Sandra Golpe se sincera en El Hormiguero: una agresión sexual, maternidad y la fortaleza tras las cámaras

Sandra Golpe mostró en El Hormiguero su agradecimiento a la Junta de Andalucía por el otorgamiento de la Medalla de Andalucía, un galardón que distingue su trayectoria

La periodista Sandra Golpe en El Hormiguero.

La periodista Sandra Golpe fue la invitada estrella de la noche en El Hormiguero, donde dejó a un lado el tono solemne del informativo para mostrarse cercana, reflexiva y vulnerable. Su visita coincidió con un hito profesional: los ocho años de liderazgo de Antena 3 Noticias en la franja de sobremesa, etapa en la que se ha consolidado como uno de los rostros más sólidos de la televisión española.

Ocho años al frente del informativo más visto

Golpe repasó su trayectoria desde sus inicios en prensa y radio hasta su salto a la televisión. Recordó su etapa en CNN+ a finales de los noventa, donde se curtió como redactora y reportera en un entorno de información continua que marcó su forma de entender el oficio. Aquel aprendizaje, explicó, le enseñó que el periodismo exige rigor, rapidez y una profunda responsabilidad con la audiencia.

Su llegada a Antena 3 en 2008 supuso un nuevo impulso a su carrera. Tras presentar distintas ediciones y formatos, en 2017 asumió la dirección y presentación en solitario del informativo de sobremesa. Desde entonces, el espacio se ha mantenido como líder de audiencia, consolidando su figura como referente informativo.

A ese reconocimiento profesional se suma otro de carácter institucional: recientemente le ha sido concedida la Medalla de Andalucía, un galardón que distingue su trayectoria y su contribución al periodismo desde sus raíces andaluzas. Nacida en San Fernando (Cádiz), la periodista ha reivindicado en numerosas ocasiones el valor de sus orígenes, por lo que este reconocimiento supone también un homenaje a su tierra y a su recorrido profesional.

Así se construye un telediario en directo

Durante la entrevista, la periodista desgranó cómo es el proceso diario de elaboración de un informativo. Desde la reunión de escaleta hasta la coordinación con redactores, editores y equipos técnicos, cada emisión es el resultado de un engranaje preciso. Los minutos previos a entrar en directo, reconoció, concentran la mayor tensión.

También hubo espacio para anécdotas. Confesó que ha tenido que contener la risa en plena emisión y que los fallos técnicos forman parte inevitable de la televisión en vivo. Esa naturalidad, explicó, forma parte del equilibrio entre la seriedad que exige la información y la cercanía que demanda el espectador.

La maternidad como punto de inflexión

Más allá del ámbito profesional, Golpe habló de su faceta como madre. Tiene un hijo, David, fruto de su relación con el periodista David Tejera, y aseguró que la maternidad transformó por completo su escala de prioridades. Compaginar horarios exigentes con la crianza no fue sencillo, especialmente tras su separación, pero siempre tuvo claro que su hijo era lo primero.

Ahora, ya adulto, se ha convertido en su mayor orgullo y en un apoyo fundamental. La periodista reconoció que ser madre la hizo más empática y le dio una nueva perspectiva a la hora de abordar determinadas noticias.

El testimonio más personal: romper el silencio

Uno de los momentos más impactantes llegó cuando recordó la agresión sexual que sufrió hace años. Lo hizo con serenidad, subrayando el impacto psicológico que tuvo aquella experiencia y el proceso de superación posterior. Durante mucho tiempo optó por mantenerlo en el ámbito privado, pero decidió compartirlo para contribuir a visibilizar una realidad que afecta a muchas mujeres.

Su relato puso el foco en la importancia de hablar y de acompañar a las víctimas, reforzando una imagen de fortaleza que va más allá del plató.

Más allá de la presentadora de “nervios de acero”

A lo largo de la conversación, quedó patente que detrás de la imagen de profesional imperturbable hay una mujer que ha atravesado momentos complejos con determinación. Famosa por su templanza ante noticias de gran impacto, anoche mostró también su lado más espontáneo y cercano.

Su paso por el programa no fue solo una celebración de cifras de audiencia, sino un retrato más humano de una comunicadora que ha hecho de la credibilidad y la resiliencia sus principales señas de identidad. Entre confidencias y reflexión, Sandra Golpe dejó claro que el periodismo no se construye únicamente con datos, sino también con experiencia vital.

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