Guerra en Indra

Escribano salva el consejo de Indra pero Moncloa le da por amortizado

Ángel Escribano gana tiempo tras un consejo que evita votar su continuidad como presidente de Indra, mientras José Vicente de los Mozos traslada su malestar por la tensión interna

Ángel Escribano, presidente de Indra.
Kiloycuarto.

“Los que me conocen saben bien que soy un soñador, un optimista. […]  También estoy acostumbrado a que las cosas no sean fáciles”. Así se autodefinió la noche antes de la reunión de alta tensión del consejo de administración Ángel Escribano, presidente de Indra. Y lo ocurrido en la reunión confirma su espíritu de lucha. El ejecutivo logró salvar, de momento, el pulso con Moncloa. En contra de lo que esperaba el Gobierno y, a pesar de las fuertes presiones, para que dimitiera antes de la reunión, Ángel Escribano no solo no cesó sino que ganó algo más de tiempo.

Finalmente no se votó sobre su continuidad, pero la reunión fue muy tirante, en un reflejo del momento que atraviesa la compañía y que José Vicente de los Mozos trasladó a los asistentes. Según informaron a Artículo14, el consejero delegado expresó que está al límite.

Pero que Ángel Escribano haya superado la última reunión del consejo de administración no garantiza su continuidad al frente de la compañía. Desde Moncloa, la presión no afloja y ven su salida más pronto que tarde. La sensación entre los asistentes es que la sesión abre un tiempo de tregua hasta la batalla final.

Un sentimiento del que también es consciente el empresario. Tal y como avanzan medios regionales de Vocento, Ángel Escribano ha asumido ya que su tiempo en Indra ha terminado. El directivo es consciente de que no puede enfrentarse a un Gobierno, cuando tanto el negocio de Indra como el de su propia compañía dependen de las adjudicaciones del Ejecutivo.

Reordenar el futuro de EM&E

En el nuevo escenario, en el que los propietarios de EM&E -los hermanos Ángel y Javier Escribano- se han retirado de la operación, al menos, por el momento, una prioridad es reordenar el futuro de su empresa. Un encaje, que analistas consultados, siguen viendo en la órbita de Indra por la complementariedad de ambas. Este fue precisamente el argumento esgrimido para la fusión y se sustenta en los más de 7.000 millones de euros en contratos adjudicados en Unión Temporal de Empresas (UTE) por el Ministerio de Defensa en 2025.

El presidente de Indra es consciente de que mantener el pulso a Manuel de la Rocha, director de la Oficina Económica de Moncloa, puede afectar a la empresa familiar. Cabe recordar que EM&E es el segundo accionista de Indra, con un 14,3% del capital. En la cordialidad de antaño con SEPI (28% del capital y tres consejeros), los Escribano cedieron a mantener solo un representante en el máximo órgano de administración. Meses después, Ángel asumió la presidencia ejecutiva.

La fractura entre Moncloa y Ángel Escribano cambia las tornas y coloca a Indra y EM&E -como competidores. Este es uno de los argumentos que ahora podría esgrimir el Gobierno, quien en el pasado omitió esta realidad.

El CEO, al límite

José Vicente de los Mozos, CEO de Indra en la presentación de resultados 2025.
Artículo14.

La SEPI finalmente no incorporó al orden del día la votación sobre la continuidad del presidente. Según fuentes conocedoras de la tensa reunión, los tres consejeros de SEPI estuvieron callados. Durante las últimas horas, Moncloa ha estado testando los apoyos dentro del consejo, tanto de los consejeros independientes como de parte del accionariado. Tal y como informó este medio, el pasado lunes, en el lado de SEPI se veía como factible aunar la mayoría simple necesaria -ocho votos de un total de quince miembros en el consejo- para sacar adelante el cese de Escribano. Entendían que no sería necesario llegar a la votación porque el directivo daría un paso al lado previamente.

Si los apoyos no eran tan firmes o si se evitó una imagen de guerra total en el consejo, cuando el mercado está penalizando fuertemente la situación, pueden ser una explicación al silencio de la SEPI. Mientras se produce el desenlace de la presidencia, el consejo de administración avala la continuidad José Vicente de los Mozos. Prueba de ello es que la compañía prevé elevar su retribución fija a partir de 2027 en más de un 66%, hasta alcanzar el millón de euros.

Así, junto con la mejora de su retribución variable de manera que, en función del cumplimiento de objetivos, podría ganar hasta 4,2 millones, frente a los 2,7 millones máximos de 2026. El año pasado, percibió 1,88 millones. Tal y como adelantó Artículo14, De los Mozos tiene un bono de 18 millones de euros.

Cabe recordar que su mandato vence el próximo mes de junio y, al menos, por parte de la compañía, se apuesta por su gestión. Pero José Vicente de los Mozos también está al límite. El ejecutivo trasladó su malestar por las tensiones internas en la reunión. La relación con el presidente no atraviesa un buen momento, ya que Ángel Escribano recela de cómo ha gestionado la fallida fusión con EM&E.

Un fondo mueve ficha

En las aguas revueltas de la guerra en el consejo, que ha castigado a la acción de Indra, la gestora estadounidense T. Rowe Price Associates ha alcanzado este miércoles su segundo mayor nivel histórico de participación en Indra.

 

En concreto, la norteamericana ha elevado su porcentaje total de derechos de voto hasta el 5,009%, según consta en el registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), informa Europa Press. Se trata del nivel más elevado que la firma registra en el capital de la compañía tecnológica y de defensa desde diciembre de 2017, cuando su participación llegó al 5,070%, máximo histórico que mantiene hasta la fecha.

Las acciones de Indra cerraron en 48,02 euros, con un alza del 2,96%, en el día en que Ángel Escribano logró sortear el consejo. Con todo en los últimos cinco días, acumulan una caída de casi el 14% y siguen por debajo de los 50 euros. En este vaivén bursátil, los oportunistas sacan ventaja.