Durante casi tres años, Brandi Glanville ha recorrido consultas médicas, se ha sometido a pruebas, ha probado distintos tratamientos y ha gastado una fortuna intentando comprender por qué su rostro comenzó a cambiar. La exmodelo y antigua participante de The Real Housewives of Beverly Hills acaba de recibir una nueva explicación posible: los médicos han encontrado un tumor benigno en uno de los ganglios linfáticos de su cara.
El hallazgo no significa que el misterio esté completamente resuelto. Glanville asegura que el bulto podría estar relacionado con la acumulación de líquido y con algunas de las alteraciones que lleva sufriendo desde 2023, pero todavía no se ha confirmado que sea la causa única de todos sus problemas.
“Tengo un tumor benigno en uno de los ganglios linfáticos de la cara”, explicó en el episodio del 18 de junio de su pódcast Brandi Glanville Unfiltered. “Eso podría explicar por qué el líquido circula por mi cara”, añadió.
Un tumor benigno después de años buscando respuestas
La personalidad televisiva, de 53 años, ha aclarado que el tumor no es canceroso. El diagnóstico ha aportado cierto alivio, aunque también ha reavivado su frustración por el tiempo que tardó en ser tomado en serio.
Según su relato, el bulto llevaba años visible y había sido examinado por distintos profesionales. “Todos los médicos a los que se lo mostraba me decían: ‘Eso es solo tejido cicatricial’. Y yo respondía: ‘¿De qué? Todavía no me hice un lifting facial’”, recordó.
Finalmente acudió a una dermatóloga especializada en cáncer, que realizó nuevas pruebas y concluyó que se trataba de una lesión benigna. Glanville cree que su historial de tratamientos estéticos pudo influir en que algunos médicos atribuyeran los cambios a procedimientos anteriores sin profundizar suficientemente en otras posibilidades.
El nuevo diagnóstico ofrece una pista, pero no demuestra todavía que el tumor sea responsable de toda la deformación facial. Ella misma continúa hablando en términos de posibilidad y no de certeza.
“No sé qué me pasa”
Solo dos semanas antes de revelar el hallazgo, Brandi Glanville había vuelto a expresar públicamente su desesperación. Después de un periodo de aparente mejoría, los síntomas regresaron y su rostro comenzó de nuevo a inflamarse y hundirse en diferentes zonas.
“No sé qué me pasa. Pensé que estaba curada, pero volvió a ocurrir. Y ahora se está hundiendo otra vez”, afirmó en su programa. “Si tuviera respuestas, os las diría. Fui a un millón de médicos. No tengo respuestas”.
Los cambios físicos también afectan a actividades cotidianas. Glanville asegura que apenas puede mantener el maquillaje durante unos minutos porque la inflamación y el movimiento del líquido alteran rápidamente el aspecto de su piel.
Durante estos años ha compartido fotografías y vídeos de su evolución, pero la exposición pública ha tenido un coste. Las especulaciones sobre operaciones estéticas, rellenos o supuestos excesos se mezclaron con comentarios crueles sobre su rostro, mientras ella insistía en que atravesaba un problema médico todavía sin explicar.
Los síntomas comenzaron después de un viaje a Marruecos
El origen del problema se remonta a 2023, después del rodaje en Marruecos de una temporada de The Real Housewives Ultimate Girls Trip que finalmente no llegó a emitirse.
Glanville comenzó a sufrir hinchazón facial, bultos dolorosos y una sensación que describía como pequeñas burbujas moviéndose o estallando bajo la piel. En un primer momento recibió un diagnóstico de angioedema relacionado con el estrés.
Más tarde llegó a pensar que había contraído un parásito a través de algún alimento durante el viaje. Esa hipótesis fue repetida durante meses por la propia presentadora, aunque no existe una confirmación médica pública de que un parásito sea la causa de sus síntomas.
Algunos especialistas plantearon alternativas, como una infección bacteriana o fúngica, una reacción a sustancias inyectadas o una respuesta inflamatoria vinculada a materiales extraños presentes en el organismo.
Un implante mamario roto abrió otra línea de investigación
A comienzos de 2026 apareció otra posible explicación. Glanville aseguró que los médicos descubrieron que uno de sus implantes mamarios de silicona, colocado 18 años antes, se había roto y había filtrado material hacia los ganglios linfáticos.
La exmodelo se sometió a una intervención para retirar los implantes y declaró haber experimentado una mejoría inicial. Sin embargo, los problemas faciales no desaparecieron de manera definitiva.
La relación entre el implante roto, el tumor benigno, la inflamación y el resto de los síntomas continúa sin estar completamente aclarada. La presencia de varias posibles causas explica por qué el caso ha atravesado diagnósticos y tratamientos diferentes sin alcanzar una conclusión única.
Glanville ha reconocido haber consultado a 21 médicos y gastado alrededor de 200.000 dólares, unos 175.000 euros al cambio aproximado, durante esta búsqueda.
El impacto sobre su salud mental y su vida pública
La transformación de su rostro ha afectado profundamente a su vida personal y profesional. Brandi Glanville ha hablado de periodos de aislamiento, del miedo a mostrarse en público y de la dificultad de trabajar en una industria donde la imagen tiene un peso decisivo.
Su caso también muestra el problema de convertir en entretenimiento la enfermedad de una mujer conocida. Cada nueva fotografía ha provocado diagnósticos improvisados en redes sociales, acusaciones sobre cirugía estética y comentarios que ignoran la incertidumbre médica que ella lleva años describiendo.
El tumor benigno supone ahora una nueva esperanza, pero no el final de la historia. Glanville deberá saber si puede tratarse, si está realmente relacionado con la acumulación de líquido y qué papel desempeñan el implante roto, la inflamación o los procedimientos anteriores.
Después de tres años, Brandi Glanville tiene por primera vez una anomalía concreta a la que poner nombre. Lo que aún no tiene es la certeza de que ese nombre explique por completo por qué su cara cambió.

