Podemos ha confirmado que no apoyará este jueves en el Pleno del Congreso el decreto ley de medidas fiscales contra los efectos económicos de la guerra en Oriente Medio, sino que sus cuatro diputados optarán por la abstención, según han indicado fuentes del partido ‘morado’.
La formación ha destacado que no se opondrá a la aprobación de este primer paquete de medidas en la Cámara Baja, pero considera que no puede dar tampoco su voto a favor al considerar que las rebajas de impuestos no son la vía para hacer frente a la escalada de precios. La decisión de Podemos lleva al Gobierno a depender del voto de Junts y de los demás socios parlamentarios de izquierda, como ERC, Bildu y BNG, en caso de que el PP se decantara por el voto en contra en vez de la abstención.
Los populares este mismo lunes han condicionado su su voto a favor en el Congreso al decreto anticrisis a que el Gobierno incorpore más medidas, como la deflactación de la tarifa del IRPF.

Mientras, Podemos ha desgranado que van a seguir reclamando al Gobierno que tope precios de carburantes, energía y alimentos para evitar que los 5.000 millones de euros movilizados pasen a engrosar la cuenta de resultados de las grandes empresas.
En este sentido, las citadas fuentes rememoran que registraron precisamente en el Congreso una proposición de ley para limitar dichos precios, además de recuperar medidas como el transporte público gratuito.
El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, señalaba también este lunes en rueda de prensa votarán a favor del decreto de vivienda aprobado por el Gobierno.
Un paquete de 80 medidas
En el primero de ellos estarán incluidas medidas como la rebaja del 10% del impuesto a los combustibles, reducción de tributos a la electricidad y otras medidas como la ampliación del bono social eléctrico.
En esta norma también se incluye un mecanismo de control para evitar márgenes injustificados en el suministro de combustible a través de la CNMC, y se habilitará al Consejo de Ministros para establecer límites a dichos márgenes. Además, se incorpora a la prohibición de suministros energéticos, ambas exigencias de Sumar, según precisaron fuentes de la formación.
Ante este primer decreto, Fernández ha asegurado que “está hecho principalmente a medida para recoger el apoyo de la derecha“, alegando que una bajada de impuestos sin poner a su vez topes a los precios “solamente servirá para que las grandes empresas vuelvan una vez más a convertir esta situación en un gran negocio y en un gran saqueo a los bolsillos de las clases trabajadoras”.
Asimismo, ha lamentando que “ni siquiera” el “anunciado a bombo y platillo” control de márgenes de los beneficios empresariales “es realmente una medida progresista” puesto que “en ningún caso va a garantizar que las grandes empresas no se vayan a continuar forrando”.
“Entre topes de precios para proteger el bolsillo de la gente o rebajar los impuestos para proteger la cuenta de resultados de las empresas del Ibex 35, el Gobierno ha optado por el Ibex 35”, ha criticado, reiterando que los efectos de la guerra “los tiene que pagar Repsol y las grandes empresas que van a pretender volver a hacerse de oro con esta guerra”.
Temen que la vivienda “quede en nada”
El segundo decreto recoge las iniciativas relativas a la vivienda que venía exigiendo Sumar, entre las que se encuentran la prórroga automática por dos años de los 600.000 alquileres que decaen este año.

Respecto a esta segunda norma, el coportavoz de Podemos ha trasladado que el partido lo respaldará dado que contiene medidas que “pueden ser positivas”, si bien temen que “finalmente se quede en nada” debido a la decisión del Gobierno de aislar las medidas de vivienda en un decreto por separado.
En este sentido, ha reprochado al Ejecutivo que no haya incluido dichas medidas de vivienda en un único real decreto ley y que haya decidido presentarlo por separado, después de que “el propio Sánchez haya reconocido que actualmente el Gobierno no cuenta con los apoyos necesarios para su convalidación“.
“Si el Gobierno de verdad estuviese comprometido con medidas en materia de vivienda y quisiera sacarlas adelante, debería haberlas incluido en un único real decreto y así, por lo menos, las derechas que ya se han anunciado en contra de estas medidas lo hubiesen tenido un poco más difícil para oponerse”, ha remachado.
Con todo, ha calificado como “indignante” la situación que, a su juicio, están atravesando 60.000 familias como consecuencia de la caída de la moratoria antidesahucios del ‘escudo social’ tras ser rechazado por PP, Vox y Junts, y a las que el Ejecutivo “parece ya haber abandonado definitivamente”.
“Es realmente preocupante (…) No obstante y, pese a que seguimos insistiendo que la medida verdaderamente eficaz para solucionar el problema de vivienda sería bajar por ley el precio de los alquileres, votaremos a favor de este real decreto”, ha concluido.
