La visita a Madrid del comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, ha vuelto a sacar a la luz la presión de la OTAN para que España aumente el gasto en Defensa. Junto con la reciente llegada del nuevo embajador de los Estados Unidos en España, Benjamín León, España se encuentra nuevamente contra las cuerdas, ya que tanto la UE como Estados Unidos han enfatizado la necesidad de alcanzar el 3% del PIB.
El debate ahora se está centrando no solo en si España debe gastar más, sino en si tendrá la capacidad de resistir la presión por parte de sus aliados para aumentar su inversión en defensa de cara a los próximos diez años.
La presión por parte de la UE
Precisamente, este jueves, el comisario europeo, Andrius Kubilius, enfatizó en su comparecencia ante el Congreso la necesidad de que España alcanzara el 3,5 % del PIB. El comisario consideraba “una pena” que el Gobierno de Sánchez siguiera resistiéndose a invertir más. Asimismo, advirtió de que “si algún país no invierte suficiente en su propia defensa, debilita no solo sus propias capacidades defensivas, sino también toda la capacidad defensiva colectiva”.

Este reclamo de Bruselas no es aislado; los primeros antecedentes vienen desde el polémico acuerdo alcanzado durante la Cumbre de La Haya en junio. Donde, en esa ocasión, los miembros de la OTAN llegaron a un acuerdo para aumentar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB para el año 2035.
Sin embargo, España fue la única en alzar la voz y cuestionar ese aumento. Al alcanzar un acuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte concedió una flexibilidad especial a España.
La postura de Robles
En respuesta a Kubilius, la ministra de Defensa, Margarita Robles, subrayó que España ya se encuentra realizando un gran esfuerzo. Recalcando que, aunque el Gobierno ha tomado la decisión de plantarse en el 2,1 %, España seguirá siendo “un aliado serio, fiable, responsable y comprometido”.

Asimismo, la titular de Defensa mencionaba que las Fuerzas Armadas españolas “han estado y estarán siempre entre los primeros a la hora de apoyar el esfuerzo de seguridad y defensa en Europa”. Dejando un mensaje de apoyo, mas no de inversión.
La nueva apuesta de Trump en España
La llegada del nuevo embajador de Estados Unidos en España y Andorra, Benjamín León Jr., marca un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas entre ambos Estados. El empresario de origen cubano juró el cargo la semana pasada y arribó a la capital española esta semana.

Este nombramiento no es un caso aislado; según se ha podido conocer, León Jr. es una persona muy cercana al secretario de Estado, Marco Rubio. Evidenciando que la llegada de este nuevo embajador tiene un objetivo claro: presionar al Gobierno español para que cumpla con el 5% del gasto.
En sus primeras declaraciones como embajador, remarcó el “inmenso orgullo” de representar al presidente Donald Trump y de dirigir la misión diplomática estadounidense en “dos importantes países aliados”.
El origen del conflicto: Sánchez-Trump
La relación entre ambos mandatarios nunca ha sido muy cercana. Sin ninguna duda, el factor determinante de este conflicto fue la negativa de Sánchez a llevar a cabo el incremento y a elevar el gasto al 5% del PIB. El presidente español mencionó “Como aliado soberano, elegimos no hacerlo“. Asimismo, resaltó que es “absolutamente incompatible con nuestra forma de entender el mundo y con nuestro compromiso con la sociedad española”. Estas frases fueron el detonante entre ambas posturas.

Frente a esa respuesta, Trump se abalanzó contra España. Empezando por amenazar con hacerle pagar “el doble” en aranceles. Señalando que “España es el único país que no va a pagar la cantidad completa. Quieren quedarse en el 2%, creo que es terrible”.
Meses después siguieron las tensiones. Durante una comparecencia en el Despacho Oval, Trump mencionaba la intención de expulsar a España de la OTAN “Quizás haya que echarlos de la OTAN, francamente”. Las últimas declaraciones ocurrieron el mes pasado, cuando el mandatario estadounidense remarcó “Todos aumentan al 5% menos España. No sé por qué, tendremos que hablar con España”.
