La futbolista sueca Hedvig Lindahl, una de las figuras más importantes del fútbol femenino, ha declinado una invitación por parte de la FIFA. La portera había sido invitada para unirse al equipo “FIFA Legends” para un partido promocional del Mundial de Brasil 2027.
Discrepancias por el Premio de la Paz
Lindahl ha utilizado sus redes sociales para empezar un boicot contra la FIFA, después de enterarse del galardonado con el Premio de la Paz. La FIFA ha decidido entregarle el premio al presidente de los EEUU, Donald Trump. Acusó a Gianni Infantino de otorgarle el premio, al que ella describe como, la persona que ha bombardeado ocho países en 2025.
La que fuera portera del Chelsea dice tener una muy buena relación con Río y con Brasil y que le encantaría ayudar a hacer que el fútbol femenino crezca haya donde sea y esté en el lugar que le corresponde, pero que está vez no puede dejar que su imagen esté relacionada con el blanqueamiento de esta tragedia.
Aunque agradece la invitación, en su post de Instagram dice necesitar que la FIFA condene abiertamente lo que para ella es un genocidio en el que se está matando a niños, mujeres y hombres amantes del fútbol. También explica que está dispuesta a participar en el partido siempre y cuando la FIFA cambie de opinión, aun que no cree que eso vaya a suceder.
Su trayectoria futbolística
Hedvig Lindahl es una de las porteras más emblemáticas en la historia del fútbol femenino, reconocida tanto por su extraordinaria trayectoria en clubes de élite como por su firme posicionamiento en asuntos sociales y, en ciertos momentos, políticos. Nació en Katrineholm (Suecia)y comenzó a jugar al fútbol desde muy joven. Pronto se especializó como guardameta, impulsando una carrera profesional que abarca ya más de dos décadas y que la llevó a defender la portería de equipos destacados en Suecia, Inglaterra, Alemania y España.
En su país debutó en la Damallsvenskan antes de brillar en clubes como el Chelsea FC en la FA Women’s Super League, donde fue calificada como una de las mejores porteras de la liga, y en el VfL Wolfsburg y Atlético de Madrid, consiguiendo títulos de liga y participaciones destacadas en la UEFA Women’s Champions League. Además, con la selección sueca disputó 189 partidos, participó en cuatro Copas del Mundo, cuatro Eurocopas y cuatro Juegos Olímpicos, consiguiendo la medalla de plata en Río 2016 y Tokio 2020, y la medalla de bronce en los Mundiales de 2011 y 2019, convirtiéndose en un ícono de consistencia y liderazgo bajo los tres palos.
Un compromiso constante
Más allá de sus éxitos deportivos, Lindahl ha utilizado su visibilidad para abordar temas sociales. A lo largo de los años ha hablado abiertamente sobre la condición del vitíligo, una alteración de la pigmentación de la piel que padece, con el objetivo de promover la aceptación de la diversidad corporal y combatir los estigmas asociados a las diferencias físicas. A través de entrevistas y publicaciones en redes sociales ha animado a quienes viven con condiciones similares a sentirse orgullosos de su identidad y no esconderse, convirtiéndose en un referente de empoderamiento personal.
Asimismo, ha abordado cuestiones de salud mental en el deporte, compartiendo sus propias experiencias de presión, dudas y resiliencia para destacar la importancia de apoyar a los atletas en su bienestar psicológico, así como la necesidad de sistemas de apoyo más sólidos dentro del fútbol profesional.

Tras anunciar su retirada del fútbol profesional en 2024, Lindahl ha continuado involucrándose en el deporte como entrenadora y comentarista. Además de mantener su compromiso con la promoción de la igualdad de género, el desarrollo del fútbol femenino y la justicia social dentro y fuera de los terrenos de juego. Su legado, tanto dentro como fuera del campo, la ha consolidado como una figura influyente que trasciende el deporte.


