Más de 25 años en las Fuerzas Armadas, múltiples misiones internacionales y un servicio ejemplar. Julia García Marsilla pertenece al Cuerpo de Intendencia, y aunque nunca ha tenido miedo a nada, es consciente de las situaciones de peligro a las que se ha enfrentado y podría tener que enfrentarse.
En una entrevista reciente con À Punt, la teniente coronel fue consultada sobre la situación actual en Irán y una posible intervención española. La militar tiene claro los riesgos a los que se enfrentan, pero los militares como ella saben que se podrían enfrentar a estas situaciones “desde que juramos bandera”.
Julia García Marsilla y sus orígenes

Julia García Marsilla nació en Caravaca de la Cruz (Región de Murcia). También tiene raíces valencianas.
Su padre era militar, y sus hermanos se desentendieron de sus ánimos parar que siguieran sus pasos. A Julia, la vocación le llegó de manera tardía, después de acabar sus estudios en Derecho.
Cuando habló con su padre para contarle sus intenciones, además de darle una gran alegría, este le ofreció todo su apoyo. Y así comenzó el camino castrense de Julia.
Tras superar las pruebas, García Marsilla se incorporó al Cuerpo de Intendencia. Su ingreso se produjo en el año 2001, junto a otras cuatro mujeres. Las cinco ocuparon las plazas abiertas de acceso directo en esa promoción. Era la primera vez que ocurría algo así en el Cuerpo.
Así pues, completó la formación en la Academia General de Zaragoza. Su primer destino fue la Brigada Almogávares VI de Paracaidistas (BRIPAC), cuando aún tenían su base en Alcalá de Henares (Madrid).
Poco a poco, fue pasando por diferentes destinos, y ascendiendo en la escala de empleos militares. Ahora, es teniente coronel, desde el año 2022. Y el generalato es un sueño para ella.
La teniente coronel Marsilla siempre se ha sentido muy bien integrada. Aunque al principio ellas fueran “la novedad”, nunca ha tenido ningún problema y ha sentido una igualdad que no encontró en su experiencia en el mercado laboral.
Una mujer con amplia experiencia en misiones internacionales

Junto a estas experiencias, Julia García Marsilla también ha servido en misiones internacionales.
Ha estado en Kosovo, en Líbano y en la Campaña Antártica del Ejército de Tierra (CAET). Concretamente, en la edición XXXIII de 2020, compartiendo operación con dos compañeras. Fue la primera misión española en la Antártida con presencia de personal militar femenino.
Sobre su primera misión, recuerda ser una joven teniente en un ambiente de odio. La guerra en Kosovo era muy reciente, y la tensión entre los locales, a pesar de sus esfuerzos por la paz, se hizo muy sobrecogedor.
En el Líbano, vivió una gran experiencia. Como parte de la Intendencia, se encargó de la compra de todos los materiales, alimentos y otros detalles necesarios tanto para los militares como para la población a la que ayudaban.
Y en el CAET, atravesó unas vivencias inolvidables. Ahora, como teniente coronel, espera poder servir en alguna misión internacional más, y dar lo mejor de sí como siempre ha hecho en estos 25 años de servicio.
Incluso si es en Irán, como le preguntaron hace poco. Ella sabe que servir en zona de conflicto forma parte de la profesión: “Asumimos el riesgo desde el momento en que juramos bandera. Iremos a lo que nos mande nuestro Gobierno”.
Sobre las diferencias entre las órdenes de una mujer y un hombre, la teniente coronel aseguró en una entrevista con À Punt que para los soldados “es diferente, pero siempre lo han tenido muy claro”. Siempre que ven los galones y las estrellas, saben que reciben una orden de un superior, y la cumplen con el mismo respeto en todos los casos.
Ascender a general es algo que quedará en manos de los votos de un tribunal, pero aspira a la escala de coronel y espera llegar a ella.
