Opinión

Cosas que no creeríais

María Dabán
Actualizado: h
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En los últimos tiempos me identifico mucho con Roy Batty, el replicante que interpreta el actor Rutger Hauher en Blade Runner que en su célebre monólogo dice aquello de “he visto cosas que vosotros no creeríais”. Y es que, últimamente mi capacidad de asombro parece no tener límite. Cuando una piensa que ya lo ha visto todo, siempre hay algo que va más allá.

El pasado viernes el Consejo de Ministros empezó con dos horas y media de retraso. ¿La razón? Que los ministros de Sumar se negaron a entrar en la sala de reuniones porque no estaban de acuerdo con el contenido del decreto de ayudas que el Gobierno iba a aprobar ese mismo día para paliar los efectos de la guerra de Irán, ya que no incluían medidas para prorrogar los contratos de alquiler. La performance incluyó una negociación exprés del mismísimo presidente Sánchez y de la vicepresidenta Montero con sus socios de gobierno, que se saldó con la redacción también exprés, de un nuevo decreto que será tumbado previsiblemente por el congreso.

Sumar asiste impotente al espectáculo de ver cómo Sánchez les va fagocitando poco a poco, y es razonable que algunos de los integrantes de la coalición quieran abandonar ya el Gobierno, pero sus ministros insisten en quedarse, con el argumento de que son el único gobierno de coalición progresista en Europa. El problema es que difícilmente el electorado se tragará ya ese teatro.

Después del numerito del Consejo de Ministros, cada parte presumió de sus logros y, a falta de alguien a quien echarle la culpa, Sánchez acabó por reprocharles a los medios que sólo se interesaran por el “salseo” y no por esas rebajas fiscales de hasta 5.000 millones de euros que acababan de aprobar. Hombre, teniendo en cuenta que la recaudación entre enero y noviembre del año pasado ascendió a la cifra récord de casi 295.000 millones, tampoco es que a los españoles nos vaya a cambiar mucho la vida.

Como el gobierno ha hecho del trilerismo parlamentario su razón de ser, ha colado también en el decreto una disposición que les permitirá gastar más sin necesidad de dar cuentas al Congreso. Con trampas así, ¿qué necesidad hay de que haya presupuestos? El problema es que, con la actual aritmética parlamentaria cada iniciativa del Ejecutivo choca contra el muro de la realidad, y ahora ha sido Podemos quien han dicho que, de momento, con ellos que no cuenten para convalidar ese decreto porque consideran que solo va a servir para “proteger la cuenta de resultados del Ibex 35”. Con este panorama, Sánchez tendrá que volver a hacer malabarismos para sacar adelante su iniciativa y, si no sale adelante, le echará la culpa al PP y, a otra cosa.

Hay cosas que no creeríamos, y otras que no nos cuesta nada creer, como que fue supuestamente el propio PSOE, con Santos Cerdán a la cabeza, quien financió la actividad de las cloacas de la fontanera Leyre Díez y del empresario Javier Pérez Dolset. El Confidencial ha publicado los audios en los que uno de esos fontaneros admite que les pagaron 20.000 euros por participar en esas operaciones que iban contra cualquiera que estuviera investigando al PSOE, o al entorno de Sánchez. Qué pena de país se nos está quedando. De no creer…