Artículo14, en colaboración con Registradores de España, ha celebrado este miércoles una nueva edición de Examen14 bajo el título ‘El futuro de nuestros campos’. Una mirada europea y nacional, un espacio de análisis que pone el foco en los principales retos y oportunidades del sector agrario en un contexto marcado por la transformación económica, social y geopolítica.
La jornada ha sido inaugurada por el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, quien ha subrayado la “muy importante” trascendencia del sector agrícola en la región. En su intervención, ha destacado el peso que tiene esta actividad en la economía castellanomanchega, donde representa el 17% del Producto Interior Bruto. Un dato que, según ha remarcado, refleja no solo la dimensión económica del campo, sino también su papel vertebrador del territorio y generador de empleo.

Lizán ha insistido en que el Gobierno regional mantiene un “compromiso manifiesto” para consolidar y reforzar estas cifras, apostando por políticas que impulsen la competitividad, la sostenibilidad y la modernización del sector. En este sentido, ha puesto en valor el crecimiento de las exportaciones agroalimentarias, que alcanzan ya los 3.800 millones de euros, lo que supone un incremento del 85% en la última década.
Uno de los aspectos más destacados de su intervención ha sido el reconocimiento al papel de la mujer en el ámbito agrario. El consejero ha calificado de “fundamental” su contribución, señalando que un tercio de las nuevas incorporaciones como autónomos en el sector corresponde a mujeres. “Es digno reconocerlo”, ha afirmado.
“Orgullosamente rural”
Además, Martínez Lizán ha defendido que Castilla-La Mancha afronta el futuro del campo “con determinación y confianza”, con una hoja de ruta que sitúa al sector agrario como eje estratégico de desarrollo económico, cohesión social y equilibrio territorial. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, ha subrayado que la apuesta del Ejecutivo autonómico pasa por reforzar la agricultura y la ganadería como garantía de seguridad alimentaria, sostenibilidad y mantenimiento de la vida en el medio rural, una región que ha definido como “orgullosamente rural”.
El consejero también ha puesto en valor la capacidad de adaptación y modernización del sector agroalimentario castellanomanchego, destacando un tejido productivo de más de 2.100 empresas, su liderazgo en ámbitos como el vitivinícola o determinados cultivos hortofrutícolas, y la existencia de 41 figuras de calidad diferenciada. En este proceso de transformación, ha señalado como pilares fundamentales una Política Agraria Común fuerte y el impulso del relevo generacional, con especial atención a jóvenes y mujeres, para garantizar la continuidad del modelo productivo y hacer frente al reto demográfico. “En Castilla-La Mancha estamos construyendo el futuro del campo desde la cercanía al territorio, el diálogo con las organizaciones profesionales agrarias, cooperativas agroalimentarias y una visión a largo plazo”, aseguró.
