En un momento histórico y social turbulento en la historia de España, una mujer superó todas las barreras y se convirtió en la primera telefonista del Ejército del Aire.
Se llamaba Jonás Giménez, y su historia se ha rescatado del olvido estos días al ser nombrada Hija Predilecta de El Vallés, su localidad de nacimiento. Conoce su historia a continuación.
La primera mujer telefonista del Ejército del Aire

Jonás Giménez Hernández nació en el año 1915, en el pequeño municipio de El Vellés, Salamanca.
Con apenas 10 años, su familia se trasladó a Vilagarcía de Arousa, aunque regresaron a Salamanca en 1934. Entonces, en el verano del 36, la guerra llega a Salamanca. Los sublevados toman rápidamente la zona.
En el año siguiente, con la guerra en pleno desarrollo, Giménez empezó a trabajar en el Ejército del Aire como telefonista. Se había convertido, sin saberlo en ese momento, en la primera mujer en hacerlo. Así lo relató para La Razón en el año 2006.
Con apenas 22, Jonás empezó a recibir instrucciones de parte de una mujer alemana de la Legión Cóndor. Y con 23, en e frente del Ebro de Zaragoza, empieza a controlar ella sola tres centralitas.
Ella empieza a hablar y a conectar a todo tipo de personas, desde militares hasta ministros. Incluso charló con Alfredo Kindelán, destacado general considerado fundador del Ejército del Aire contemporáneo. Y aunque no puede revelar secretos, sí comienza a fijarse en los “chismes picantes”.
Ya en febrero de 1939, se encarga de parte de la telefonía en Toledo, a la espera de la toma de Madrid. Aunque no tuvo que esperar mucho, porque en cosa de un mes ya estaba entrando a la capital junto a las primeras columnas franquistas, según contó.
Así pues, en julio del mismo año, empieza a servir en una centralita de la Jefatura del Ejército del Aire. Y allí cumplió con su labor durante varios años.
Eventualmente, se le destinó en la Base Aérea de Matacán, llevándole de vuelta en la provincia de Salamanca. En este lugar, sirvió desde agosto de 1955 hasta su jubilación.
Una labor castrense rescatada varias décadas después

A Jonás Giménez se le impusieron cinco medallas, si bien sólo se reconoció hasta el empleo de Suboficial. Esto le dejó con tres medallas pensionadas.
La pionera telefonista del Ejército del Aire llegó a cobrar 5.600 pesetas al mes en su llegada a Matacán. Algo más por encima del salario medio, que no superaba las 3.000 pesetas.
La vellesina falleció en el año 2015. Ya había cumplido los 100 años, por lo que su vida llegó a su final tras más de diez décadas de historias. Y buena parte de ellas, relacionadas con la gestión de información delicada, conectando y desconectando las clavijas en aquellos complejos paneles de conmutación.
Hace tan solo unos días, el 21 de marzo, el Ayuntamiento de El Vellés quiso rescatar su valía del olvido para nombrarle Hija Predilecta del municipio. Sólo una persona tenía tal distinción en la localidad, el cardenal Almaraz.
El acto contó con miembros del ayuntamiento, entre ellos el alcalde, Javier Marcos. También estuvo presente el Subdelegado de Defensa en Salamanca, José Gallo, quien afirmó que “es una mujer intachable y con una carrera impresionante cuando este no era un mundo de mujeres”.
Doña Jonás no tuvo marido, pero algunos familiares cercanos y vecinos también celebraron el reconocimiento a su trayectoria pionera.
