Madrid. Después merece la pena recorrer las calles Carnero, Carlos Arniches y los alrededores de la plaza del General Vara de Rey, donde pueden encontrarse comercios y puestos con objetos de distintas épocas.
El atractivo de esta ruta está en acudir sin una lista demasiado estricta. Quizá no aparezcan los doce platos idénticos que buscábamos, pero sí una fuente azul, unas copas talladas o una pequeña sopera que termine siendo la pieza más bonita de la mesa.
Qué merece la pena buscar: platos sueltos de porcelana, fuentes ovaladas, salseras, cristalerías antiguas, cubiertos de servir y juegos de café incompletos. Un consejo: antes de comprar una vajilla antigua, revisar el reverso de las piezas, comprobar que no existen grietas o restauraciones y contar cuidadosamente todos los elementos del servicio.
Mercat dels Encants y Mercantic: dónde buscar vajillas vintage en Barcelona
Madrid no es la única ciudad española donde merece la pena dedicar una mañana a buscar objetos antiguos. En Barcelona, el Mercat dels Encants, situado junto a la plaza de las Glòries, es uno de los grandes mercados de segunda mano de la ciudad. Entre sus puestos se venden muebles, objetos domésticos, decoración y artículos de distintas épocas. Es una buena opción para buscar vajillas sueltas, cristalerías o pequeños accesorios de mesa. Abre los lunes, miércoles, viernes y sábados de 9:00 a 20:00, salvo excepciones indicadas en su calendario oficial.
A pocos kilómetros de Barcelona, Mercantic, en Sant Cugat del Vallès, ofrece una experiencia diferente. Este espacio reúne anticuarios, comercios de decoración y vendedores especializados en objetos vintage. Ocupa parte de una antigua instalación industrial y cuenta con espacios permanentes y un mercado dominical. Es especialmente interesante para quienes desean combinar la búsqueda de vajillas con muebles antiguos, lámparas, espejos y otros objetos para la casa.
Dónde: Mercat dels Encants, Barcelona, www.encants.cat; y Mercantic, avenida de Rius i Taulet, 120, Sant Cugat del Vallès, www.mercantic.com.
Los mercadillos franceses donde encontrar vajillas antiguas
Si hay un país en el que buscar vajillas antiguas puede convertirse en el motivo de una escapada, ese es Francia. La cultura de la brocante, los mercados de segunda mano y los anticuarios forma parte de una tradición decorativa que ha inspirado durante décadas a coleccionistas e interioristas. No es necesario buscar porcelanas extraordinarias. A veces, el mayor encanto está en un plato estampado, una fuente de loza, una copa tallada o unas servilletas de lino antiguas.
Les Puces de Saint-Ouen, el paraíso de las antigüedades a las afueras de París
A las afueras de París, el Marché aux Puces de Saint-Ouen reúne diferentes mercados especializados en antigüedades y objetos de segunda mano. Uno de los más interesantes es el Marché Vernaison, en el número 99 de la rue des Rosiers. Sus más de 300 puestos forman un recorrido de pasillos y pequeños comercios en los que se pueden buscar objetos domésticos antiguos, porcelana francesa, cristalería y artículos decorativos de distintas épocas. También merece la pena explorar otros mercados del conjunto de Saint-Ouen, ya que los vendedores se especializan en diferentes estilos y periodos.
Dónde: Marché Vernaison, 99 rue des Rosiers, Saint-Ouen-sur-Seine, Francia. Información en www.pucesdeparissaintouen.com.
L’Isle-sur-la-Sorgue, una escapada a la Provenza para buscar pequeños tesoros
En Provenza, L’Isle-sur-la-Sorgue es uno de los destinos más conocidos entre los aficionados a las antigüedades. Según su oficina de turismo, la localidad reúne aproximadamente 300 anticuarios y vendedores de brocante, que convierten sus calles en un destino especialmente atractivo para quienes buscan piezas decorativas. Su mercado dominical se celebra habitualmente en la Avenue des Quatre Otages, de 8:00 a 18:00, con posibles excepciones en determinadas festividades.
Entre sus comercios merece la pena conocer Hôtel Dongier Antiquités, situado en el número 15 de la esplanade Robert Vasse. Reúne alrededor de treinta comerciantes especializados en antigüedades y objetos de arte, incluidas piezas de cerámica. Es un buen destino para buscar manteles de lino, fuentes de loza, cristalería antigua y objetos domésticos de inspiración provenzal.
Chatou, una feria para los verdaderos aficionados a la brocante
A poca distancia de París, la Foire de Chatou es otra cita interesante para los amantes de las antigüedades. La feria reúne periódicamente a profesionales especializados en muebles, objetos decorativos, cerámica, arte y piezas de distintas épocas.
A diferencia de un mercado semanal, es un evento que requiere consultar las fechas de cada edición antes de organizar el viaje. Y para las que busquen vajillas francesas con cierta antigüedad, puede ser una buena oportunidad para comparar piezas, conocer a distintos comerciantes y aprender a reconocer manufacturas y decoraciones.
Cinco cosas que merece la pena buscar en un anticuario francés
Antes de visitar una brocante, conviene conocer algunos términos habituales en las tiendas de antigüedades francesas:
Terre de Fer: Es una denominación asociada a un tipo de loza francesa de pasta fina, frecuentemente decorada con flores, escenas campestres o estampados monocromáticos. Sus platos y fuentes son especialmente apreciados para crear mesas de inspiración clásica.
Faïence: Término francés que designa diferentes tipos de cerámica esmaltada. Puede encontrarse en platos, fuentes, jarras y otros objetos decorativos.
Porcelaine de Limoges: Porcelana vinculada a la región francesa de Limoges, conocida por su tradición manufacturera. Es habitual encontrar servicios de té, platos y piezas con decoraciones florales o detalles dorados.
Argenterie: La palabra que conviene recordar si buscamos cuberterías, bandejas y objetos de plata o metal plateado. Es importante comprobar el material exacto, los contrastes y el estado de conservación.
Linge ancien: Manteles, servilletas y otros textiles domésticos antiguos. Las piezas de lino o algodón con bordados pueden ser un complemento precioso para una mesa clásica.

