Laboral

Cuenta atrás para el choque entre Díaz y Cuerpo por el registro horario: Trabajo tiene 6 semanas para aprobarlo en plazo

El ministerio de Trabajo asegura que "ningún caso va a haber excepcionalidad con pequeñas y medianas empresas, como planteaba Economía"

Las discrepancias entre la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; y el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, respecto al registro horario deben tocar fin en las próximas semanas –antes de que llegue agosto- para que Trabajo cumpla con sus propias exigencias, y las de los sindicados, de ser aprobado “lo más pronto posible”. A pesar de ello, la normativa no cuenta con un plazo máximo para que el registro horario logre el aval del Consejo de Ministros.  

El registro horario fue la “alternativa” de la ministra de Trabajo tras el fracaso de la reducción de la jornada de 37,5 horas semanales, que cayó en el Congreso de los Diputados después de que Junts presentara una enmienda a la totalidad y fuera apoyada por PP y Vox.  

Veredicto del Consejo de Estado 

El pasado mes de febrero, el Consejo de Estado emitió un informe desfavorable respecto a esta normativa y mostró sus discrepancias sobre aprobarla vía real decreto. Ante esta postura ya se ha pronunciado CEOE, que ha mostrado también una postura contraria y ha recurrido a los tribunales de lo Contencioso-Administrativo, ya que considera que incumple el principio de jerarquía normativa y que lo que pretende hacer no puede llevarse a cabo a través de un reglamento. Y es que, dictamen del Consejo de Estado, también recoge que la norma propuesta “impone nuevas obligaciones y cargas a los empresarios y trabajadores, rebasando así el ámbito propio de la potestad reglamentaria”. 

Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado.

El Consejo de Estado también “tumbó” el registro horario por la ausencia de ayudas destinadas a facilitar la aplicación de los requisitos tecnológicos en las pequeñas y medianas empresas, por la falta de una evaluación económico que tendrá en las Administraciones Públicas y porque considera que lo que la norma pretende supondría una utilización masiva de datos personales especialmente protegidos. Si bien es cierto que el “veredicto” del Consejo de Estado no es vinculante, se trata del principal órgano consultivo del Gobierno.  

Consideraciones de Trabajo 

Según han trasladado fuentes de Trabajo a Artículo 14, el ministerio “trabaja en la adecuación técnica del texto en la línea indicada por el Consejo de Estado”, aunque mantienen que se presentará vía Real Decreto y se mantendrá el respeto “absoluto” a la Protección de Datos. Además, apuntan que “el Consejo de Estado decía que no debía ser por real decreto, algo que jurídicamente creemos que está justificado. Además, hay un voto particular del único laboralista que participó en el dictamen”, inciden desde Trabajo.  

Respecto a los cambios que pueda sufrir la norma, desde el ministerio que lidera Díaz aseguran que “en ningún caso se altera el objetivo de digitalizar y de permitir el acceso en remoto de la Inspección de Trabajo” y culminan afirmando a este medio que “en ningún caso va a haber excepcionalidad con pymes como planteaba Economía”. El ministerio que preside Cuerpo reclama que las pequeñas y medianas empresas cuenten con un año para adaptarse a la normativa, mientras que Trabajo maneja un plazo de seis meses para todas las compañías.  

Y es que, ese dictamen del Consejo de Estado sobre el registro horario venía precedido de informes del Ministerio de Economía y del de Función Pública también críticos. Economía emitió dos informes desfavorables en diciembre y en febrero al Proyecto de Real Decreto advirtiendo del impacto en las pequeñas y medianas empresas, e incluso cuestionando la propia validez legal de la norma, y desde el Ministerio de Óscar López también se cuestiona el coste de su implementación.  

De aprobarse, su entrada en vigor se alarga hasta 2027 

La vicepresidenta segunda se comprometió el pasado jueves ente los representantes sindicales europeos –entre los que se encontraban los secretarios generales de UGT y CCOO- que conseguirá sacar adelante el registro horario.  

A falta de seis semanas para que se celebre el último Consejo de Ministros antes de que llegue el verano –la idea de Moncloa, según ha podido saber Artículo 14, es que el último se celebre el 28 de julio- la ministra todavía no ha enviado a los sindicatos el texto definitivo (aunque no es un requisito necesario). En esta “segunda vuelta”, Trabajo debe revisar las alegaciones e informes que se han realizado respecto al registro horario, realizar el expediente completo, que pase por la Comisión de Secretarios de Estado y, una vez haya sido validado, pasaría al Consejo de Ministros y, tras su aprobación, al Boletín Oficial del Estado.  

Una vez se publique en el BOE, las empresas contarán con un plazo de seis meses para su adaptación, por lo que su aprobación en las próximas semanas dilatará los plazos hasta el próximo año.