La batalla por ser la número 1 del ranking mundial llevaba abierta muchas semanas. Sin ir más lejos, el pasado 21 de agosto, una victoria y colarse en la final del Masters 1000 de Cincinatti le habría bastado para arrebatarle la corona a Aryna.
En aquel partido contra Iga Swiatek la kazaja tuvo que retirarse por lesión y Sabalenka mantuvo hasta el US Open el ansiado primer puesto del ranking.
La victoria ante Zheng valía el nº1
El hecho de que la vigente campeona y nº1 defendiese los 2000 puntos que otorga el último major del año, hacía mucho más fácil a Elena Rybakina acceder a pelearlo. Con estar en semifinales, le bastaba. Pasase lo que pasase en la final.
Su victoria ante Zheng de la noche neoyorquina del miércoles le convirtió, por primera vez en su carrera, en ser la primera del ranking WTA. Es la tenista número 30 en conseguirlo. “Es algo con lo que he soñado desde que era niña, quiero agradecérselo a todo mi equipo”, admitía Elena al ser preguntada tras el partido. Con 27 años, es la primera mujer kazaja en conquistar este hito.

Sabalenka se despide tras 99 semanas consecutivas siendo la mejor. La bielorrusa cogió el testigo a Iga Swiatek y, desde entonces, mantuvo una racha excepcional de casi dos años consecutivos.
La propia Sabalenka ha querido desdramatizar todo este asunto asegurando que le importan más los títulos que la posición del ranking, y tratando de quitarse presión en rueda de presa explicando que no siente la responsabilidad que muchos medios le ponen desde fuera. Pero lo cierto es que la bielorrusa, US Open mediante, puede dejar en blanco este 2026, de no revalidar su título en el US Open.
Una final con extra de emoción
Para conseguir su primer grande del año, Sabalenka deberá pasar por ganar en semis a Jessica Pegula, en una gran dinámica en este año y que puede acabar el Grand slam como número 3 del mundo, y enfrentarse a la final a Coco Gauff o a la propia Elena Rybakina.
Sea como sea, si Aryna Sabalenka llega al partido que decide el título, la emoción y el morbo en la final estarán servidos. Más aún si se enfrenta a su sucesora en el primer puesto del ranking, con la que cayó derrotada en la final del Open de Australia. Se daría la circunstancia de que, aunque Sabalenka ganase a la kazaja, esta seguiría siendo (haciéndose oficial el lunes), al menos hasta finales de temporada, la mejor del mundo.

