No está de más que hagamos un pequeño recorrido por los últimos años y analicemos los resultados obtenidos por el Ministerio de Igualdad en relación a la violencia de género.
La dotación presupuestaria para dicho Ministerio en el año 2022 superó por primera vez los 500 millones, alcanzando los 525 millones, un aumento del 14,4% respecto al año anterior.
En este año fueron 49 las mujeres asesinadas y 2 menores dentro de la violencia de género.
En año 2023 se aumentó la dotación a este Ministerio en un 9%, otra cifra histórica, alcanzando los 573 millones.
En el transcurso del año se asesinaron a 55 mujeres y a 9 menores. El número global de víctimas de violencia de género aumentó en un 12,1% (36.582).
La cantidad asignada para el Ministerio de Igualdad se situó en 530,44 millones para el año 2024. Durante los 12 meses del mismo se produjeron 47 asesinatos de mujeres y de 9 niños. Los casos de violencia de género disminuyeron en un 5,2% (34.684).
Para el año 2025 el presupuesto que se destinó a Igualdad fue de 511,5 millones. El año se cerró con 46 mujeres asesinadas, 3 menores asesinados y 20 niños huérfanos.
Con estos datos podemos concluir que el aumento de presupuesto no va acompañado de una importante reducción de casos de asesinatos por violencia de género.
Se supone que el Ministerio de Igualdad debe de combatir la violencia de género elaborando normas, diseñando políticas e intentando sensibilizar a la sociedad a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, debería impulsar el desarrollo de la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral, llevar a cabo campañas para concienciar a la sociedad sobre al necesidad de actuar y combatir la violencia machista, asistir a las víctimas y emitir informes anuales sobre la evolución de la violencia proponiendo reformas legales a través del Observatorios Estatal de Violencia sobre la Mujer.
En el año 2025 los dos programas de este Ministerio que concentraron mayor presupuesto fueron “Igualdad de oportunidad entre mujeres y hombres” y “Actuaciones para la prevención integral de la violencia de género”.
En este mismo año desde el Ministerio se reforzaron las transferencias a las CCAA en el marco del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, se aumentaron las subvenciones para proyectos de inserción sociolaboral de mujeres y niñas víctimas de trata y se produjo un incremento de 2,22 millones en ayudas sociales, así como otro de 1,5 millones adicionales destinado a la financiación del servicio Atenpro ( servicio telefónico de Atención y protección para víctimas de violencia contra las mujeres).
En cuanto a leyes, las principales leyes cambiadas o aprobadas relacionadas con la violencia de género en este pasado año han sido el Anteproyecto de Ley Orgánica contra la violencia vicaria y la renovación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género.
Llegados a este punto deberíamos de preguntarnos que campañas se han llevado a cabo por parte de Ministerio de Igualdad en 2025 vinculadas a la violencia de género.
El 4 de agosto se presentó la campaña “Violencia digital. es violencia” con el objetivo de dar visibilidad a las diferentes formas de violencia machista que se producen en internet y redes sociales.
Presentada en noviembre por el Ministerio en el marco del 25N, la campaña ”La búsqueda del tesoro” pretendía sensibilizar sobre la violencia vicaria.
Pero no nos llevemos a engaño. Ni la elevada dotación presupuestaria del Ministerio de Igualdad, ni las novedades o renovaciones legislativas que éste ha llevado a cabo, ni las campañas publicitarias institucionales sobre violencia de género, han conseguido que las cifras de asesinatos se reduzcan de forma notable.
No se debe normalizar estas elevadas cifras pues detrás de ellas hay mujeres y familias que ven su vida truncada por la violencia machista. Este hecho es un fracaso de las instituciones pero también del conjunto de la sociedad.
