Aunque no es la primera vez que no estén de acuerdo sí es la primera que la tensión entre ambas es tan manifiesta. Tanto Ursula Von der Leyen como Kaja Kallas trabajan para la misma Comisión Europea, pero su enfrentamiento por marcar una postura común respecto a la ofensiva estadounidense en Teherán y el futuro de la república islámica está comenzando ya a afectar a los estados miembros.
La guerra que mantienen ambas mandatarias por marcar la política exterior de la UE incomoda a los embajadores y ministros de exteriores de los estados, que intentan desde que comenzó en conflicto definir una postura conjunta sobre cómo debe reaccionar la UE a la crisis en Oriente Medio.
Desde el pasado domingo, la presidenta de la Comisión no ha dejado de pronunciarse sobre el conflicto en Irán e incluso ha mantenido varios contactos de alto nivel. Apenas unas horas después de la ofensiva de la administración estadounidense sobre el corazón de Teherán, Von der Leyen contactó con los jefes de Estado de hasta seis países del Golfo: Qatar, Arabia Saudí, Jordania, Bahréin Omán y Turquía.

A la declaración emitida por Von der Leyen y a de la que formó parte también el presidente del consejo Europeo, Antonio Costa, se sumó una declaración independiente y emitida media hora antes: la de Kaja Kallas asegurando que, en solitario, estaba explorando soluciones diplomáticas.
La falta de una misma respuesta en la UE hizo saltar las alarmas en Bruselas. El protagonismo y los esfuerzos de Von der Leyen por mediar en el conflicto y representar al bloque europeo ha incomodado a muchos países que, escudándose en el reglamento, consideran que las labores diplomáticas son responsabilidad única y exclusivamente de Kallas.
Según recoge el diario europeo POLITICO, al menos nueve funcionarios y diplomáticos del más alto nivel en Bruselas consideran que Von der Leyen se está “extralimitando” en sus funciones y complicando a Kallas sus labores.
De hecho, hace ya una semana, la presidenta liberal de la comisión de defensa y seguridad del Parlamento Europeo aseguraba a los compañeros del citado diario que la rivalidad entre ambas mandatarias era “evidente”. “Refleja una división de competencias en la política exterior europea que no siempre está equilibrada”, aseguraba la presidenta.
A su declaración se suma también la de varios eurodiputados que recuerdan -por redes sociales y declaraciones a medios de comunicación- que las relaciones internacionales en la Unión Europea siempre han sido competencia de quien ocupa el cargo que ostenta Kallas: el de Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE.

Una misma Comisión, discursos opuestos
Las diferencias en la forma de afrontar el conflicto se evidenciaron todavía más este lunes, cuando ambas pronunciaron unas palabras ante los embajadores de la UE. En su discurso, la presidenta de la Comisión Europea quiso marcar de nuevo -sin competencias- la postura del bloque ante el conflicto.
Von der Leyen, que se acercó claramente a Trump e Israel este lunes al decir que ya no se puede confiar sólo en un sistema “basado en normas”, aseguró también que la UE debería estar preparada para proyectar su poder de manera más firme. Pero la alemana no sólo endureció su discurso y abandonó el multilateralismo que tanto caracteriza la UE, sino que se mostró tajante respecto al conflicto en Irán. “No debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní”.
¿Quién marca la política exterior de la UE?
La dureza con la que se pronunció Von der Leyen complica todavía más las labores a Kallas, que desde que estalló el conflicto intenta hacer contorsionismo para poner de acuerdo con los 27 Estados miembros.
Aun así, los esfuerzos de Von der Leyen por marcar el rumbo de la UE importan poco a nivel práctico. Según los tratados del bloque, la política exterior de la Unión depende única y exclusivamente de los estados, que deben estar acuerdo -total unanimidad- en cualquier materia antes de avanzar.

No es la primera vez
Sin embargo, no es la primera vez que presenciamos esta suplantación de la jefa del ejecutivo comunitario a la que es el brazo diplomático de la UE. Von der Leyen fue la primera en manifestarse tras el ataque de Estados Unidos a Teherán. Pero también lo ha hecho, recuerdan hoy fuentes comunitarias, con la guerra de Ucrania o el órdago arancelario de Trump.
De hecho, cada vez que se posiciona en materia internacional, los Estados intentan desmentirla aclarando que la posición que defiende no es la del bloque ni la que define a la UE.
Según el reglamento de la propia UE, quien marca la posición internacional debe ser el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, que debe “lograr el consenso entre los Estados miembros de la UE y velar por la consistencia y la coherencia de la acción exterior del bloque”.
Según ha confirmado este periódico, desde que estalló el conflicto -hace apenas 10 días- la presidenta de la Comisión Europea ha tuiteado hasta en 12 ocasiones respecto al conflicto en Oriente Medio. Su presencia contrasta con el silencio de Kallas, la encargada de la materia se mantiene al margen y tan sólo se ha pronunciado en la misma plataforma en 9 ocasiones. En todas ellas, con una postura mucho más prudente y sin ser tan taxativa como su compañera alemana.
