Finanzas

El BCE mantendrá los tipos, mientras el Euríbor al 2,4% anticipa nuevas subidas

Tras la Fed, el Banco Central Europeo mantendrá los tipos sin cambios, mientras el Euríbor supera el 2,4% y refleja un giro en las expectativas del mercado ante la presión de los precios energéticos

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.
EFE/EPA/RONALD WITTEK

La primera decisión de los bancos centrales tras la guerra en Irán arranca sin movimientos en los tipos de interés, pero con la previsión del mercado de que habrá subidas a lo largo del año. La Reserva Federal optó ayer por una pausa y el Banco Central Europeo hará lo propio un día después, en un contexto marcado por el repunte de los precios de la energía con el Estrecho de Ormuz como arma bélica.

En este contexto, el Euríbor -principal referencia de las hipotecas en España- se sitúa ya en una media mensual superior al 2,4%. El índice anticipa así un escenario futuro distinto, con una subida del coste del dinero en los próximos meses.

La Fed en un escenario incierto

A pesar de la incertidumbre sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio, la Reserva Federal (Fed) mantuvo los tipos entre el 3,50% y el 3,75%. El organismo presidido por Jerome Powell señaló que la economía estadounidense sigue creciendo a un ritmo sólido, con una creación de empleo moderada, una tasa de paro estable y una inflación que continúa por encima del objetivo del 2%.

La decisión en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed no fue unánime. El gobernador Stephen Miran votó a favor de un recorte de 25 puntos básicos, alineándose con las peticiones de la Casa Blanca. Sin embargo, el resto de los miembros del FOMC optó por mantener la pausa iniciada en enero tras tres bajadas consecutivas.

Powell evitó anticipar cambios y defendió una estrategia prudente: “Somos conscientes de la situación, pero no queremos reaccionar de forma exagerada. Queremos tomar la mejor decisión posible basándonos en los hechos”. En su opinión, aún es pronto para evaluar el impacto del encarecimiento energético, que dependerá de la duración del conflicto.

El BCE endurece el mensaje

Al otro lado del Atlántico, en la eurozona, el Banco Central Europeo (BCE) se encamina a una decisión similar. Desde junio de 2025, la tasa de depósito se mantiene en el 2% y los analistas coinciden en que la reunión del 19 de marzo no traerá cambios. “Es demasiado pronto para que el BCE dé señales de un cambio en su orientación de política monetaria”, apunta la economista de Vanguard, Josefina Rodríguez. A su vez, la jefa de renta fija de Ibercaja Gestión, Cristina Gavín, reconoce que “hacía mucho tiempo que no nos enfrentábamos a una reunión del BCE con tantas incertidumbres sobre la mesa”.

Para los experto,s la clave de la cita no estará en la decisión, sino en el tono. “Adoptar una postura más firme […] parece el resultado más probable”, anticipa el economista jefe de Julius Baer, David Kohl. Se espera un discurso más restrictivo para contener las expectativas de inflación en un entorno de elevada incertidumbre. Según advierte Konstantin Veit, gestor de carteras de PIMCO, el BCE seguirá de cerca la evolución de los precios , ya que “las expectativas de los consumidores parecen más vulnerables”. Así, la presidenta Christine Lagarde pondrá el foco en las previsiones inflacionarias y en la disposición de la institución a actuar si el escenario se deteriora.

Los costes energéticos en el punto de mira

El último dato de Eurostat muestra una inflación en la eurozona del 1,9% en febrero, dos décimas más que en enero y ya al borde del objetivo del 2% del BCE. Más allá del dato general, la señal relevante está en la inflación subyacente, que se eleva al 2,4%. En España, la inflación armonizada alcanzó el 2,5% en febrero, lo que sitúa el diferencial con la eurozona en seis décimas. Estos datos se corresponden con un periodo previo al repunte reciente de los precios energético, lo que añade incertidumbre sobre su evolución en los próximos meses.

Las perspectivas no son buenas, después de que Irán denunciara ayer un ataque aéreo de Estados Unidos e Israel al yacimiento de gas de South Pars. Este es el mayor del mundo y constituye una parte fundamental de las exportaciones energéticas iraníes, compartido con Qatar. Irán ha avisado de que tomará represalias. Este ataque disparó los precios del crudo un 5%, hasta rozar los 110 dólares por barril Brent. El riesgo es que este shock, que se preveía muy breve, se prolongue en el tiempo.

El Euríbor se adelanta al BCE

Es en este punto donde el mercado toma la delantera. El Euríbor ha repuntado con fuerza en las últimas semanas hasta situarse en el entorno del 2,55%, con una media provisional para marzo cercana al 2,46%. El 10 de marzo registró su mayor subida diaria en casi dos décadas.

Este movimiento no responde a decisiones del BCE, sino a un cambio en las expectativas, según los expertos. “El euríbor ha tocado el 2,55% por la tensión en Oriente Medio, no por la política monetaria”, explica Ricardo Gulias, CEO de RN Tu Solución Hipotecaria, que atribuye el repunte a un “factor psicológico ligado a la tensión geopolítica”.

De esta forma, el mercado ha pasado de descontar estabilidad en los tipos a anticipar subidas de entre 25 y 50 puntos básicos en los próximos meses. Un giro que refleja el temor a que el encarecimiento de la energía termine trasladándose a la inflación de forma más persistente.

El impacto de Irán ya llega a las hipotecas

Este ajuste de expectativas tiene un efecto inmediato en los hogares. Según el comparador Kelisto, las hipotecas variables que se revisen en abril se encarecerán en torno a 65,9 euros al año. Sin embargo, el impacto real es mayor si se tiene en cuenta el ahorro que se deja de obtener: hasta 258 euros anuales. “En pocas semanas, el principal índice de referencia ha repuntado con fuerza”, confirma su portavoz, Pedro Ruiz, quien subraya que el coste no solo está en lo que se paga de más, sino en lo que ya no se abarata.

Al mismo tiempo, la banca ha comenzado a ajustar su oferta. Las entidades han elevado el precio de las hipotecas fijas –aunque aún hay ofertas al 3%– y han mejorado las condiciones de las variables, reduciendo su exposición a los tipos a largo plazo.

¿Una subida de tipos antes del verano?

De cara a los próximos meses, el escenario base sigue siendo de estabilidad en los tipos del BCE. No obstante, el mercado ya contempla la posibilidad de una subida de 25 puntos básicos antes del verano. Otros escenarios menos probables apuntan a incrementos adicionales de hasta 50 puntos básicos hasta finales de 2026 si persiste la presión inflacionaria. “El BCE está preparado para actuar […] y no dudaría en realizar subidas de tipos preventivas”, señala el economista jefe de Julius Baer.

A este respecto, desde Ebury, fintech especializada en pagos internacionales, recuerdan que los mercados de swaps asignan ahora una probabilidad cercana al 70% a una subida en junio, con casi 40 puntos básicos descontados para finales de año. “Consideramos prematuro determinar con precisión la trayectoria de los tipos. Pero aumenta la probabilidad de que el próximo movimiento sea al alza”, explican.

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