Premios Óscar

La regla de oro: así funciona del sistema de votación de los Oscar en 2026 y el empuje hacia la paridad de género

Suceden muchas cosas entre bambalinas en los momentos previos a la apertura del sobre el escenario

A medida que se acerca la 98ª edición de los Premios Oscar, el funcionamiento interno de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences (AMPAS) sigue generando fascinación y debate dentro de la industria. Lo que durante décadas fue descrito como un “club exclusivo principalmente para hombres blancos” se ha transformado en una organización global con más de 10.500 profesionales del cine.

Mientras la alfombra roja acapara la atención del público, la verdadera batalla se libra meses antes, dentro de un complejo sistema de votación que combina evaluación profesional, cálculos matemáticos y —desde este año— un nuevo requisito tecnológico para los votantes.

La arquitectura de la Academia

La Academia no es un bloque de votación monolítico, sino una organización formada por dieciocho ramas diferenciadas: actores, directores, guionistas, directores de fotografía, diseñadores de vestuario, técnicos de sonido, maquilladores y muchos otros oficios del cine.

La membresía es un estatus de élite al que solo se accede por invitación. El público general no puede solicitar la entrada. Para ser considerado, un profesional debe contar con el patrocinio de dos miembros existentes dentro de su misma rama. La única “vía rápida” hacia la membresía es recibir una nominación al Óscar, lo que garantiza la consideración automática para ser invitado.

Esta estructura busca asegurar que quienes votan los premios sean profesionales activos del sector. En la actualidad, el funcionamiento diario de la Academia está gestionado por un equipo de más de setecientas personas, mientras que la Junta de Gobernadores —que incluye a figuras influyentes de la industria como Ava DuVernay y Rita Wilson— define la dirección estratégica de la institución.

Nominaciones a los Premios Oscar 2026 - Cultura
Una fotografía de las preciadas estatuillas.
Archivo

La brecha de género: una lenta escalada hacia la equidad

La composición demográfica de la Academia ha estado bajo intenso escrutinio desde las protestas de #OscarsSoWhite en 2015 y 2016. En respuesta, la institución se comprometió a duplicar el número de miembros mujeres y de minorías antes de 2020.

Esta iniciativa dio lugar a un récord de invitaciones. En 2018, por ejemplo, la Academia invitó a 928 nuevos miembros, de los cuales el 49% eran mujeres.

Aun así, modificar la composición total de un organismo de más de 10.500 miembros es un proceso lento. En 2015, la proporción femenina apenas alcanzaba entre el 25% y el 28%. Tras varias oleadas de nuevas incorporaciones, el porcentaje ascendió al 31% en 2018.

Aunque todavía no se han publicado cifras totales actualizadas para 2026, la tendencia reciente —con invitaciones a figuras como Selma Blair, Stephanie Hsu y Keke Palmer— sugiere que la Academia continúa intentando reducir el histórico dominio masculino entre sus votantes.

La rama de dirección también ha experimentado cambios significativos. En ciclos recientes, aproximadamente el 41% de las nuevas invitaciones en esta categoría han sido para mujeres. El dato resulta notable en una profesión donde históricamente cerca del 85% de los directores han sido hombres.

Sin embargo, críticos y miembros de la propia institución —como el antiguo gobernador Bill Mechanic— recuerdan que la Academia solo puede modificar su composición hasta cierto punto: la industria cinematográfica en su conjunto también debe ofrecer más oportunidades a las mujeres para que acumulen los créditos profesionales necesarios para optar a la membresía.

Zoe Saldana - Cultura
Una fotografía de la actriz Zoe Saldaña en la alfombra roja de los Óscar 2025
EFE/EPA/CAROLINE BREHMAN

Fase uno: las nominaciones por pares

El camino hacia los Óscar comienza con la fase de nominaciones, basada en el principio de evaluación por pares.

En la mayoría de las categorías, los miembros de la Academia votan únicamente dentro de su propio campo profesional. Los actores nominan a actores, los directores de fotografía nominan a directores de fotografía y los montadores votan a sus compañeros montadores.

La lógica es simple: los profesionales están mejor preparados para juzgar los matices técnicos de su propio oficio.

Existen, sin embargo, algunas excepciones importantes:

  • Mejor película: todos los miembros de la Academia pueden nominar candidatas al premio principal.
  • Película internacional: esta categoría utiliza un sistema de votación especializado y multirronda. Los miembros elaboran primero una lista preliminar de quince títulos, que posteriormente se reduce a cinco nominados. Para participar en la segunda ronda, los votantes deben haber visto las quince películas seleccionadas.
  • Largometraje animado: a diferencia de otras categorías técnicas, todos los miembros pueden participar en el proceso de nominación.

Fase dos: las votación final

Una vez anunciadas las nominaciones —cinco en la mayoría de categorías y hasta diez en Mejor película— se elimina la restricción de voto por ramas.

En la votación final, los más de 10.500 miembros pueden participar en todas las categorías. Esto significa que un peluquero o un técnico de sonido tiene exactamente el mismo peso en la votación que un director de renombre internacional como Steven Spielberg al decidir la ganadora de Mejor actriz o Mejores efectos visuales.

