La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha perdido el referéndum al que ha sometido su controvertida reforma judicial, tumbada por más del 54 % de los electores, con dos tercios de los votos escrutados. Según datos del Ministerio del Interior, el ‘sí’ a la reforma ha obtenido un respaldo del 45,81 % de los italianos, frente al 54,19 % del ‘no’.
La oposición asegura que la separación de carreras es un problema inexistente, ya que el cambio de un cargo a otro solo se permite una vez y durante los primeros diez años de carrera, con la condición de trasladarse a otro distrito judicial o región para garantizar la imparcialidad.

Convertir a los fiscales en un organismo independiente, regulado por su propio consejo superior, podría alejarles de una cultura profesional compartida con los jueces, convirtiéndolos en figuras más parecidas a agentes de policía, según los detractores, fomentando una lógica de resultados centrada en más detenciones y condenas.
La medida tampoco resolvería las ineficiencias del sistema judicial, ya que multiplica los costes y la burocracia, asignando las mismas funciones que realiza un solo organismo a tres diferentes.
Un varapalo a su proyecto estrella
La oposición a Meloni también cuestiona la convocatoria del referéndum, señalando que si el Gobierno hubiera querido separar las carreras judiciales, habría bastado con una ley ordinaria. Además, la consulta es un referéndum confirmatorio, en el que no se necesita alcanzar ningún quórum para que sea válido. La legislación, planteada por Silvio Berlusconi durante su mandato como primer ministro, en el contexto del escándalo de ‘Manos Limpias’, ya fue aprobada por el Parlamento en octubre de 2025, aunque al ser una reforma constitucional debía aprobarse por consulta popular, al no conseguir los dos tercios en la Cámara.
Los resultados de este referéndum representan un serio varapalo para Giorgia Meloni, dado que la reforma del sistema judicial ha sido el proyecto estrella de su mandato, si bien siempre la mandataria ha insistido en que no dimitiría si el resultado le era adverso.
De hecho, en sus primeras declaraciones al asumir los resultados, Meloni ha insistido en esa idea: “Seguiremos adelante, como siempre hemos hecho, con responsabilidad, determinación y respeto al pueblo italiano y a Italia”, según dice en un vídeo publicado en la red social X.
Gli italiani hanno deciso. E noi rispettiamo questa decisione.
Andremo avanti, come abbiamo sempre fatto, con responsabilità, determinazione e rispetto verso il popolo italiano e verso l’Italia. pic.twitter.com/KCBf19hO8d— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) March 23, 2026
La mandataria subraya que su Ejecutivo “ha cumplido lo prometido” al tramitar una reforma de la Justicia que formaba parte de su programa electoral.
Defiende que su formación sostuvo la propuesta “hasta el final” para, posteriormente, dejar la última palabra en manos de la ciudadanía: “Nuestra soberanía pertenece al pueblo y los italianos hoy se han expresado con claridad”, añade.
A pesar del revés en las urnas, Meloni descarta que el resultado condicione la estabilidad de su gabinete, aunque admitió su “pesar” por la “oportunidad perdida de modernizar Italia”.
Giuseppe Conte celebra los resultados
Quienes se han apresurado a celebrar la derrota de la reforma de Meloni en las urnas han sido los líderes de la oposición, que tratan de afianzar una coalición a nivel nacional para hacerla frente en el futuro.
El líder del Movimiento Cinco Estrellas, Giuseppe Conte, fue el primero: “Lo hemos conseguido. Viva la Constitución”, ha escrito en la red X.
Ce l’abbiamo fatta! Viva la Costituzione! pic.twitter.com/9qWImTvXhE
— Giuseppe Conte (@GiuseppeConteIT) March 23, 2026
“El resultado me parece claro: hemos tenido una grandísima participación democrática y una clara y sonora victoria del ‘no'”, ha declarado el ex primer ministro en una rueda de prensa.
Por su parte, el ex primer ministro y líder de la centrista Italia Viva, Matteo Renzi, quien dimitió en 2016 tras su derrota en otro referéndum constitucional, ha celebrado esta “derrota sonora” de Meloni, y considera que suponen una oportunidad para las fuerzas de la oposición.
