Cine

Woody Allen presenta el rodaje de su nueva película en Madrid con la presencia de Ayuso y Almeida

El cineasta comenzará a rodar el 5 de octubre una comedia contemporánea cuyo título deberá incluir la palabra Madrid, acompañado por un reparto internacional y un equipo técnico mayoritariamente español, y con 3 millones de subvención pública

MADRID, 01/10/2026.- El director de cine estadounidense Woody Allen (c) posa junto a los actores Alexi Wasser (i) y Peter Vives (d) mientras presenta el rodaje de su nueva película, este jueves, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. EFE/ J.J. Guillén
El director de cine Woody Allen (c) posa junto a los actores Alexi Wasser (i) y Peter Vives (d) mientras presenta el rodaje de su nueva película en Madrid
EFE

Woody Allen ha presentado este jueves en los Teatros del Canal su próxima película, la número 51 de una carrera que comenzó hace más de cinco décadas. El director neoyorquino ha comparecido junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida; los productores del proyecto y dos de sus protagonistas, Alexi Wasser y Peter Vives. El rodaje arrancará el lunes 5 de octubre y se desarrollará principalmente en el centro de Madrid, aunque también incluirá localizaciones de Aranjuez.

La película todavía carece de título definitivo. Por el momento se conoce como WASP 2026, siglas de Woody Allen Summer Project, el nombre de trabajo empleado habitualmente en sus producciones. El acuerdo suscrito con las administraciones madrileñas obliga a que su denominación final contenga la palabra Madrid. Será una comedia contemporánea rodada en inglés y protagonizada por Alexi Wasser, Jemima Kirke, Peter Vives, Marton Csokas y Jakob Oftebro.

MADRID, 01/10/2026.- El director de cine estadounidense Woody Allen posa para los fotógrafos durante la presentación del rodaje de su nueva película, este jueves, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. EFE/ J.J. Guillén
El director de cine estadounidense Woody Allen posa para los fotógrafos durante la presentación del rodaje de su nueva película, este jueves, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid
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Woody Allen ha elegido Madrid después de que los productores le ofrecieran otros territorios españoles con mayores ventajas fiscales, como Canarias, el País Vasco o Navarra. Según ha explicado el productor Miguel Morales, el cineasta llevaba tiempo interesado en trabajar en la capital por su luz, sus calles y su ambiente. La financiación aportada por las instituciones madrileñas compensará parcialmente la diferencia entre los incentivos disponibles en la región y los que habría recibido la película de haberse trasladado a otro punto de España.

“Nos hace ilusión que sea Woody Allen quien colabora con su talento en este momento tan especial que vivimos en Madrid”, ha señalado Ayuso durante la presentación. La presidenta y el alcalde han defendido el proyecto como una oportunidad para ampliar la proyección internacional de la ciudad, atraer futuros rodajes y fomentar un turismo cinematográfico similar al generado por algunas de las películas anteriores del director.

La producción contará con tres millones de euros procedentes de las arcas públicas: 1,5 millones aportados por la Comunidad de Madrid y otros 1,5 millones por el Ayuntamiento. Las estimaciones difundidas sitúan el presupuesto total alrededor de los doce millones de euros, de manera que el patrocinio institucional cubriría aproximadamente una cuarta parte del coste. La película está producida por Wanda Visión, Gravier Productions —la compañía de Allen y su hermana, Letty Aronson— y 3Six9 Studios, con el apoyo de Screen Capital y Never Summer Range.

Madrid deberá reconocerse en la pantalla

La aportación pública se articula como un contrato de patrocinio turístico y está vinculada al cumplimiento de distintas obligaciones. Al menos un 15% del metraje tendrá que rodarse en exteriores reconocibles de Madrid capital y deberá aparecer otra localización característica de la comunidad, condición que se cumplirá mediante las secuencias previstas en Aranjuez.

Woddy Allen junto a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida durante la presentación de su nueva película en Madrid
Woddy Allen junto a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida durante la presentación de su nueva película en Madrid
Nacho Pajín

El tráiler también tendrá que mostrar imágenes que permitan identificar la región. La productora deberá organizar un encuentro internacional con la prensa en un espacio madrileño reconocible, presentar la cinta en un festival de prestigio, celebrar su estreno español en Madrid y garantizar proyecciones en al menos tres ciudades extranjeras. Las autoridades autonómicas tendrán derecho a participar en distintos actos promocionales y dispondrán de invitaciones tanto para el estreno nacional como para algunas presentaciones internacionales.

El calendario de pagos del contrato regional se divide en tres partidas: 150.000 euros en 2025, 600.000 en 2026 y 750.000 en 2027. El largometraje deberá estar concluido antes del 31 de diciembre de ese año. Más que una subvención cinematográfica convencional, el acuerdo funciona como una campaña publicitaria en la que la imagen de Madrid se integra en el argumento, el título, el tráiler y la promoción de la obra.

