La entrevista

Carey Mulligan: “Trabajar con Oscar Isaac es muy fácil porque no parece que esté actuando”

Carey Mulligan analiza su reencuentro con Oscar Isaac en la segunda temporada de 'Beef' y reflexiona sobre la construcción de una relación marcada por la intimidad, el conflicto y la confianza interpretativa

Oscar Isaac y Carey Mulligan protaognizan la serie 'Beef'
Oscar Isaac y Carey Mulligan protaognizan la serie 'Beef'
EFE

Tras convertirse en uno de los éxitos inesperados de 2023, Beef regresa transformada. La serie que nació como un relato cerrado protagonizado por Ali Wong y Steven Yeun se reinventa ahora como antología y cambia de piel sin renunciar a su esencia con la exploración ácida de los conflictos cotidianos llevados al extremo. En esta nueva entrega, Netflix apuesta por una pareja distinta, formada por Carey Mulligan y Oscar Isaac, para encarnar una relación marcada por el resentimiento y una intimidad tan reconocible como incómoda.

De la rabia individual de la primera temporada se pasa a una guerra emocional más coral, donde el choque generacional y de clase adquiere protagonismo. Junto a Mulligan e Isaac, Cailee Spaeny y Charles Melton interpretan a una pareja más joven atrapada en esa misma espiral de tensiones, en una especie de espejo deformado de sus mayores.

Cailee Spaeny y Charles Melton también protagonizan 'Beef'
Cailee Spaeny y Charles Melton también protagonizan ‘Beef’

El riesgo de convertir en franquicia lo que funcionó precisamente por su carácter cerrado es evidente. Exprimir el éxito hasta vaciarlo es una tentación frecuente en la industria. Sin embargo, la crítica ha recibido esta nueva entrega con gran entusiasmo. “La nueva historia es más excéntrica, condescendiente, romántica y furiosa, de una furia desagradable y maravillosa, que la ya de por sí furiosa primera temporada”, señala la revista Vulture.

En el centro de todo, la química entre Carey Mulligan y Oscar Isaac, que ya habían coincidido en proyectos anteriores, pero nunca con el grado de implicación emocional que exige Beef, es sorprendente. El resultado es una relación que oscila entre la complicidad y el desgaste, entre el afecto y la confrontación.

En una conversación con Artículo14, los intérpretes reflexionan sobre su reencuentro, la construcción de sus personajes y los temas que atraviesan esta segunda temporada.

Carey Mulligan y Oscar Isaac protagonizan 'Beef': amor, control y desgaste en una relación al límite
Carey Mulligan y Oscar Isaac protagonizan ‘Beef’: amor, control y desgaste en una relación al límite

Habéis trabajado juntos varias veces. ¿Qué ha tenido de diferente esta experiencia y cómo han influido sus colaboraciones anteriores en la dinámica como pareja?

Oscar Isaac: Quería mucho a Carey y me hacía especial ilusión la idea de reencontrarnos en este proyecto. Hemos trabajado juntos en momentos muy formativos de nuestras vidas. Cuando coincidimos en Drive éramos jóvenes, estábamos empezando. Luego, en Inside Llewyn Davis, ya estábamos en otra etapa, con relaciones más asentadas y pensando en formar familias.

En ambos casos coincidimos poco tiempo, pero mantuvimos la amistad y siempre nos preguntábamos si volveríamos a trabajar juntos. Cuando surgió Beef, lo comenté y me entusiasmó que todo encajara.

Lo importante fue traer a este trabajo esa historia compartida y, sobre todo, la confianza. Esa confianza lo es todo: te permite arriesgar, ser valiente, saber que el otro está ahí. No se trataba de protegernos, sino de apoyarnos.

Construimos la relación durante meses. Recuerdo especialmente la primera gran discusión de la pareja: dedicamos mucho tiempo a ajustar el tono, a encontrar algo orgánico. Incluso durante el rodaje seguíamos descubriendo cosas. Creo que por eso se siente tan viva.

Carey Mulligan: Habíamos trabajado juntos antes, pero de forma puntual, y nos habíamos hecho muy amigos. Siempre decíamos: “Si aparece algo para ti, te lo diré”. Y en este caso se cumplió.

