La relación entre el el Partido Socialista y el el PNV entra en una nueva fase a raíz de la publicación en redes de un post y una imagen generada con inteligencia artificial en el que se puede observar al presidente del EBB, Aitor Esteban, arrojándose a una piscina. La imagen fue hecha por los socialistas vascos tras declaraciones de Esteban en las que observaba con optimismo posibles avances sobre un nuevo estatus político para Euskadi.
La reacción en Sabin Etxea fue inmediata. Ha quedado cancelada la inminente reunión prevista “con Moncloa”, sin especificar qué interlocutor iba a reunirse con los jeltzales. Una cita que no iba a ser con Pedro Sánchez ni el complejo presidencial. “Se han pasado de frenada”, zanjan fuentes cercanas al líder del PNV.
No hay nada que justifique una falta de respeto de este calibre.
Es indecente.
La reunión de @Aitor_Esteban con Moncloa de mañana queda anulada. https://t.co/Klny1D40sN
— EAJ-PNV (@eajpnv) April 28, 2026
Para el equipo de Esteban, ese tweet y esa foto “resultan inaceptables”. No no solo es “elevar el tono” como suele hacer Eneko Andueza, secretario general de los socialistas vascos. “Es otra cosa, es indecente”, argumentan.
Y de ahí la decisión rotunda de cancelar el encuentro en Moncloa, evidenciando esa fricción con implicaciones más allá de Euskadi. “Nuestra respuesta, a la vez que contundente, pretende mantener las formas con elegancia”, según las citadas fuentes. “No vamos a entrar en zafiedades, ni bajar al barro”, se reafirman, como -interpretan- sí han hecho los socialistas.
Socios de Gobierno
Aunque el desencadenante de este choque ha sido la imagen difundida por el PSE, el episodio se enmarca en un contexto en el que ambos partidos, socios de Gobierno en Euskadi, han manifestado públicamente desacuerdos en materias nucleares como el papel que tiene que jugar el euskera en la Ley de Empleo Público como consecuencia de las recientes decisiones adoptadas en los tribunales tumbando algunas de las exigencias.

De hecho, el plazo para la nueva tramitación se había prorrogado en aras a conseguir el consenso entre socialistas y jeltzales. Pero, sin embargo, el acercamiento del PNV a Eh Bildu para desatascar esta cuestión no había gustado entre los de Andueza.
Otra discrepancia pública se ha debido al traspaso de la competencia de la gestión del puerto de Pasaia, ahora en manos del Ejecutivo central y demandado por el vas4co en cumplimiento del Estatuto de Gernika.
Punto de inflexión
Así las cosas, lo ocurrido este martes supone un movimiento inusual, ya que traslada un conflicto en el ámbito de las redes sociales al terreno institucional, interrumpiendo la interlocución prevista con el Ejecutivo de Madrid. La cancelación de la reunión con Moncloa llega en un momento político delicado en el Congreso de los Diputados, donde Sánchez necesita a todos los socios de investidura para sacar las iniciativas adelante. Este mismo jueves, el PNV se abstuvo en la regulación de alquileres y Moncloa sufrió una nueva derrota.

Ahora, con este golpe sobre la mesa, los jeltzales escalan su malestar traspasando el radio autonómico.
Las inundaciones de Bilbao de 1983 alcanzaron un nivel de agua considerable de más de dos metros como así lo reflejan diferentes marcas distribuidas por el Casco Viejo bilbaíno. Valga como símil para establecer si el malestar del PNV ha alcanzado su cota máxima o si las aguas volverán a su cauce.