El comienzo del rodaje despeja las dudas que rodearon el proyecto durante la primavera. Artículo14 adelantó entonces que la filmación, anunciada inicialmente para los primeros meses de 2026, no iba a comenzar en el plazo previsto. En abril, ni las instituciones madrileñas ni la productora ofrecían todavía información definitiva sobre el calendario. Pocos días después se comunicó que el trabajo se trasladaba al otoño y se fijó el 5 de octubre como nueva fecha de inicio.

Un equipo técnico español

Buena parte del equipo será español. La fotografía correrá a cargo de José Luis Alcaine, colaborador habitual de Pedro Almodóvar y responsable de la imagen de películas como Mujeres al borde de un ataque de nervios, Volver, Dolor y gloria o Madres paralelas. Sonia Grande, que ya trabajó con Allen en Midnight in Paris, Rifkin’s Festival y Vicky Cristina Barcelona, se ocupará del diseño de vestuario.

Woody Allen junto a Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, que le entregaron una guitarra española durante la presentación de su nueva película en Madrid

El reparto combina intérpretes de distintas nacionalidades. Alexi Wasser es conocida por Messy, película que escribió, dirigió y protagonizó; Jemima Kirke alcanzó popularidad con Girls y ha participado en Sex Education; Peter Vives ha trabajado en series españolas como El tiempo entre costuras y Velvet; Marton Csokas intervino en El Señor de los Anillos y The Equalizer, mientras Jakob Oftebro protagonizó Kon-Tiki y la serie Hamilton.

El proyecto supone la tercera gran incursión de Woody Allen en España. En 2008 rodó Vicky Cristina Barcelona entre la capital catalana y Oviedo, con Javier Bardem, Penélope Cruz, Scarlett Johansson y Rebecca Hall. La interpretación de Cruz le valió el Óscar a la mejor actriz de reparto. En 2020 estrenó Rifkin’s Festival, rodada durante el Festival de San Sebastián y protagonizada por Wallace Shawn, Gina Gershon y Elena Anaya.

Su relación con las ciudades europeas ha producido también Midnight in Paris y To Rome with Love. Aquellas películas surgieron en una etapa en la que Allen encontraba todavía financiación y distribución en Estados Unidos. Su progresivo desplazamiento hacia Europa coincide con las dificultades que afronta en la industria estadounidense desde que, durante el movimiento Me Too, recuperaron visibilidad las acusaciones de abuso sexual formuladas por su hija Dylan Farrow. Allen siempre las ha negado y nunca ha sido acusado penalmente, pero la controversia ha condicionado la financiación, distribución y recepción de sus últimos trabajos.

A sus 90 años, el director regresa así a un plató después de Coup de chance, presentada en Venecia en 2023. Madrid será escenario, reclamo turístico y parte obligatoria del título. Cuando la película llegue a los cines podrá comprobarse si Allen ha encontrado una historia dentro de la ciudad o si los tres millones públicos han financiado, principalmente, una nueva postal.

Woody Allen junto a Jeffrey Epstein en uno de los archivos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos
Woody Allen junto a Jeffrey Epstein en uno de los archivos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos

“Madrid no es Nueva York, pero te sentirás en casa”

Durante la presentación, el productor Miguel Morales explicó que el rodaje se prolongará durante seis semanas y recorrerá más de treinta localizaciones de Madrid y Aranjuez. La producción movilizará a más de 370 técnicos españoles y contará con más de cincuenta intérpretes nacionales, entre ellos Jordi Mollà y Paloma Bloyd, además de extras y figurantes. Morales recordó que el proyecto comenzó a gestarse hace tres años, durante el Festival de Venecia, cuando Wanda Visión distribuía Golpe de suerte en España.

José Luis Martínez-Almeida agradeció al director que escogiera la capital entre las numerosas ciudades dispuestas a acoger una de sus películas. “Es cierto que no podemos decir que Madrid sea Nueva York, pero sí podemos garantizarle que en ninguna otra ciudad del mundo se va a sentir tan en casa”, afirmó. El alcalde destacó que el número de largometrajes rodados en la ciudad ha aumentado un 40% durante los últimos dos años y presentó la producción como una oportunidad para consolidar Madrid dentro del circuito audiovisual internacional. “Esta película va a ser de Madrid, pero va a ir desde Madrid a todo el mundo”, aseguró antes de prometer a Woody Allen que la ciudad devolverá “con creces” la confianza depositada en ella.

Isabel Díaz Ayuso recibió al cineasta como “un genio” capaz de trasladar a la pantalla la personalidad de las ciudades y celebró que ahora dirija su mirada hacia Madrid. “Nos hace ilusión, como pocas cosas, que sea él quien colabore con su talento en este momento tan especial que vivimos”, declaró. La presidenta enumeró algunos de los espacios culturales y naturales de la región, desde el paseo del Prado y el Retiro hasta el paisaje de Aranjuez, y defendió el cine como una industria que crea empleo cualificado y proyecta Madrid en el exterior. También invitó al equipo a descubrir durante el rodaje el flamenco, la gastronomía, los vinos, los barrios y las celebraciones de la Hispanidad, con el deseo de que Allen se lleve “un poquito de Madrid” y encuentre motivos para regresar.