Iberdrola vuelve a mejorar sus previsiones de beneficio. La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán ha revisado por segunda vez este año sus expectativas para 2026 y ahora espera que el beneficio neto ajustado crezca al menos un 10%, frente al 8% que anticipaba previamente. En paralelo, la compañía energética eleva sus previsiones a medio plazo y fija en su hoja de ruta un crecimiento medio anual del 10% durante los próximos cinco años, hasta 2030.
Esta previsión supone revisar las guías de su plan estratégico hasta 2028, presentado en septiembre de 2025, que preveía incrementos anuales del beneficio en el entorno del 8%. Iberdrola confía en que la expansión de su negocio de redes eléctricas, especialmente en Reino Unido y Estados Unidos, permita acelerar el crecimiento de sus resultados.
La revisión llega después de cerrar los nueve primeros meses de 2026 con un beneficio neto de 5.816 millones de euros, un 10% más que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, esta cifra incluye el efecto de las plusvalías obtenidas por la venta de activos en México al grupo Cox. Si se atiende al beneficio neto ajustado, el resultado asciende a 5.141 millones, con un incremento del 9%, que alcanza el 13% al excluir el impacto de los tipos de cambio.
Por su parte, el beneficio bruto de explotación (EBITDA) ajustado aumentó un 7%, hasta los 11.891 millones de euros. Sin el efecto de las divisas, el crecimiento fue del 8%.
Los analistas ya anticipaban una mejora
La revisión de las previsiones no ha sorprendido a los analistas. Coincidiendo con el primer aniversario del plan estratégico de 58.000 millones de euros de Iberdrola, Bankinter ya estimaba que la compañía superaría sus objetivos financieros para 2028.
En concreto, la entidad calculaba un beneficio neto ajustado de 7.880 millones de euros para ese ejercicio, frente a los 7.600 millones contemplados en el plan de la eléctrica. También anticipaba un EBITDA ajustado de 18.881 millones, por encima de los 18.000 millones previstos por Iberdrola. La apuesta por las redes es uno de los principales argumentos que respaldan las expectativas de crecimiento.
Inversiones récord de 10.087 millones
Los resultados del tercer trimestre reflejan el peso creciente de las redes eléctricas en la estrategia de Iberdrola. Entre enero y septiembre, la compañía invirtió 10.087 millones de euros, un 13% más que un año antes y una cifra récord para este periodo. De este importe, 6.277 millones se destinaron al negocio de redes, un 28% más que en los nueve primeros meses de 2025. Estas infraestructuras concentran ya el 62% de la inversión total del grupo, con más del 90% de los recursos dirigidos a Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.
La expansión ha permitido elevar un 14% la base de activos regulados de redes, hasta los 56.000 millones de euros. Destaca especialmente el crecimiento del 31% en los activos de transporte eléctrico.
Iberdrola espera que esta base de activos supere los 90.000 millones en 2030, lo que supondría un incremento superior al 60% respecto al nivel actual. El desarrollo de estas infraestructuras, cuyos ingresos están sujetos a marcos regulatorios, constituye uno de los pilares de su estrategia para aumentar la estabilidad de los resultados.
Por su parte, las inversiones en generación y clientes alcanzaron los 3.600 millones de euros, de los que 3.257 millones se destinaron a energías renovables, principalmente eólica terrestre y marina. En los últimos doce meses, la compañía ha instalado 3.300 megavatios (MW) de nueva potencia, dentro de su objetivo de incorporar 15.000 MW entre 2025 y 2030.
En conjunto, cerca del 75% de las inversiones del grupo se concentraron en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil, lo que confirma el protagonismo de estos tres mercados en su expansión internacional.
El dividendo a cuenta sube un 8,7%
Esta mejora de los resultados tendrá su reflejo en la remuneración a los accionistas, con un incremento un 8,7% el dividendo a cuenta correspondiente al ejercicio 2026, hasta los 0,275 euros brutos por acción. Este importe se completará con el dividendo complementario que se apruebe en la Junta General de Accionistas de 2027. La compañía todavía no ha concretado la remuneración total correspondiente al presente ejercicio.
Como referencia, el dividendo total con cargo a 2025 alcanzó los 0,685 euros por acción, por encima de los compromisos inicialmente establecidos en su plan estratégico.
En los resultados de los nueve primeros meses, Iberdrola destaca que dispone de una liquidez superior a 23.000 millones de euros, suficiente para cubrir 20 meses de necesidades de financiación, y mantiene su calificación crediticia BBB+.
La eléctrica ofrecerá más detalles sobre sus objetivos financieros y de inversión en el próximo Capital Markets Day, previsto para marzo de 2027.

