CAUSA SECRETA

Los investigadores temen hallar más víctimas en el ordenador y el móvil del profesor pederasta

12 menores han declarado. Los investigadores, pendientes de revisar el volcado del material hallado en el registro

¿Desde cuándo empezó a actuar realmente? ¿Qué vida llevaba? ¿Cómo logró pasar desapercibido hasta ahora? ¿Cuántas víctimas más ha acumulado Mario? Son solo algunas de las preguntas que rodean la operación que ha llevado el grupo 22 de la Unidad Atención a la Familia y la Mujer de Madrid con la absoluta discreción que les caracteriza. En apenas tres meses han acumulado todas las pruebas necesarias para dar caza a un depredador de menores que, como poco, lleva siete años actuando. La investigación se remonta a 2019 y han tomado declaración a 12 menores, pero temen que todavía les quede mucho por descubrir. En los registros hallaron numeroso material pornográfico infantil. Los agentes tendrán que delimitar ahora qué adquirió el profesor en la red y qué grabó él mismo. En último caso, a quién y si llegó a difundirlo online.

La jueza Raquel Rodríguez ha abierto una pieza secreta para tal fin: que los investigadores procedan “al volcado de todo el material relacionado con la causa que el investigado pudiera tener eventualmente almacenado en diversos dispositivos digitales”. En ello están. No es una tarea rápida. Y, ante todo, es delicada. Por delante tienen horas y horas de visionado del material que puedan hallar en el ordenador del investigado, su teléfono móvil, un iPad, un disco duro y al menos seis pendrives. Incluso el reloj digital está entre lo incautado al profesor pederasta. Como la Play que el profesor pederasta usaba para ganarse la confianza de sus víctimas.

Además del material informático, incautaron cuadernos con notas sobre sus alumnos y víctimas

Suma 12 víctimas, con y sin penetración, más ciberacoso

“Me llamo Mario y llevo trabajando como profesor en un instituto y en un centro de formación profesional casi 10 años”. Esta era su carta de presentación online para dar clases particulares, que él mismo cuenta cómo empezó a darlas hace tres décadas, cuando aún era bachiller. Terminó Químicas, dejó a medias ingeniería informática y se volcó luego en el profesorado: matemáticas, física… “Mis campos siempre han sido las ciencias y la tecnología”, se promocionaba hasta hace una semana en internet.

El 13 de octubre su carrera como docente llegó a su fin al ser detenido acusado de tres delitos continuados de agresión sexual completa, otros tres sin penetración, uno de prostitución infantil, otro de pornografía infantil y un noveno de ciberacoso. Nueve primeros delitos con sus nueve víctimas por los que, tres días después ingresó, en la prisión de Soto del Real. A 22 de octubre ya suma 12. Y se espera que haya muchas más.

 

Mario Fernández, detenido y conducido a dependencias de la UFAM de Madrid

Con antecedentes policiales por posibles abusos de los que no se pudo alertar

La alarma es total. El colegio religioso de las Mercedarias de Don Juan de Alarcón se prepara este jueves para una nueva avalancha de preguntas. Empezaron negando los hechos, pese a estar colaborando con la investigación, y terminaron organizando reuniones informativas de urgencia con los padres. Fuentes policiales asumen que la gestión del centro educativo, tanto interna como de puertas afuera, se escapa de sus competencias.

Para los investigadores lo que consta es la alerta que saltó en verano del agente tutor, quien sirve de enlace entre el colegio y la policía municipal. Es quien les relata lo que varios menores han contado a otros docentes como un secreto a voces: la existencia de Mario Fernández, el pederasta que se vistió de profesor “majete, discreto y cercano” para poder acercarse a sus víctimas.

“Estoy deseando ayudarte con los problemas que puedas tener en estas asignaturas, son muy bonitas y creo que te pueden terminar gustando, con el enfoque correcto. Te espero en la próxima clase juntos“. Es imposible no buscar entre líneas el verdadero mensaje que subyacía tras estas palabras con las que se anunciaba para captar alumnos, quién sabe si futuras víctimas. Toda su trayectoria ha sido revisada con lupa por los investigadores de la UFAM. Constaban unos antecedentes policiales por la denuncia de una familia cuando su hijo mayor, ante la tardanza del pequeño, salió en su búsqueda y lo halló en la casa del profesor. Los hechos, ocurrido en 2024, no habían llegado a juicio. Con lo que no había rastro de antecedente penal.

El peligroso depredador sexual que cumplirá los 38 años entre rejas

Mario no tenía mácula conocida en su expediente. Entre 2019 y 2024 actuó impunemente en las Mercedarias. Antes, estuvo vinculado al Atlético de Madrid como preparador de porteros, en contacto con menores de las categorías cadete y juvenil. Y después, en el colegio Humanitas, en el que iba a empezar su segunda temporada. Siempre en Madrid, su zona de acción. La duda ahora es cuándo empezó y si durante los dos últimos años siguió actuando al no haber sido juzgado todavía por lo ocurrido en su casa y al no tener constancia de que se barruntaba en el colegio religioso.

Todo ello ante el espanto de unos padres que no logran entender que el episodio de 2024 no constase en el Certificado de Delitos de Naturaleza Sexual. En vigor desde 2015, pero nacido al albor de los errores garrafales del caso de Mariluz Cortés, en 2008, solo exige que cualquiera que trabaje o realice actividades en contacto con menores no tenga ninguna condena por delito sexual. Y, hasta ahora, Mario Fernández se encuentra en dicha situación pese a estar ya preso. Previsiblemente, los 38 los cumplirá entre rejas el próximo 6 de noviembre. Como se prevé que debido a las exploraciones de menores y periciales pendientes, la gravedad de los hechos y potencial reincidencia siga ingresado de manera provisional hasta el juicio. Además, aún siendo causa con reo la instrucción será larga. Y recae en el juzgado de violencia sobre la infancia y la adolescencia de Madrid, que todavía no suma un año de andadura y ya está colapsado.