El director Steven Spielberg, mientras captura un plano del tiburón mecánico ‘Bruce’, durante el rodaje de la película ‘Tiburón’, en la isla Martha’s Vineyard, en Massachusetts (EE.UU).
EFE/ Academia de Cine

El nuevo requisito de visionado en 2026

Para los Óscar de 2026, la Academia ha introducido un cambio importante destinado a reforzar la integridad del proceso de votación: el requisito de prueba de visionado. Tradicionalmente se animaba a los miembros a ver todas las películas nominadas antes de votar, pero el sistema se basaba en la confianza.

Ahora, la plataforma digital Academy Screening Room (ASR) registra los hábitos de visionado de los votantes. Para desbloquear una papeleta en una categoría concreta, cada miembro debe certificar que ha visto las películas nominadas.

Si la película se ve a través de la plataforma ASR, el sistema lo registra de forma automática. Si se ve en un cine, festival o proyección privada, el miembro debe marcar manualmente la opción “vista” en la aplicación o en la web de la Academia.

El objetivo es evitar votos basados únicamente en la popularidad o el reconocimiento del título. El mensaje a los miembros es claro: si no has visto la película, no votes en esa categoría.

La matemática de Mejor película: el voto preferencial

Aunque la mayoría de categorías se deciden por mayoría simple —la película con más votos gana—, la categoría de Mejor película utiliza un sistema de voto preferencial o de elección ordenada.

Este método se introdujo en 2009 para garantizar que la ganadora sea la película con mayor apoyo general dentro del electorado y no simplemente la favorita de un grupo reducido.

Así funciona el sistema:

  1. Ranking: los votantes ordenan las diez películas nominadas del uno al diez.
  2. Umbral del 50%: si una película obtiene el 50% más uno de los votos en primera posición, gana inmediatamente.
  3. Eliminación: si ninguna alcanza esa cifra, se elimina la película con menos votos en primer lugar.
  4. Redistribución: las papeletas de esa película se reasignan a la siguiente opción elegida por esos votantes.
  5. Iteración: el proceso continúa hasta que una película supera el 50% de apoyo.

Los analistas de la industria señalan que este sistema favorece a las películas ampliamente apreciadas frente a títulos más divisivos.

En 2025, por ejemplo, algunos observadores consideraban que producciones populares como el biopic de Bob Dylan, A Complete Unknown, o el musical Wicked podían beneficiarse de este sistema gracias a su atractivo entre un público amplio.

Empate en los Oscars - Cultura
Fotografía del polémico momento de ‘La La Land’ y ‘Moonlight’.
AFP

El papel de las campañas

Como los Óscar son tanto una celebración artística como un gran negocio de la industria, las campañas promocionales desempeñan un papel crucial  en el proceso.

Los nominados suelen participar en intensas campañas de promoción que incluyen entrevistas, apariciones públicas, proyecciones especiales y anuncios dirigidos a los votantes bajo el lema “For Your Consideration”.

El objetivo no es solo ganar, sino asegurarse de que cada miembro de la Academia haya visto la película, algo que adquiere aún más importancia con las nuevas reglas de certificación de visionado.

Las apuestas económicas son enormes. Una victoria en los Óscar puede traducirse en importantes beneficios financieros: incrementos en taquilla, mayores salarios para los artistos implicados y un aumento del valor de distribución en plataformas de streaming como Netflix.

Los tabuladores silenciosos: PricewaterhouseCoopers

Para garantizar la precisión y confidencialidad de los resultados, la firma de consultoría PricewaterhouseCoopers (PwC) se encarga desde hace décadas de contar los votos.

Aunque el proceso es completamente digital, el nivel de seguridad sigue siendo extraordinario. Solo dos empleados de PwC conocen los resultados antes de que se anuncien en la ceremonia.

Aun así, el sistema no es infalible. El error más famoso ocurrió en 2017, cuando la película La La Land fue anunciada por error como ganadora de Mejor película antes de que se revelara que el verdadero premio correspondía a Moonlight.

La película 'Moonlight' ganó el Oscar en 2017
La película ‘Moonlight’ ganó el Oscar en 2017

La confusión se produjo porque se entregó a los presentadores el sobre equivocado: el de Mejor actriz (que premiaba a Emma Stone) en lugar del de Mejor película. Tras ese incidente, PwC introdujo nuevos protocolos y controles de seguridad para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.

Conclusión: una Academia en transformación

A medida que la Academia continúa invitando a nuevos miembros procedentes de más de 59 países, la institución se aleja poco a poco de su antigua imagen de club exclusivamente hollywoodiense.

El electorado de los Oscar en 2026 es más internacional, algo más equilibrado en términos de género y también más controlado tecnológicamente que nunca. Aunque la paridad total todavía no se ha alcanzado —las mujeres siguen representando aproximadamente un tercio de los miembros—, las nuevas reglas de visionado y el sistema de voto preferencial buscan que los ganadores de los próximos Oscar reflejen mejor la diversidad y la evolución de la industria cinematográfica mundial.

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