En 1970, la aviación militar española tendría un punto de inflexión que marcaría las décadas posteriores.
El Ejército del Aire recibió en aquel momento sus primeros Northrop F-5 B. Estos eran unos cazas de origen norteamericano, cuya fabricación se llevó a cabo en las instalaciones de CASA en el país (Construcciones Aeronáuticas S.A., actual Airbus Defence and Space S.A.U.).
Los aviones de la empresa Northrop llegaron para sustituir a los F-86 y T-33, dando un notable salto en la aviación de caza y de ataque a tierra del país.
En septiembre de 1971, el F-5 recibe su primer uso, como parte del 50º Curso de Reactores. En ese momento, y desde entonces, se convirtió en el avión que usan para su formación los pilotos de combate del Ejército del Aire y del Espacio.
Cada año, los y las alféreces en formación de la Academia General del Aire de San Javier toman los mandos de estos aviones. Concretamente, el Ala 23 les prepara durante la Fase de Caza y Ataque en su último año académico. Esta es su última prueba, y tras superarla, se convierten oficialmente en pilotos de caza de este Ejército.
En su año número 56 desde su llegada a tierras (y espacio aéreo) de España, este icónico caza ha conseguido una gran hazaña. Recientemente, el F-5 ha superado las 300.000 horas de vuelo como parte indispensable del Ejército del Aire y del Espacio.
Más de 2.000 hombres y mujeres han contribuido a alcanzar esta histórica cifra.
El F-5 apunta a los 60 años de servicio en el Ejército del Aire y del Espacio

De aquellas 70 unidades de los CASA-Northrop SF-5 (S de Spain, España), aún quedan algunas en la Base Aérea Talavera la Real.
Pero la actual casa de la Escuela Militar de Caza y Ataque y del Ala 23 ha ido recibiendo, con el paso de los años, versiones modernizadas de este avión. Entre ellas se encuentran los SF-5A/B, SRF-5A, y la última versión es la F-5BM.
El alumnado que ha pasado por la cabina de este avión poco a poco se acerca a las 3.000 personas en total. Sin embargo, no deben caer en el olvido los 25 pilotos fallecidos en acto de servicio a los mandos de este aparato, que en paz descansen.
Al margen de su flamante hito recién cumplido, lo cierto es que este querido caza tiene los días contados. En septiembre de 2025, el Real Decreto 848/2025 estableció la adquisición de los TAI Hürjet como sustitutos de los F-5.
La turca TAI (Turkish Aerospace Industries), fabricante original, se encuentra en pleno proceso de desarrollo junto a las 16 empresas industriales españoles lideradas por Airbus de las futuras 45 unidades que se destinarán al Ala 23. El valor global estimado del acuerdo es de 3.120.000.000 euros.
De este modo, las primeras entregas de este nuevo avión de entrenamiento están previstas para 2028. Todo apunta a que el curso formativo de 2029/2030 será el primero que cuente con los Hürjet españoles, con 2031 como año objetivo para su integración.
Hasta que llegue el momento de las entregas, las nuevas generaciones de pilotos españoles y españolas seguirán formándose en el longevo F-5. Lo que está claro es que aún queda algún que otro hito más por alcanzar a este avión de instrucción militar.
