Directivas

De la alta dirección a ayudar a las mujeres a diseñar su última etapa profesional: “Necesitan una excusa para justificar el gasto en ellas”

Sylvia Jarabo y Natalia Martínez asesoran a directivas a planificar el último tramo de su carrera en activo y a afrontar un cambio de rol o de empresa, o la transición al emprendimiento. "Ser consejera está de moda, pero no todas tienen el perfil ni pueden hacerlo", advierten.

Sylvia Jarabo y Natalia Martínez Peraita
Natalia Martínez Peraita y Sylvia Jarabo en la sede de Artículo14.
Javier Cuadrado

Y tú, ¿cómo te visualizas en los próximos 10 a 15 años?

La pregunta, dirigida a mujeres de unos 50 años, invita a una reflexión que queda enterrada por las prisas del día a día y que requiere acompañamiento, un guía.

Rescatarla, darle prioridad y recorrer el camino hacia la respuesta es el proyecto que comparten Sylvia Jarabo y Natalia Martínez Peraita desde 2021.

¿Qué viene después? La salida de la empresa, los últimos años en el puesto actual, una reinvención a otro rol, el emprendimiento… Es lo que las dos socias ayudan a descubrir a las mujeres en el programa Tu Próximo Viaje Profesional. Un fin de semana con mujeres de trayectoria comparable y un momento vital similar para diseñar tu futuro profesional.

En la cultura anglosajona, donde es invertir en formación es habitual, este tipo de programas son un básico en las carreras directivas. Sin embargo, en España, cuesta romper la inercia, aunque Deusto, IESE o IE Business School ya han puesto el foco en este nicho de mercado.

“Se ve como una inversión cara —el coste del programa, con alojamiento en habitación individual y comida incluida son 1.650 euros— y, para que una mujer invierta en ella misma, necesita una excusa para justificar el gasto“, explica Martínez.

Y preparar esa segunda o tercera etapa profesional implica sentarse a pensar. De lo contrario, “lo más probable es que te equivoques”, según Jarabo. “Es un proceso de seis meses a un año donde entiendes que tus valores de ahora pueden no haber sido los mismos en otras etapas profesionales”, añade Martínez.

“No hay transición sin autoconocimiento”

Natalia Martínez Peraita y Sylvia Jarabo
Natalia Martínez Peraita y Sylvia Jarabo
Javier Cuadrado

Hablan con conocimiento de causa, ya que han vivido sus propias transiciones.

Jarabo trabajó diez años como consultora en McKinsey, lideró las áreas de atención al cliente y el canal online en Vodafone, donde formó parte del comité de dirección. En 2018, fundó Promising Women, dedicada a la investigación, desarrollo y avance del talento en el ámbito profesional, y que tiene clientes como Decathlon o KPMG. Además, es consejera del proveedor de servicios de internet Adamo.

Martínez, tras casi una década en la banca de inversión en Londres, fundó su propia firma de búsqueda de ejecutivos (NMP Associates), especializada en finanzas. Coach certificada por el Internacional Coach Federation, trabaja en español, inglés y francés.

A partir de su experiencia, han desarrollado un programa que ya prepara su tercera edición y que comienza por reflexionar sobre tu pasado, identificar cómo estás y qué es lo que te mueve. Por orientar tu brújula.

En palabras de Martínez: “Esta etapa es la más bonita de tu vida porque vas a hacer lo que realmente quieres hacer. Como en un partido de fútbol, tras una primera mitad de ego y éxito, tienes más conocimiento y experiencia y estás en el descanso, el paso previo a una etapa de disfrute”.

Lo siguiente, explica Jarabo, “es identificar tus recursos y activos profesionales; con qué cuentas y qué opciones tienes”. Martínez subraya que “no hay transición sin autoconocimiento”. Su socia apunta: “La mayoría de las veces, tus juicios están sesgados y eso hay que cambiarlo porque te permite decidir mejor”.

“Ser consejera está de moda”

 

Jarabo lo analiza con un ejemplo: el acceso a los consejos de administración.

En España, la Ley de Paridad obliga a la empresas cotizadas a que el sexo menos representado —generalmente, el femenino— esté representado como mínimo en un 40% en el órgano de administración. Aunque las cifras mejoran, la letra pequeña desvela que, en el Ibex 35, diez mujeres copan los consejos. Y que la presencia femenina en la alta dirección es reducida.

“Ser consejera está de moda entre las mujeres en el entorno de los 50 años. Es la opción más evidente, pero no todo el mundo tiene ese perfil ni puede hacer ese trabajo”, plantea la socia directora de Promising Women.

Hay más alternativas, pero “muchas veces no han tenido tiempo de planteárselas porque se han dedicado a trabajar”, ahonda Martínez. Una vez identificada la meta, es el momento de iniciar el camino. El y ahora qué que da tanto vértigo.

No están solas. Jarabo y Martínez concretan un plan de acción individual, que incluye tanto la marca personal como el networking en el que la directiva debe enfocarse. Y hacen balance: cómo llegaron las participantes al programa y cómo lo finalizan.

En ese minuto del partido, las grandes barreras son la incertidumbre, la falta de confianza o la situación financiera. “Las conexiones entre ellas ayudan muchísimo”, señala Martínez.

El seguimiento posterior arroja cambios significativos: cuatro directivas de las doce de la primera edición han cambiado tras una carrera profesional de más de 25 años.

Otras no lo han hecho, pero aseguran que el programa les ha dado “coraje, reafirmación, energía”.

“En España, cuesta mucho coger y pagar un coach”

Ambas socias insisten en la necesidad de una preparación para la última etapa profesional, sobre todo ahora que avanzamos a sociedades más longevas.

No creen que el camino se pueda hacer en solitario: necesitas un coach especializado. Y, en España, indica Martínez, “cuesta mucho cogerlo y cuesta mucho pagarlo, cuando en otros países lo contratas para crecer más”.

Pero Jarabo defiende que las mujeres sí quieren escalar y llegar a la alta dirección. “El problema es que el sistema no les ayuda; les limita por la falta de flexibilidad, en la asignación de clientes y en la esponsorización“, asevera.

También juega en su contra el networking.

“La red de las mujeres es más relacional, suelen ser perfiles más parecidos al tuyo y aparecen menos oportunidades. Debe ser más transaccional; las oportunidades salen de la diversidad”, apunta Martínez.

Jarabo da un dato: “El 70% u 80% de la red de las mujeres son otras mujeres, que no están arriba, por lo que su red es peor”.

Respecto al liderazgo, la socia directora de Promising Women, considera que “el entorno organizativo es desfavorable a la mujer por los sesgos inconscientes de género. Las mujeres perciben un rechazo real cuando actúan como líderes y, en muchos lugares, las reglas del juego son masculinas. No quieren o no saben entrar y eso las sitúa en una situación de desventaja”.

La educación está cambiando pero al sistema le cuesta. Para Jarabo, “a las mujeres no nos verán como líderes si no somos agénticas. Tienen que ver autonomía, iniciativa, lógica, para que valorarnos como líderes”.