Salude ocular

¿Son las máscaras LED un mito más de internet?

Desde la década de los 60 existe una cierta evidencia de que la luz roja ayuda a restaurar la piel

Luces led en un salón
Luces led en un salón

Últimamente las cuentas de influencers del cuidado de la piel se han inundado de ellos utilizando máscaras LED como un tipo de terapia para el rostro. Pero, ¿realmente funcionan?

Según la revista National Geographic, en la década de los 60 el médico húngaro Endre Mester se encontraba investigando los efectos de un láser de baja potencia sobre la piel de un ratón afeitado. A pesar de que su intención era otra, el científico observó otro efecto inesperado: el láser estimuló el crecimiento del pelo. Más adelante, también se dio cuenta que mejoraba la cicatrización de las heridas.

Hoy en día, el descubrimiento ha evolucionado en un dispositivo doméstico que se vuelve cada vez más popular, según Eugenia Cutillas, especialista en Dermatología médico-quirúrgica y Venereología del Hospital Quirónsalud Murcia. “Estos dispositivos de venta libre se utilizan en casa para mejorar la calidad de la piel”, afirma.

Así funciona la máscara LED

De acuerdo con la especialista, esas máscaras emiten luces LED a diferentes longitudes de onda. “Cada una de ella tiene unos beneficios presumiblemente para problemas de la piel”, explica.
Sin embargo, las máscaras no son una solución milagro, sino que tienen una eficacia bastante limitada.

El riesgo de usarlas

Cutillas también advierte que el uso de estas máscaras podría ser contraproducente, pues su uso está recomendado para personas que tienen un problema basal en la piel. “Su uso podría retrasar el diagnóstico y el manejo de las enfermedades de la piel”, asevera.

Mientras estos tratamientos se han comercializado con el fin de ayudar a las personas que sufren de manchas en el rostro o incluso rosácea, no siempre es ideal que las personas las adquieran sin consultar a un experto. “Los síntomas de estos pueden agravarse con el uso inadecuado de este tipo de dispositivos”, agrega.

Es también de mucha importancia que quienes utilicen estas máscaras, sean muy cuidadosos con la salud de los ojos, ya que no están diseñadas para tener particular precaución con esa área, señala la médica.

Siempre ir con un especialista

La médica está de acuerdo con el uso de estos dispositivos. No obstante, asegura que lo mejor es acudir con un dermatólogo. “Estos dispositivos pueden ser útiles en patologías muy superficiales, ya que la capacidad de penetración en la piel es muy limitada para preservar la seguridad en estos tratamientos. Por tanto, ante un problema de salud cutánea más grave o una incertidumbre en el diagnóstico, siempre es recomendable contar con la ayuda y el asesoramiento de un dermatólogo”, sentencia.