Los insultos racistas desgraciadamente están a la orden del día, también en el deporte. Cada semana estamos acostumbrados a ver en los medios de comunicación, independientemente del soporte, nuevos episodios de racismo. El último tuvo de nuevo como protagonista al jugador del Real Madrid, Vinicius Junior. El brasileño tuvo un cruce de palabras con Gianluca Prestianni, jugador del Benfica. Todo ocurrió durante el partido de ida de los playoffs de la Champions League tras el gol el ‘7’ blanco en tierras portuguesas.
Cuando Vinicius marcó, el brasileño celebró con su ya famoso ‘bailoteo’, un gesto que no sentó nada bien a los jugadores del Benfica ni a la propia afición del Estadio Da Luz. En medio de este momento de fiesta, Vinicius Júnior y Prestianni protagonizaron un intercambio de palabras. Según el brasileño, el jugador del Benfica le llamó “mono”, un insulto que no es la primera vez que Vinicius escucha dentro de un estadio de fútbol. Como consecuencia, el jugador del Real Madrid avisó al colegiado y este activó el protocolo contra el racismo en los estadios, sin poder sancionar a Prestianni por no poder demostrar estos insultos.

Tras el pitido final, Kylian Mbappé expuso públicamente lo que él escuchó de este lance. El francés aseguró que Prestianni llamó a Vinicius “mono” hasta en cinco ocasiones. “No debería de jugar más la Champions. El jugador 25 le ha llamado cinco veces mono a Vini. Eso lo he visto yo”, dijo Mbappé en zona mixta.
¿Existe racismo también en el fútbol femenino?
Esto ocurrió en el fútbol masculino pero para nada es un un suceso aislado. Vinicius ha declarado en los juzgados por más de una docena de actitudes racistas y ha conseguido dos condenas. Pero nunca antes, había sido insultado por otro jugador. La UEFA tomó medidas y ha suspendido al jugador del Benfica, no jugará la vuelta de la eliminatoria en el Santiago Bernabéu.
A raíz de este suceso, la gran pregunta que se ha quedado en el aire es: ¿las jugadoras también reciben insultos racistas o solo ocurre en el fútbol masculino?. ¿La Liga F Moeve ha activado alguna vez el protocolo antirracismo?. Artículo14 ha hablado con algunas jugadoras y con la propia Liga F Moeve para conocer de primera mano la realidad que vive el fútbol femenino en torno al racismo.
Enseñando desde casa que todos somos iguales, se podría disminuir el racismo
Por su parte, la jugadora del Eibar SD, Alimata Belem, procedente de Burkina Faso asegura que en el fútbol femenino también hay racismo, a pesar de que ella nunca ha sido víctima de dichos insultos. “En el fútbol femenino también existe racismo, porque la discriminación racial (racismo) existen en todas partes”.
La jugadora del Granada CF, Juliana Cardozo, Jujuba, como se la conoce en el fútbol también ha reflexionado con Artículo 14 sobre esta realidad social. “Creo que en cualquier deporte incluido el fútbol femenino se encuentran el racismo. Por suerte yo no he vivido ninguna situación así , pero que yo no lo haya vivido no significa que no exista”.
✋🏼 El fútbol español sigue alzando su voz contra el racismo
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— RFEF (@rfef) May 30, 2023
“Gracias a Dios yo no lo he sufrido racismo en primera persona , porque es una de las cosas que más repudio del fútbol. Creo que tus capacidades y valores en el fútbol no se debería medir ni por género , tono de piel , ni por cultura o religión”, confiesa sin pelos en la lengua, Jujuba.
Las jugadoras alzan la voz contra el racismo
A pesar de que en el fútbol femenino apenas se han dado casos de racismo. Uno de los pocos que se recuerdan es el que sucedió en 2019 entre Andressa Alves y Sheila García. Ocurrió en el encuentro entre el Rayo Vallecano y el Barça de la entonces Liga Iberdrola. Alves recibió un insulto racista por parte de la jugadora del conjunto madrileño. El técnico culé denunció dicho acto y finalmente el Rayo Vallecano emitió un comunicado desmintiendo los hechos y apelando a que el club está en contra de cualquier comportamiento racista.
Desde entonces, no se han registrado ningún episodio racista en la Liga Femenina. O por lo menos “no hay constancia de que se haya tenido que activar el protocolo en ningún campo de la Liga F Moeve”, según fuentes del propio organismo. Sin embargo, la medio centro del Eibar SD considera que el racismo no se puede acabar y, no solo en el fútbol, si no en general. Dando a entender que esta realidad social seguirá existiendo, porque siempre habrá gente que discrimine a otras personas por su color de piel.
Por su parte, Jujuba se atreve a mandar una lección para que el racismo deje de existir en los campos de fútbol y en cualquier entorno social. “Creo que el racismo se podría terminar desde dentro , antes de llegar al campo. Enseñando en casa que todos somos iguales, que da igual tu tono de piel o de dónde vengas. Así la sociedad estaría mejor educada. Sabemos que el racismo no se va a terminar de la noche a la mañana , pero creo que los clubs y federaciones deberían actuar en consecuencia a los actos de racismo que sufren los jugadores inclusive sus familiares y su entorno”, declara.
“Mi color de piel es mi orgullo”
El fútbol es un deporte en el que cualquier gesto cuenta. Por ello, para criticar a un determinado jugador, son muchos los que atacan por el color de piel a determinados futbolistas. Haciendo que dichos comentarios pasen de una crítica aislada a un episodio de racismo masificado, es decir, que muchos se sumen a la misma oleada de críticas. Vinicius es uno de los jugadores más señalados por su color de piel, pero no es el único. Mouctar Diakhaby (Valencia), Iñaki Williams (Athletic) o Dani Alves (Barcelona) también son víctimas de esta realidad social.
A pesar de ello, todos ellos han manifestado más de una vez que su color de piel no es ningún inconveniente en sus vidas, es más se sienten orgullosos de donde han nacido. Alimata Belem reconoce que ella tampoco ha tenido ningún reparo a la hora de dedicarse a su pasión por su tono de piel. “Nunca he sentido miedo de jugar al fútbol en mi vida por ser de color. Mi color de piel es mi orgullo”, decía a este mismo periódico.
Por su parte, Jujuba también reconoce que ella tampoco ha jugado con miedo por su color de piel, pero se pone en el lugar de quiénes si que han pasado algún percance dentro del fútbol. “Yo no he jugado con miedo en ningún momento. He tenido suerte de jugar en sitios donde la gente me ha apoyado y respetado. Pero empatizo y no puedo invalidar el miedo y el dolor que ha podido vivir y sentir cualquier persona con mi mismo color de piel”.

Aún así manifiesta que los insultos racistas en el fútbol de hombres se señalan más que en el femenino porque tienen más repercusión social. “Creo que el racismo en los campos de fútbol masculino se señala más o se da más importancia porque tienen más visibilidad (esos casos de racismo)”, confiesa Alimata.
“Yo considero que en el fútbol femenino se señalan menos los insultos que en el fútbol en general. El principal motivo es porque la mayoría de nuestros aficionados son familiares y gente cercana”, concluye la jugadora del Granada CF.
Algo que ya hemos visto durante esta pasada semana con el tema de Vinicius y Gianluca Prestianni, ocupando todas las páginas de los periódicos. Un suceso racista ocurrido en el fútbol masculino del que se ha hablado en todo el mundo durante varios días. Pero, ¿ocurriría lo mismo si hubiera sucedido en el fútbol femenino?. La respuesta es más que evidente, no, a pesar de que el racismo es un tema universal y se debe radicalizar independientemente de en que categoría ocurra.
