Las jugadoras iraníes piden ayuda para no regresar tras la Copa Asia

A pesar del cambio de discurso del equipo tras su negativa de cantar el himno, su seguridad en tierras iraníes no está garantizada

La Bandera del León y el Sol iraní, las tribunas del Gold Coast Stadium de Australia, en las tribunas del Gold Coast Stadium

El conflicto en Irán no tiene tregua. Ha sobrepasado todas las fronteras, llegando ahora más fuerte que nunca al deporte, en concreto a la Copa Asia femenina.

El inicio de todo

La selección iraní estaba en Australia compitiendo el torneo cuando estalló el conflicto. Ya en su primer partido se posicionaron cuando se negaron a cantar el himno nacional, lo que provocó que el régimen apareciera en la televisión nacional al día siguiente y prometiera un “castigo severo” a su regreso, llamándolos “traidores imperdonables de la guerra”.

La selección femenina de Irán negándose a cantar su himno nacional durante la Copa de Asia.

Esto provocó un cambio de actitud en las jugadoras. En su siguiente partido, las jugadoras de Irán hicieron el saludo militar mientras cantaban el himno nacional del país antes de su partido contra el anfitrión del torneo.

A esto se suma la preocupación de las jugadoras por sus familiares y amigos que viven en primera línea el conflicto. Una de ellas es la delantera de la selección iraní Sara Didar, que rompió a llorar en rueda de prensa al pensar la situación que están viviendo sus seres queridos. “Espero de verdad que nuestro país tenga buenas noticias“, afirmó en rueda de prensa.

Hora de volver a casa

Ahora que la selección ha quedado eliminado de la Copa Asia las jugadoras deben volver a casa. Ante toda esta situación la negativa de las jugadoras es evidente. Cuando el autobús que transportaba a la selección femenina de fútbol de Irán salía del estadio tras su último partido, se pudo ver como desde el interior del autobús las jugadoras comenzaron a señalar “Ayuda” en lenguaje de señas.

Los iraníes se apresuraron a cerrar la carretera y evitar que el autobús partiera, pero los guardias de seguridad australianos intervinieron y liberaron la pista.

El miedo de las jugadoras no sorprende a nadie. A pesar del cambio de discurso del equipo tras su negativa de cantar el himno, su seguridad en tierras iraníes no está garantizada.

Asilo político

Alrededor de 49.000 personas se han movilizado a través de una petición al gobierno australiano para conceder asilo político a las jugadoras. La solicitud está dirigida al ministro de Interior e Inmigración, Tony Burke, y expresa la “preocupación por la seguridad y el bienestar” que podrían sufrir las deportistas en su regreso a la nación persa.

Esta solicitud nace tras la actitud agresiva de varios medios iraníes contra las jugadoras cuando se negaron a cantar el himno. Tras ese partido, los medios estatales iraníes condenaron públicamente a las jugadoras con dureza, calificando su conducta de traición en tiempos de guerra y exigiendo que se les tratara como traidoras.

Reacción internacional

Las reacciones no han tardado en llegar. Una de ellas de parte de la  escritora J.K. Rowling. La británica ha pedido a las autoridades del fútbol internacional que protejan a la selección femenina de fútbol de Irán ante el temor de que las jugadoras puedan enfrentarse a graves consecuencias si regresan a Irán.

La autora de Harry Potter publicó un mensaje en redes sociales en el que hizo un llamamiento a las asociaciones futbolísticas para que intervengan. En su mensaje escribió: “Por favor, protejan a estas jóvenes.”

Diversos defensores de derechos humanos también han pedido a organismos como FIFA y otras federaciones deportivas que intervengan para proteger al equipo mientras se encuentra fuera del país.

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