FINIQUITO

Cómo negociar tu finiquito para no perder ni un euro tras tu salida

Así puedes negociar tu finiquito, calcular tu indemnización y conseguir todo el dinero que te corresponde de verdad

Una mujer negocia su finiquito en el trabajo
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Al recibir una notificación de despido, la tensión se eleva. Ya sea por el fin de un contrato temporal, un despido improcedente o una baja voluntaria, los trabajadores deben lidiar con el finiquito. A la hora de sentarse a negociar, es importante contar la información adecuada para que la empresa no te pague menos de lo que realmente te debe.

A continuación, puedes descubrir lo imprescindible para saber cómo actuar en caso de detectar algún error involuntario o voluntario por parte del empleador.

Finiquito e indemnización, todo lo que debes saber

Calcular finiquito
Una mujer haciendo cálculos con su finiquito

Mucho ojo, porque muchas personas aún confunden finiquito con indemnización. Es verdad que se suelen entregar juntos, pero son elementos muy diferentes tras la extinción de un vínculo laboral.

Por un lado, está el finiquito, que es el documento de liquidación. Este salda las cuentas pendientes de la relación laboral, incluyendo el dinero que debe la empresa y aún no ha abonado. Entre otros conceptos, contempla las vacaciones no disfrutadas, la parte proporcional de las pagas extras no prorrateadas, y el salario de los días del mes en curso.

En la otra cara de la moneda, está la indemnización. Se trata de la compensación económica que el empleador debe pagar por romper el contrato unilateralmente, sin despidos disciplinarios de por medio. La cifra a abonar depende del salario, de la antigüedad y del tipo de despido.

Sea cual sea el caso, el documento de liquidación debe ser entregado al empleado al recibir la comunicación del despido. Este revisará que las cantidades adeudadas son las correspondientes.

Para calcular el finiquito, es importante tomar el salario bruto real como base. Es decir, se deben sumar todos los conceptos entre salario base anual, complementos (antigüedad, desplazamiento, etc.), pagas extraordinarias sin prorratear, y bonus o comisiones del último año.

Sumando todos estos, y después dividiéndolos entre 365 días (o 366, si el año es bisiesto), se puede obtener el salario regulador diario. Con él, ya podrás calcular tu finiquito adecuado.

El “no conforme”, clave al negociar tu finiquito

Un acuerdo empresarial

Cuando te sientas a negociar tu finiquito, es posible que tu empresa te presione para firmar cuanto antes. Pero firmarlo sin más puede dejarte en una posición en la que no podrás reclamar en caso de detectar un error.

Si en el momento de revisar el documento tienes dudas o detectar algún error, o si la causa aportada por la empresa no la consideras justa, debes realizar el modelo de aceptación con reservas. Es decir, indicar en el lugar de la firma un “recibido, no conforme” o similar.

Además, anota también la hora y la fecha en el que firmas. Si, al indicar esto, la empresa no te permite ver aún las cantidades adeudas, anota también que no has podido verlas.

No cobrarás el dinero al momento, pero en caso de que la revisión no sea satisfactoria y no llegues a un acuerdo con la empresa, un abogado puede reclamar las diferencias económicas ante el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación) o ante el juez.

Recuerda siempre tus derechos laborales. Anota todo aquello que deniegue tu empresa y reúne todas las pruebas posibles, para que tu liquidación sea la que realmente te pertenece y no una cantidad inferior.

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