Un paquete de rebajas fiscales “quirúrgico” a la energía para salvaguardar la recaudación y en el que coincidan sus socios a derecha e izquierda para que no haya sorpresas en la convalidación en el Congreso. Esto es lo que lo que el Gobierno prevé aprobar en el Consejo de Ministros extraordinario de este viernes en un Real Decreto-ley que previsiblemente excluirá medidas de calado en vivienda para no contrariar al PNV y Junts. Tampoco abordará una rebaja del IVA de alimentos, que quedará en la recámara por si fuera necesaria más adelante.
El Ejecutivo quiere convalidar el Real Decreto-ley, que presentará a los medios Pedro Sánchez, el jueves 26 de marzo, a pesar de que dispone de un mes.
Artículo14 ya ha desgranado los pasados viernes y lunes el borrador de rebajas fiscales a carburantes y a la electricidad que tiene encima de la mesa el Gobierno y que en este primer paquete se focalizará especialmente en los primeros. Y a priori a tenor de los mensajes que ha ido deslizando el Ejecutivo las medidas para amortiguar la subida de los combustibles serán para “los sectores “más afectados”.
Más ayuda al gasóleo profesional y de los agricultores
El primer paquete de medidas atenderá la exigencia empresarial de que las iniciativas para contener el alza de los costes energéticos se estructuren a través de rebajas fiscales a los carburantes y la electricidad junto con ayudas directas a los sectores más afectados, como transportistas, taxistas o agricultores.
Así se estudia elevar la devolución parcial del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) del gasóleo profesional de los cinco céntimos actuales (0,049 euros) a 20 céntimos. Esta ayuda exclusiva para quienes usan gasóleo de uso profesional permite a los profesionales la devolución hasta un máximo de 50.000 litros por vehículo al año (camiones) y 5.000 litros (taxis). Para poder beneficiarse, los profesionales deben estar inscritos en un censo.
En el caso de los agricultores, se devuelve 0,06371 euros por litro sin limitación de consumo. En su caso, también se elevaría hasta 20 céntimos por litro.

El borrador: las medidas de carburantes
De esta forma, queda descartada la subvención de 20 céntimos sobre el litro de combustible articulada en 2022. Ésta ha sido una batalla liderada por los gasolineros y apoyada por la CEOE y el resto de sectores empresariales.
Ahora, el borrador del paquete incluye para los carburantes una rebaja del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) de 10 céntimos para el diésel y de 5 céntimos para la gasolina. La aplicación de esta medida tiene impacto fiscal porque además influye en el IVA. Si se da el paso para abaratar el carburante a todos los conductores, más allá de los profesionales, es una de las incógnitas que más interesan a los ciudadanos a las puertas de las Semana Santa. Cuando el diésel, el combustible que utilizan tres de cada cuatro vehículos en España, ya ha superado la barrera de los 1,9 euros por litro en la Península y Baleares.
Esta rebaja era una petición empresarial y de fiscalistas ya desde la guerra de Ucrania, pero el Gobierno prefirió ofrecer la subvención de 20 céntimos por cada litro de gasolina, que arrancó en abril de 2022 de forma generalizada y se restringió a profesionales en 2023. El conductor recibía un ticket que le recordaba que era una ayuda estatal. El Gobierno ha reconocido que “los 0,20 € fueron la medida que más efectos regresivos tuvo y que además tuvieron un impacto negativo en el sector, en particular en aquellas estaciones de servicio más pequeñas “.
Reducción de impuestos a la energía
Entre las rebajas fiscales a la electricidad que se pondrán encima de la mesa en primer lugar, destaca la consolidación de la bonificación en los peajes eléctricos para consumidores electrointensivos con el objetivo de reforzar la competitividad industrial.
En el borrador del plan anticrisis por la guerra de Irán, se incluye la rebaja del IVA de la electricidad del 21% al 10%, que se acompaña de una reducción del IVA del gas y de la leña.
El Gobierno monitoriza la situación y también estudia la bajada del Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) del 5,5% al 2,5%. En este sentido, hay que tener en cuenta que al rebajarse la base del impuesto por la reducción del IEE -y del Impuesto Especial de Hidrocarburos, que también está sobre la mesa- a su vez se reduce la cuota del IVA, que se calcula en un porcentaje sobre el precio.
Estas reducciones en el IVA y en el IEE permitirían implementar más bajadas si fuera necesario, por ejemplo, del 10% al 5% en el caso del primero, y al 0,5% en el caso del segundo.
A todo esto se añade la suspensión del Impuesto a la Generación Eléctrica del 7%. Un impuesto que no afecta de forma directa al consumidor, sino a las centrales que generan electricidad. No obstante, las empresas repercuten esta tasa de forma indirecta en el precio que los consumidores pagan por la energía consumida.
Alto coste fiscal
Siguiendo el patrón aplicado durante la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania, las rebajas fiscales relacionadas con la energía tienen un elevado coste fiscal. En 2022, las medidas aprobadas para contener la factura eléctrica restaron más de 6.600 millones de recaudación. De ahí que ahora el Gobierno trate de acompasar su aplicación para modular el efecto en la recaudación.
Escudo social energético
No se contemplan en principio medidas de vivienda en aras del consenso, pero sí está encima de la mesa un escudo social energético para las personas vulnerables, prohibiendo el corte de suministros en estos casos, además de medidas centradas en las renovables y en el autoconsumo.
A su vez, desde el Ministerio de Industria se articularán medidas para las empresas del gas.
Junto a estas, se incluirán medidas para proteger a los trabajadores “y que no haya que despedir a nadie”, en palabras textuales de Yolanda Díaz, que activará la prohibición del despido objetivo por la crisis y los ERTE RED.
