FÚTBOL

Australia se vuelca con las jugadoras iraníes: desde oferta de trabajo a crowfunding

Tras solicitar protección internacional, varias futbolistas iraníes reciben respaldo social, oportunidades profesionales y campañas solidarias.

La decisión de siete jugadoras de la selección femenina de Irán de permanecer en Australia ha provocado una rápida reacción de apoyo en todo el país. Después de obtener protección para quedarse, las futbolistas afrontan ahora el desafío de empezar una nueva vida lejos de su casa y de su entorno.

Su situación no ha pasado desapercibida. En los últimos días, miembros de la comunidad iraní, organizaciones sociales y entidades del mundo del deporte se han movilizado para brindarles ayuda y facilitar su integración en Australia, en una muestra de solidaridad que va mucho más allá del terreno de juego.

Brisbane Roar apoya a las futbolistas

El respaldo también ha llegado desde el mundo del deporte. El club Brisbane Roar FC ha dado un paso al frente al ofrecer públicamente su apoyo a las futbolistas iraníes que permanecen en Australia.

La entidad de Brisbane ha manifestado su disposición a facilitarles instalaciones y recursos para que puedan seguir entrenando y mantenerse conectadas con el fútbol mientras afrontan el comienzo de una nueva etapa en el país.

Las jugadoras del Brisbane Roar FC durante un partico
@brisbaneroarfc

Desde el club destacan la valentía y el talento de las jugadoras y aseguran que su objetivo es proporcionarles un entorno donde puedan continuar desarrollándose en el deporte que aman, además de encontrar respaldo dentro de una comunidad futbolística que les ayude en este momento de cambio.

Protestas que reivindican la libertad

Uno de los episodios más delicados se produjo durante la salida del equipo iraní del país y tuvo como protagonista a la futbolista Afsaneh Chatrenoor. Activistas y miembros de la comunidad iraní en Australia denunciaron que la jugadora quería quedarse en el país para solicitar protección, pero que no pudo hacerlo en ese momento tras ser apartada de los abogados que intentaban asesorarla y trasladada junto al resto del equipo.

La situación generó una fuerte reacción entre iraníes residentes en Sydney, que se desplazaron hasta el aeropuerto al conocer lo ocurrido. Allí intentaron llamar la atención sobre el caso de Chatrenoor y sobre la posibilidad de que otras futbolistas también quisieran permanecer en Australia. El ambiente se volvió tenso durante la salida del equipo, con protestas y gritos de apoyo por parte de manifestantes que pedían que las jugadoras pudieran decidir libremente su futuro.

Mientras se resolvía la situación de varias jugadoras que solicitaron permanecer en el país, el resto de la delegación de la selección femenina de Iran llegó al aeropuerto de Sydney rodeada de un amplio dispositivo de seguridad. De acuerdo con informaciones difundidas por medios locales, las futbolistas tienen previsto abandonar Australia en las próximas horas en un vuelo con destino a Kuala Lumpur, en Malasia, aunque por ahora no está claro si se trata de su destino final o simplemente de una escala previa a su eventual regreso a su país.

Empezar desde cero

Las futbolistas llegaron a Australia con un plan sencillo: disputar un torneo internacional y regresar a Irán pocas semanas después. Sin embargo, la situación política y el clima de tensión en su país alteraron por completo ese escenario.

En medio de un contexto marcado por conflictos en la región, presión institucional y un fuerte control sobre las deportistas, las jugadoras temieron posibles represalias a su regreso. Ese temor las llevó a tomar una decisión difícil: permanecer en Australia y solicitar protección en lugar de volver a casa. Ahora, instaladas en territorio australiano, afrontan el desafío de

La selección femenina de Irán durante la Copa de Asia.

Una campaña solidaria

La solidaridad también se ha canalizado a través de una iniciativa de recaudación de fondos impulsada por la Australian Iranian Community Organisation. La organización ha puesto en marcha una campaña en internet con el objetivo de reunir ayuda económica para las futbolistas iraníes que ahora comienzan una nueva vida en Australia.

El dinero recaudado está destinado a cubrir gastos básicos durante sus primeros meses en el país y facilitar su proceso de adaptación. Desde la organización promotora señalan que cualquier contribución, por pequeña que sea, puede resultar clave para estas deportistas, que en apenas unos días han pasado de viajar al extranjero para disputar un torneo a tener que rehacer su vida lejos de su país.