El Spotify Camp Nou espera un casi lleno para vivir un nuevo Clásico. La vuelta de los cuartos de final espera, en escenario de lujo y con todas las miradas puestas en si será el Madrid capaz en este último Clásico del curso, plantar cara al Barça.
El 2-6 de la ida pone en aprietos al conjunto blanco, evidenciando una desigualdad que no sólo existe en el terreno de juego.
23 Clásicos disputados y sólo una victoria blanca. El balance goleador es igualmente revelador: 86 goles azulgranas frente a 12 tantos de las merengues.
La desigualdad que no es deportiva
Los sueldos de la plantilla del equipo azulgrana golean también al Real Madrid: 13 millones en fichas frente a los 7,5 millones del equipo de Chamartín. Esa desigualdad que no es deportiva, por supuesto, se traduce en el terreno de juego.
Para llegar a la masa salarial es imprescindible conocer los ingresos de uno y otro equipo. En el curso liguero anterior, el de 2024-2025 el FC Barcelona ingresando 21,7 millones de euros dio beneficios en su sección femenina, la única rentable, con 2 millones de euros.
Para esta temporada, se prevé crecer ligeramente, hasta los 22,8 de ingresos, donde el punto fuerte del desglose son los ingresos por comercialización y publicidad, siendo el segundo escalón del podio lo cosechado por las competiciones y por último los derechos televisivos.
El Real Madrid en la campaña 24-25 facturó algo menos que la mitad que el Barça con 12,3 millones con un beneficio de 3,3, y con una previsión idéntica de ingresos de 12,4 millones para el presente curso liguero.

Mirando a Europa el equipo presidido por Florentino Pérez es el único que se entra en el top 15 continental de los clubes que más ingresan. Concretamente, ocupando la quinta plaza del ranking tal como refleja el último informe Football Money League de Deloitte.
Desde la consultora, los datos son muy esperanzadores para los clubes en un futuro próximo. Una vez analizados los ingresos globales, sacan la conclusión para el futuro próximo que “los clubes de fútbol y los posibles inversores pueden considerar este modelo para permitir a los clubes monetizar tanto su marca como el equipo femenino a corto y medio plazo y ofrecer a los inversores la oportunidad de operar y hacer crecer los equipos femeninos independientemente de sus homólogos masculinos”, refleja el informe..
Una década de diferencia
Cuando el Real Madrid femenino fue fundado, el Barça ya era un equipo asentado en la élite. Esa misma temporada de su creación, el FC Barcelona se alzaba con su primera Champions League. La final en Gottemburgo y la goleada por cuatro tantos al Chelsea comenzaban una era dorada y un sueño del que las de Pere Romeu, a pesar de haber perdido la pasada edición frente al Arsenal, aún no se han despertado.
Cuando el Barça pisaba por primera vez una semifinal de Champions el Madrid, en 2016, aún no había aparecido y cuando ha tenido la oportunidad de hacerlo ha sido 10 años después.
Una nueva oportunidad
Estos datos reflejan el crecimiento paulatino de una sección que tiene que asentarse en lo económico y en lo deportivo pero en donde el trabajo va haciendo mella.
Este jueves el Real Madrid dirigido por Pau Quesada tendrá una nueva oportunidad europea de recortar distancias con el referente español y continental que es ahora mismo el FC Barcelona.
