La movilidad eléctrica lo tiene complicado en nuestro país. Una encuesta reciente del CIS refleja esta realidad, con datos que muestran una baja intención de adquirir un coche eléctrico en España: apenas del 12% en estos momentos de 2026.
Parece que las subvenciones y otro tipo de ventajas no resultan suficientes para motivar el cambio. Las necesidades de los conductores y la falta de conocimiento sobre las nuevas tecnologías del sector del automóvil también van en contra del panorama actual.
En 2026, apenas un 12% de españoles y españolas planean comprarse un coche eléctrico en España

Sólo un 2% de los españoles y las españolas tiene un automóvil eléctrico.
Una encuesta reciente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha encuestado a la ciudadanía acerca de movilidad eléctrica y de combustión. Y esta ha evidenciado la reticencia hacia la transición de buena parte de la población, al menos en estos momentos.
España sigue siendo un país de combustibles. El 71,2% de los encuestados aseguró tener aún un coche con motor de combustión tradicional. Además, el 42,38% de las matriculaciones de 2025 fueron de gasolina y diésel. En su mayoría, del primer tipo de combustible.
Mientras tanto, las matriculaciones de coches eléctricos apenas supuso el 8,39% de la cuota del año pasado. Fue el año con más ventas de este tipo de movilidad, eso sí, con 115.062 vehículos matriculados. Fue casi un 60% más que en 2025. Un gran hito, pero sigue siendo un mercado todavía minoritario.
En esa línea, de las personas encuestadas, apenas el 12,2% tenían en mente realizar la transición ecológica en el futuro próximo. En sus respuestas, las tres principales motivaciones del cambio fueron la conciencia medioambiental, el ahorro en combustible y la libertad frente a las restricciones (como las ZBE), en ese orden.
¿Son las ayudas insuficientes?

Por otra parte, el principal factor en contra del coche eléctrico en España es la barrera económica. La incipiente llegada de las alternativas económicas desde Asia, así como la puesta en marcha del Plan Auto+ este 2026, parecen aún insuficientes para los consumidores. Y la falta de información sobre esta nueva tecnología tampoco ayuda.
El programa Auto+, que cuenta con unos 400 millones de euros, tiene muchos aspectos positivos. La eliminación de la burocracia es percibida como positiva, así como la naturaleza de las ayudas: directas y de carácter retroactivo.
Sin embargo, no mucha gente tiene una necesidad real de cambiar en el corto plazo. El 92,7% de los encuestados por el CIS están “muy o bastante satisfechos” con el vehículo que poseen actualmente. Así que no sólo es cuestión de desconocimiento, pues también importa la falta de urgencia de realizar un gran desembolso económico para conseguir un eléctrico.
Adicionalmente, factores como la inflación, la crisis de la vivienda y otros han hecho que las prioridades de la ciudadanía cambien considerablemente. Y no parece que hacerse con un coche de tipo eléctrico sea una prioridad en estos momentos.
Con datos como el aumento de matriculaciones eléctricas, no parece relevante preguntarse en 2026 si España empezará a apostar más por el coche eléctrico. Más bien, sería mejor cuestionarse cuándo se darán las condiciones que favorezcan ese cambio, desde la posibilidad de acceder a más alternativas económicas hasta una mayor estabilidad económica de la sociedad.
