Sara Barrios debutó en la Selección Española de hockey hierba en 2022 mientras cursaba Medicina. Solo dos años después, tras disputar los Juegos Olímpicos de París y colgarse el bronce en el Campeonato Europeo de 2025, la jugadora se enfrentaba a su reto más exigente fuera del césped: el MIR. Aunque ya se había presentado anteriormente para familiarizarse con el examen, este año decidió ir “a por todas”, una apuesta que le obligó incluso a renunciar temporalmente a la Selección tras la cita continental. El esfuerzo ha dado sus frutos: con un número 3.200, Barrios comenzará en pocos meses su formación como especialista.
“El año pasado saqué un 6.000, que sí me daba para elegir algo, pero no quería quedarme con la espinita de no haberlo preparado bien y poder aspirar a alguna especialidad quirúrgica. Ahora, con un 3.200, me da de sobra”, asegura la atleta en una entrevista concedida a ConSalud.es. Para ella, lo primero ahora es la residencia, aunque no cierra puertas definitivas: “No descarto volver al hockey. Dependerá de cómo esté físicamente y de si quieren volver a contar conmigo”.
Decisión y vocación quirúrgica
Barrios, que se preparó con la Academia CTO, reconoce que su futuro deportivo podría depender de la plaza elegida. Su intención es permanecer en Madrid, donde ha crecido y estudiado, aunque admite haber barajado destinos como Palma de Mallorca. Sin embargo, es consciente de la dificultad de compaginar la residencia con un equipo de élite.
En cuanto a su especialidad, las opciones quirúrgicas lideran su lista. “Las que más me gustan son Cirugía General y Cirugía Vascular, y ahora me ha entrado la duda de Anestesia”, comenta. También se plantea Traumatología, una opción que inicialmente rechazaba para separar medicina y deporte, pero que le cautivó durante sus prácticas en el Hospital Clínico San Carlos.
Resiliencia ante la adversidad
Su éxito no responde al “cuento de hadas” de una vocación temprana, sino a una capacidad de organización innata. Acostumbrada a las extraescolares y al deporte desde niña, Sara ha ido a curso por año pese a las épocas de poco sueño o la coincidencia de torneos con exámenes. “Siempre hay momentos para todo. He tenido tiempo para salir y quedar con mis amigos”, afirma, desmitificando el aislamiento absoluto durante la carrera.
El camino, no obstante, tuvo momentos críticos. Tras el Europeo de 2025, se centró exclusivamente en el estudio, pero en Navidades sufrió un duro golpe personal: el fallecimiento de su abuela. El impacto emocional la llevó a plantearse si presentarse o no. “No estaba tan centrada, cambié un montón de preguntas, lo típico que te dicen que nunca hagas…”, lamenta. Pese a ello, su rendimiento final ha sido excelente.
Tras cumplir el sueño olímpico junto a su hermana melliza, Barrios encara esta nueva etapa con una meta clara. “He tenido la suerte de jugar unas Olimpiadas, que es lo más alto a lo que puedes llegar. Pero lo que yo quiero ahora es ser un buen médico”.
