Los servicios médicos del hospital Vall d’Hebron de Barcelona acaban de ofrecer una rueda de prensa para informar del estado de salud del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que ayer ingresó con un “cuadro hiperagudo de dolor y de dificultad de en las extremidades inferiores“. Illa llegó al hospital en ambulancia y Vall d’Hebron puso en marcha el protocolo de vigilancia intensiva para descartar patologías emergentes como las tumorales y las vasculares (como el ictus).
El equipo médico de Vall d’Hebron practicó analíticas, resonancias y angioescáner y, producto de todo ello, ha descartado que Illa haya sufrido un ictus en algún momento. “El paciente ha evolucionado de forma clínicamente estable y ha presentado ligeras mejoras de su sintomatología”, han informado los doctores, que también han concretado el president permanece en Vigilancia Intensiva aunque prevén que mañana, lunes, pase a una planta normal de rehabilitación.
Los médicos que han dado las explicaciones —los doctores Albert Salazar (director gerente de Vall d’Hebron), Patricia Pozo (jefa del Servicio de Neurología), Manel Escobar (director clínico del Servicio de Diagnóstico por la Imagen) y Judith Sánchez-Raya (jefa del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación)— prevén que el presidente de la Generalitat inicie a partir de mañana una terapia de recuperación porque es clave que esta sea “precoz e intensiva” y Vall d’Hebron tiene una unidad de referencia.
El hospital prevé que esta terapia intensiva dure hasta dos semanas (dos sesiones mañana y tarde) para que el paciente recupere la fortaleza y la funcionalidad en las extremidades.
Con ganas de trabajar
“El president Illa está animado, con el control de dolor apropiado, con ganas porque ya quería volver a trabajar si pudiera, pero ahora es un paciente más. Insisto en que está animado, está estable y está con ganas de recuperarse”, ha explicado uno de los doctores.
El equipo médico también ha descartado que Illa haya sufrido una “infección isquémica medular” a través de resonancia magnética y, en estos momentos, tras descartar todas las causas graves, su orientación diagnóstica apunta hacia “algún tipo de causa inflamatoria“.
El presidente de la Generalitat arrastra actualmente un “déficit motor” en las extremidades que, si bien no le impide caminar, le genera ciertas limitaciones. “Hay que monitorizarlo. Vamos a hacer analíticas periódicas y exploraciones como hasta ahora cada 4-6 horas. Se ha mantenido estable e incluso ha mejorado”, han dicho los doctores, de Vall de Hebron, que mañana volverán a informar del estado de salud de Illa.



