Bankinter mantiene su trayectoria de crecimiento y se acerca a un nuevo récord de beneficios. La entidad dirigida por Gloria Ortiz ganó 900,7 millones de euros en los nueve primeros meses de 2026, un 11% más que en el mismo periodo del año anterior. De esta forma, el banco ha alcanzado ya el 82,6% de los 1.090 millones que obtuvo en el conjunto de 2025, su máximo histórico sin contar el resultado extraordinario registrado en 2021 por Línea Directa.
El crecimiento de la actividad comercial y la mejora de los ingresos han permitido a Bankinter elevar su rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) hasta el 20,43%, frente al 19,35% de septiembre de 2025. Por su parte, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se sitúa en el 19,2%, según informó a la CNMV.
Los ingresos por intereses crecen un 5,7%
Hasta septiembre, la evolución del margen de intereses, que refleja la diferencia entre los ingresos obtenidos por los préstamos y los costes de financiación, alcanzó los 1.761 millones, un 5,68% más que un año antes, favorecido por el aumento del volumen de negocio y la gestión de los diferenciales. A este crecimiento se suma el impulso de las comisiones netas, que aumentaron un 12,86%, hasta los 650,7 millones de euros. En conjunto, el margen bruto, que recoge los ingresos del negocio bancario, se elevó un 6,49%, hasta los 2.397 millones.
La entidad contuvo el incremento de los costes operativos, que aumentaron un 2,3%, hasta los 833,9 millones de euros. Esta evolución permitió mejorar la ratio de eficiencia hasta el 34,78%, 1,41 puntos porcentuales menos que hace un año. En el tercer trimestre, considerado de forma independiente, Bankinter obtuvo un beneficio de 295,4 millones, un 9,49% más que entre julio y septiembre de 2025. El resultado se ajusta prácticamente a los 295 millones que esperaba el consenso de analistas consultados por Reuters.

Portugal e Irlanda ganan protagonismo
Aunque España es el principal mercado para Bankinter, con un resultado antes de impuestos de 1.050 millones de euros, un 10% más, Portugal e Irlanda presentaron mayores ritmos de crecimiento en determinadas líneas de negocio. En Portugal, la cartera crediticia aumentó un 9%, hasta los 12.000 millones, mientras que el patrimonio gestionado de clientes creció un 18%, hasta los 21.000 millones. El beneficio antes de impuestos alcanzó los 178 millones, un 13% más. Por su parte, Irlanda registró un incremento del 26% en el volumen de negocio con clientes, hasta los 5.600 millones, y elevó un 21% su resultado antes de impuestos, hasta los 41 millones.
Esta evolución también se refleja en el negocio hipotecario. Durante el tercer trimestre, Bankinter formalizó nuevas hipotecas por algo más de 1.500 millones, un 8% más que en el mismo periodo de 2025. Sin embargo, España aportó unos 720 millones, mientras que Portugal e Irlanda contribuyeron con alrededor de 400 millones cada uno. De esta forma, ambos mercados internacionales concentraron conjuntamente más de la mitad de la nueva producción hipotecaria del grupo. La cartera hipotecaria total se aproxima a los 40.000 millones, un 5% más que hace un año.
El BCE endurece las exigencias de capital
En paralelo a la presentación de resultados, Bankinter informó de la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de elevar los requerimientos mínimos de capital para 2027. A partir del próximo 1 de enero, la entidad deberá mantener una ratio mínima de capital de máxima calidad (CET1) del 9,06%, frente al 8,47% exigido para 2026. Se trata de un incremento de 59 puntos básicos. También aumenta la exigencia de capital total, que pasa del 12,63% al 13,26%.
Pese a este endurecimiento regulatorio, Bankinter explicó que mantiene un amplio margen de solvencia: al cierre de septiembre, su ratio CET1 se situaba en el 13,18%, lo que supone 4,12 puntos porcentuales por encima del nuevo mínimo establecido para 2027. La entidad destacó que el BCE mantiene invariable su valoración del perfil de riesgo respecto a ejercicios anteriores y que continúa entre los bancos españoles y europeos con menores requerimientos de capital.
Por último, la morosidad se redujo hasta el 1,84%, 21 puntos básicos menos que un año antes, aunque la cobertura de los activos dudosos descendió hasta el 66,83%.