Trabajar con Oscar es muy fácil porque no da la sensación de que esté actuando. Todo resulta natural. Es muy audaz en sus decisiones, pero nada parece forzado. Así que nunca tuve la sensación de estar “interpretando” en el sentido tradicional; simplemente ocurría.

Además, hubo mucho trabajo previo: conversaciones con el creador, ensayos… Cuando empezamos a rodar, era casi como hacer teatro. Eso nos dio libertad para probar cosas distintas. Había una sensación de comodidad muy grande, en gran parte porque él es un actor extraordinario.

Carey Mulligan como Lindsay Crane-Martin en 'Beef'
Carey Mulligan como Lindsay Crane-Martin en ‘Beef’

La serie explora en parte el conflicto generacional. ¿Por qué es importante ese enfoque?

Oscar Isaac: A mí me atrajeron sobre todo las conversaciones con el creador, Lee Sung Jin. Tuvimos muchas reuniones largas, casi como un proceso de cortejo. Hablábamos de la vida, de los temas de la serie…

Después de ver la primera temporada, sentí que entendía algo muy profundo de mi propia experiencia. Esa mezcla de humor y emoción, de incomodidad y reconocimiento, me resultó muy cercana.

Me impresionó el nivel de detalle con el que estaban construidos los personajes. Había historias completas detrás de cada uno, pero al mismo tiempo había una gran flexibilidad para adaptarlos.

En cuanto al conflicto generacional, tiene que ver con mirar atrás y pensar que entonces no sabíamos nada. Tendemos a juzgar a quienes fuimos, pero en el presente también estamos ciegos. Y dentro de unos años haremos lo mismo con nuestro yo actual. Hay algo muy compasivo en esa idea.

Hay momentos de humor en el rodaje, como la famosa anécdota del perro.

Carey Mulligan: El primer día de rodaje, Oscar y yo nos pasamos el tiempo preguntándonos: “¿Esto está bien? ¿Le gusta al director? ¿Es lo que quería? ¿Es gracioso?”. Estábamos dudando constantemente.

Y entonces, un par de días después, llega el perro y todo eran elogios: “¡Qué buen chico! ¡Perfecto!”. Y nosotros pensando: “¿Y nosotros qué?”.

Oscar Isaac: “¿Quién es buen actor? ¿Quién es buen actor?”. La verdad es que yo habría agradecido ese tipo de entusiasmo. Lo necesitaba.

Oscar Isaac interpreta a Josh Martin en 'Beef'
Oscar Isaac interpreta a Josh Martin en ‘Beef’

La serie también habla de poder.

Carey Mulligan: Creo que Lindsay se siente completamente impotente la mayor parte del tiempo, hasta que se ve acorralada. Entonces desarrolla cierta habilidad para manipular, pero en un nivel muy pequeño.

Su mundo es limitado, igual que el de Josh. Son personas bastante mezquinas, y el poder que ella ejerce es mínimo: pequeños gestos, pequeñas maniobras para defenderse.

Tiene una autoestima muy baja y no parece tener un propósito claro. Ha ido avanzando en la vida apoyándose en relaciones o entornos favorables, pero eso se ha desmoronado. Lo que queda es un matrimonio complicado, sin carrera y sin un círculo cercano.

Por eso, cuando experimenta algo de poder, resulta emocionante, porque es raro para ella. Pero en realidad sigue dependiendo de los demás. Esa contradicción era muy interesante de interpretar.

¿Qué esperáis que el público se lleve de esta temporada?

Oscar Isaac: Quizá el reconocimiento de ciertos comportamientos en nosotros mismos. Aunque resulte incómodo, puede llevarnos a sentir más empatía por cómo actuamos en situaciones difíciles.

Carey Mulligan: Sinceramente, los pantalones cortos de Charles Melton. Creo que eso va a dar que hablar durante bastante tiempo.

Con esta segunda temporada, Beef se mueve entre lo absurdo y el dolor real, situando al espectador frente al espejo poco complaciente de las propias contradicciones humanas

TAGS DE ESTA NOTICIA