Indra no levanta cabeza en Bolsa tras perder ayer 1.200 millones por la presión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) sobre Ángel Escribano, presidente de la compañía, para que cesase en su puesto o para que desistiese de su ambición de fusión con su empresa familiar, EM&E. La acción cierra en plano, con un 0,54% de ganancia en la sesión de este viernes. La acción de la compañía de defensa española bajó este jueves más de un 12%, pero llegó a caer hasta un 15%.
Tal como publica hoy en Artículo14 Itziar Elizalde, Escribano logró ayer salvar su cargo en una complicada reunión extraordinaria del consejo de administración convocada con urgencia por la oposición del Gobierno a la fusión entre Indra y su empresa familiar, Escribano Mechanical and Engineering (EM&E). La SEPI alegó su “preocupación por la influencia que el conflicto de interés tenía en la operación”. Los hermanos Escribano han optado por dejar la pelota en el tejado de la SEPI tras retirarse de la operación, una decisión con la que dejan sin su principal argumento al Ejecutivo en sus recelos sobre la continuidad de Ángel Escribano al frente de Indra. Ángel y Javier Escribano siempre han defendido que su único interés es industrial.

Evolución en Bolsa
Hasta el pasado 4 de marzo, las acciones de Indra se habían revalorizado un 30% desde el 1 de enero. Desde entonces, todos estos rumores han contribuido a una devaluación de más de un 22,6%. Mientras, en el último año la compañía ha aumentado de valor en Bolsa un 84%. Ahora, tras todos estos vaivenes, en 2026 la acción de la compañía se revaloriza casi lo mismo que en la sesión de este viernes: más de un 2,5%.
Con el fin de la operación de fusión entre ambas compañías, Escribano daría por cumplida la condición exigida por el Ejecutivo para seguir al frente del campeón nacional de defensa. La incógnita ahora es si el máximo accionista de Indra, la SEPI, con un 28% del capital, considera zanjada esta cuestión o si la desconfianza generada en los últimos meses termina con el relevo del directivo.
Javier Escribano: “No hay plan B”
Con esta decisión, los Escribano regresan al punto de partida que, hace menos de tres meses, se contemplaba como la hipótesis menos probable: la inexistencia de un plan B. “No hay ningún plan B por parte de Escribano ni eso de decir: ‘Si no me fusiono con Indra, vendo la empresa’. Nosotros no vamos ni a vender la empresa ni a irnos“, afirmaba Javier Escribano, presidente de EM&E, ante los medios el pasado mes de diciembre.

El directivo siempre ha defendido que la operación con Indra no tenía un sentido monetario, sino “industrial”. “Somos una compañía que Indra siempre ha tenido interés en adquirir. Por equis motivos, durante el pasado, nosotros siempre nos hemos puesto un poco de perfil. Luego, en el transcurso del tiempo, Indra ha sido una empresa cercana a nosotros, con la que hemos tenido siempre buena relación. Para nosotros es histórico”.
Pedidos para 10 años
Con todo, el idilio con el Gobierno les ha permitido a los Escribano asegurar una cartera histórica de pedidos para la próxima década. Al margen de que la operación con Indra se haya frustrado, EM&E vale ahora más del doble que hace un año. Los múltiplos de la operación situaban su valor en unos 2.000 millones de euros. En su objetivo de situar a Indra como el campeón de defensa nacional, el Ministerio de Defensa ha adjudicado más de 14.400 millones de euros en los últimos años a la compañía, más de la mitad en UTE (Unión Temporal de Empresas) con EM&E.
