La operación reforzada ha venido para quedarse, al menos por el momento. Lo ha confirmado hoy la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor. La directiva ha reiterado que la denominada operación reforzada –activada al día siguiente del apagón y que hubiera evitado esta crisis- se mantendrá mientras Red Eléctrica de España (REE) “no esté seguro al 100%” de que todos los agentes del sistema eléctrico cumplen con su obligación de controlar la tensión.
Durante su intervención en el foro Los Desayunos del Ateneo, Corredor admitió que, a día de hoy, “el cerebro (el operador del sistema) no está seguro de que todo el mundo se esté tomando la pastilla de la tensión”, pese a las medidas regulatorias incorporadas tras el denominado cero eléctrico.
La presidenta de Redeia sostuvo que el informe del panel europeo de expertos -ENTSO-E- permite ya concluir “qué pasó” aquel día. En su opinión, se trató de “un evento que nunca se había producido en Europa”, al ser la primera vez que se registra un apagón asociado al control de tensión, con un origen “multifactorial e imprevisible”.

“Los hechos son muy tozudos”
A partir de ese diagnóstico, Corredor defendió que el operador del sistema actuó conforme a la normativa. “Si todos hubieran cumplido sus obligaciones el 28 de abril y antes, no hubiera ocurrido el apagón. Los hechos son muy tozudos, todo lo demás son hipótesis”, afirmó, según informa Europa Press.
Según explicó, el incidente se desencadenó a partir de una oscilación inicial en una planta concreta que terminó trasladándose al conjunto del sistema, provocando una reacción en cadena de desconexiones. En este punto, subrayó que muchas instalaciones se desacoplaron dentro de rangos de tensión en los que no deberían haberlo hecho.
A su juicio, las centrales obligadas a contribuir al control de tensión no cumplieron con la normativa vigente, lo que calificó como “la primera pieza del dominó” del apagón.
Corredor insistió además en que el operador del sistema no tiene responsabilidad directa en la generación eléctrica ni en el funcionamiento del mercado. “REE no genera”, recordó, para delimitar su papel como gestor técnico del sistema, frente a las funciones diferenciadas de generadores, distribuidores y comercializadores.
Un sistema en tiempo real
La presidenta de Redeia incidió en que el sistema eléctrico opera en intervalos de apenas 20 milisegundos, lo que exige una coordinación total entre todos los agentes conectados a la red.
En paralelo, rechazó vincular el análisis del apagón a un debate ideológico sobre el mix energético. A su juicio, la composición de tecnologías corresponde al Gobierno, mientras que la responsabilidad del operador es garantizar la seguridad y estabilidad del sistema.
En este contexto, apuntó a las interconexiones internacionales y al almacenamiento como elementos clave para cumplir los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) a 2030.
Déficits regulatorios y papel de la CNMC
Corredor también reconoció retrasos en la actualización del marco normativo. En concreto, señaló que el procedimiento de operación 7.4, relativo al control de tensión, estaba vigente desde 2020 pero presentaba “debilidades importantes”, como la exclusión de las energías renovables, a diferencia de lo que ya ocurría en Portugal.
Según indicó, el operador del sistema trasladó en su momento a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una propuesta de mejora, que no fue aprobada hasta el verano pasado, tras el apagón.
En este sentido, recordó que la supervisión del cumplimiento normativo corresponde al regulador, en un sector que calificó como “el más regulado que existe”.
Asimismo, aludió al Real Decreto-ley aprobado por el Gobierno tras el incidente -posteriormente decaído en el Congreso- que incluía medidas para reforzar el sistema. Entre ellas, la obligación de supervisar la capacidad de arranque autónomo de las centrales hidroeléctricas, una prestación que, según indicó, “no ocurrió como debía ser” el 28 de abril.
España logró recuperar el suministro gracias a las interconexiones con Francia y Marruecos.
Alegaciones ante la CNMC

En relación con el expediente abierto por la CNMC contra REE, tipificado como infracción “muy grave”, Corredor avanzó que la compañía defenderá en sus alegaciones que no existió incumplimiento alguno.
Como respaldo, citó el informe de ENTSO-E, en cuya elaboración ha participado el propio regulador español, y que —según sostuvo— avala que la actuación del operador se ajustó a la normativa.
Por último, justificó la decisión de Redeia de no provisionar el impacto del apagón en sus cuentas, siguiendo la recomendación de auditores, aseguradoras y analistas. “Se considera que la compañía cumplió con la normativa y no es responsable del incidente”, concluyó.
