Me debo preocupar si mi niño de dos años aún no habla

El período más intensivo de adquisición de habilidades del habla y lenguaje es durante los primeros tres años

Niña intentando hablar

Los bebés y los niños pequeños tienen períodos clave en el desarrollo del habla, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).

El periodo más intensivo de adquisición del lenguaje es durante los primeros tres años de vida, cuando el cerebro se encuentra en desarrollo y en maduración. Según los NIH, las habilidades se desarrollan mejor cuando los infantes están más expuestos de manera constante a un mundo lleno de imágenes, sonidos y al habla y el lenguaje de quienes los rodean.

Pero, de acuerdo con la doctora María Velázquez de Cuéllar, jefa del Servicio de pediatría del Hospital Quirónsalud Valle de Henares, cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo. “Hay unos niños que empiezan a hablar antes que otros. Hay niños que sus primeras palabras las dicen a los 12 meses, y otros que, hasta los dos años, no se sueltan”, afirma la doctora.

María Velázquez de Cuéllar

Qué factores influyen

La doctora asevera que cada niño es diferente y sus circunstancias también. “Si la familia interactúa más o menos con el niño, si le hablamos más, si acude a guarderías, si tiene hermanos, el bilingüismo en la familia”, explica la experta.

También es importante tener en cuenta si tiene alteraciones auditivas, bucales o que le cueste más emitir sonidos. “Si le cuesta oír, les va a costar más hablar”, asevera.

¿Cuándo consultar con un profesional?

Es importante consultar con un profesional cuando el niño ya ha cumplido los 12 meses y no emite sonidos, si a los 18 meses no es capaz de decir ninguna palabra, o el niño de dos años que no es capaz de comprender órdenes sencillas, apunta Velázquez de Cuéllar.

La labor del pediatra

El pediatra es quien puede valorar el desarrollo del lenguaje del niño de manera más específica. “Además del habla, indagará si el niño emite sonidos, si es capaz de comprender o si puede señalar”, agrega la experta.

Además, si el caso se puede manejar de manera sencilla, el médico orientará a la familia con pautas sencillas para estimular el lenguaje en casa. “Por ejemplo: jugar con cuentos, dándole órdenes, jugar más con el niño. También se le puede dar actividades para que interaccione con otros peques”, agrega la pediatra.

Siguientes pasos

No obstante, si el ritmo no va tan bien como el pediatra prevé, el pediatra dará un seguimiento más cercano. “Si lo considera necesario derivará al logopeda o a otro especialista como el otorrino o el neuropediatra”, asevera.

El objetivo de esto es que el niño disfrute al momento de comunicarse ya sea con cuentos o canciones, no solamente con palabras. “Con el adecuado apoyo, el lenguaje llega y cada logro se celebra”, insiste.

La doctora asevera que antes del pánico, es importante consultar a un experto para poder entender mejor el ritmo del niño.

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