Guerra en Indra

Moncloa presiona a Escribano para que dimita incluso antes del próximo consejo

SEPI asegura tener los apoyos suficientes en el consejo para cesar a Ángel Escribano como presidente, mientras Indra traslada continuidad

Ángel Escribano, presidente de Indra.
Kiloycuarto.

Faltan poco más de 24 horas para la celebración de un consejo de administración clave para el futuro de Ángel Escribano como presidente de Indra. La reunión ordinaria del 25 de marzo ha pasado de ser una sesión para evaluar los apoyos a la operación de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) a convertirse en una cita que podría dar un vuelco a la cúpula directiva. Moncloa -y la SEPI- han intensificado los contactos con los consejeros independientes y el resto de accionistas para trasladarles su malestar por la decisión de Ángel Escribano de aferrarse a la presidencia de Indra y por los riesgos que supone para una empresa de defensa la desconfianza del Gobierno.

Desde Moncloa se asegura que habría logrado aglutinar la mayoría simple necesaria para cesar al presidente si se llegara a tener que votarse, por lo que confían en que sea el propio directivo quien dimita antes del próximo consejo. Por su parte, desde Indra se traslada continuidad, como refleja la firma por el presidente de un importante acuerdo de fabricación y el respaldo de CCOO a la actual dirección. Entretanto, la acción ha caído casi un 16% en Bolsa desde el 18 de marzo.

Cabe recordar que el pasado viernes 20 de marzo, Manuel de la Rocha, director de la Oficina Económica de Moncloa, convocó a Ángel Escribano para pedirle su cese, después de que los propietarios de EM&E -Ángel y su hermano Javier Escribano- decidieran retirarse de la operación de fusión con Indra. Un movimiento con el que buscaban ganar tiempo y trasladar la presión al Gobierno, después de que la SEPI solicitara su dimisión al advertir del conflicto de interés derivado de la posible compra de una empresa propiedad del propio presidente.

Moncloa dice contar con Josep Oughourlian

Con la negativa de Ángel Escribano a dimitir, Moncloa activó la maquinaria y -según aseguran fuentes conocedoras de la situación a Artículo14-, 36 horas después la SEPI, accionista mayoritario con un 28% del capital y tres vocales en el consejo, contaría con una mayoría suficiente para cesar al presidente. Esta decisión, si se somete a votación, requiere una mayoría simple, que en un consejo de 15 miembros es de ocho votos -aunque se calcula sobre los votos emitidos-.

Así, a su favor, según las fuentes consultadas, se situaría el respaldo, además del representante de SAPA (7,9%) -que siempre se opuso a la operación-, del empresario Josep Oughourlian, presidente del fondo Amber Capital (6,23%). Oughourlian había manifestado su apoyo a la operación entre Indra y EM&E, que ahora se ha frustrado y ha impactado negativamente en su inversión. Su fondo redujo recientemente su participación del más del 7% a algo más 6%, según la CNMV. A estos cinco consejeros, se sumaría el voto de, al menos, tres consejeros independientes.

Apoyos de los consejeros independientes

Desde el Gobierno se daría también por asegurado el apoyo de Oriol Pinya, quien no asistió a la reunión de diciembre en la que se aprobó por unanimidad entre los asistentes avanzar en la operación con EM&E, así como de Belén Amatriain. El tercer voto independiente favorable a la SEPI podría ser el de Teresa Busto, quien se incorporó al consejo de Indra procedente de otra empresa pública, Renfe Viajeros.

Estas mismas fuentes apuntan, que el Ejecutivo espera que sea el propio Ángel Escribano quien dimita incluso antes de la reunión del 25 de marzo. Van más allá y apuntan a que podría hacerlo tras la firma este mismo martes de un importante contrato entre Indra y el grupo coreano Hanwha para el desarrollo de artillería autopropulsada. De esta forma, se evitaría el pronunciamiento del consejo de administración. El contrato fue licitado por un importe de 4.554 millones de euros.

Indra traslada continuidad

Frente a esta posición, desde Indra se traslada continuidad en la gestión de la compañía, como refleja la ratificación por Ángel Escribano del citado contrato. Fuentes próximas a la empresa advierten del daño reputacional que está viviendo una empresa de la que dependen 60.000 familias. Es el sentir que trasladó ayer CCOO, que manifestó su “preocupación” ante la inestabilidad en la cúpula de Indra, al tiempo que demandó al Gobierno “coherencia institucional”.

“Queremos expresar nuestra firme preocupación ante los movimientos que se están produciendo en torno a Indra, una empresa estratégica para el presente y el futuro industrial, tecnológico y geopolítico de nuestro país”, señaló, en un comunicado la sección sindical de Industria en Indra, que ha destacado que esta “no es una empresa más”. En este sentido, CCOO ha defendido que Indra es “una pieza clave en la construcción de la soberanía tecnológica de España y de Europa, especialmente en ámbitos críticos como la seguridad y la defensa”.

Si, como señalan las fuentes consultadas, Josep Oughourlian y tres independientes no apoyaran expresamente la continuidad de Ángel Escribano, su capacidad para resistir el envite de una votación quedaría mermada. Contaría con el respaldo de su hermano, Javier Escribano, vocal dominical en representación de EM&E. En cuanto a los independientes, tras la presión de Moncloa no será hasta el momento de la votación -si llegara a producirse- cuando quede reflejado si cuenta con su apoyo.

Posición de José Vicente de los Mozos

Más compleja es la posición de José Vicente de los Mozos, consejero delegado de Indra, cuyo mandato vence el próximo mes de junio. El directivo debe comunicar si va a continuar en el cargo o renuncia al mismo. A su vez, por normativa interna Indra tiene la obligación de dar un preaviso de tres meses para la finalización de la relación profesional”, tanto del presidente como del consejero delegado.

Indra
Ángel Escribano y José Vicente de los Mozos, en un evento en octubre de 2025.

Por otra parte, el reglamento del consejo de Indra prevé que, cuando así lo considere el presidente o lo soliciten la mayoría de los asistentes, las votaciones que versen sobre el nombramiento, reelección o cese de consejeros podrán realizarse con garantía de secreto del voto. Una fórmula que llegado el caso facilitaría mayor libertad a los consejeros.

Mientras se resuelve el futuro de Ángel Escribano, el mercado sigue penalizando la incertidumbre. Las acciones de Indra retrocedieron ayer al cierre cerca del 3%, después de haber llegado a retroceder un 6,2% durante la mañana. Finalmente, cerraron en 48,68 euros por acción, frente a los 57,15 euros previos al movimiento de SEPI para forzar la dimisión del presidente de la compañía. ¿Será hoy el día?