La sombrilla está reservada, el apartamento tiene vistas al mar y los niños ya preguntan cuánto falta para salir. Solo queda un pequeño detalle: los 1.500 euros que son necesarios para las vacaciones no están en la cuenta. El crédito rápido permite resolverlo en unas horas, aunque la playa puede terminar costando casi 850 euros más cuando llegue el momento de devolver el dinero.
La cifra encaja casi al céntimo con el presupuesto de muchas familias. OCU calcula que unas vacaciones en la playa cuestan este verano 1.502 euros de media, contando alojamiento, transporte, comidas y ocio. El viaje al extranjero sube hasta 2.641 euros, la montaña exige 935 y pasar unos días en el pueblo rebaja el gasto a 583 euros.
El 30% de los españoles ni siquiera tiene previsto marcharse, cinco puntos más que en 2022. Para el resto empieza una carrera conocida. Buscar hotel, comparar vuelos, llenar el depósito y cuadrar unas cuentas que no siempre llegan vivas a agosto.
Llega la mordida
Pedir 1.500 euros parece sencillo. Se rellena un formulario, llega el dinero y el viaje sigue adelante. El problema aparece al volver, cuando las toallas ya están lavadas pero las vacaciones continúan entrando cada mes en el extracto bancario.
Andrea Morales, portavoz de HelpMyCash, ha comparado varias formas de financiar exactamente ese importe durante doce meses. La más económica dentro de los préstamos analizados sería una oferta obtenida mediante Fintonic con una TAE orientativa del 8%. La familia pagaría unos 130 euros mensuales y devolvería 1.562 euros, solo 62 más de los que recibió.
Fintonic actúa como intermediario y busca ofertas entre distintas entidades. Las mejores condiciones quedan reservadas para clientes con nómina estable, pocas deudas y un historial limpio, de modo que el 8% anunciado no está garantizado para todo el mundo. Quien llega con ingresos irregulares puede encontrarse un precio bastante mayor.
El mismo viaje cambia por completo al cruzar la puerta de Fidinda. Un préstamo de 1.500 euros durante doce meses, con una cuota aproximada de 195 euros, termina en 2.340 euros devueltos. Los siete días de playa cuestan entonces 840 euros adicionales, un encarecimiento del 56%.
La familia no disfruta de una habitación mejor ni añade una semana al viaje. Los 840 euros pagan únicamente la posibilidad de marcharse antes de tener el dinero.

La cuota engaña
Las cuotas pequeñas son el escaparate favorito del crédito. 75 euros al mes parecen menos amenazantes que 195, especialmente cuando el contrato se firma entre reservas de hotel y fotografías de piscinas. Sin embargo, las cuentas cambian, cuando esos 75 euros se repiten durante años.
La Visa Tú de ABANCA permite aplazar una compra de varias maneras. Quien divida los 1.500 euros en tres meses pagará una comisión de 15 euros y cuotas de 515 euros, una cantidad elevada pero que deja el viaje liquidado antes de que termine el otoño. A doce meses, la comisión asciende a 60 euros y la mensualidad se reduce a 130.
La modalidad tradicional con intereses eleva la factura hasta unos 1.599 euros. Apenas hay 37 euros de diferencia frente al préstamo orientativo de Fintonic, aunque la tarjeta solo está disponible para clientes de ABANCA y puede cobrar 43 euros anuales desde el segundo año si no se cumplen sus condiciones.
El peligro aparece al activar el pago revolving. Una deuda inicial de 1.500 euros, abonando solo una cuota mínima de 75 euros, puede prolongarse durante más de diez años y generar más intereses que el dinero utilizado. Las vacaciones duran una semana, pero el último recibo podría llegar cuando los niños que viajaron en el asiento trasero ya estén acabando el instituto.
Dinero urgente
La rapidez también se paga. Un banco puede tardar varios días en revisar la nómina, las deudas y el historial del cliente. Fidinda promete ingresar el dinero en menos de una hora y CashperPlus en menos de 24 horas, pero esa puerta abierta a perfiles rechazados por la banca aparece después en el precio.
CashperPlus calcula que financiar 1.500 euros puede elevar el total hasta aproximadamente 2.075 euros. La factura añade unos 575 euros antes de meter una sola maleta en el coche, aunque su TAE publicada puede superar ampliamente el 200% dependiendo del importe y del plazo.
La TAE no es más que una señal para comparar créditos, aunque a veces parezca escrita para asustar. Resume cuánto cuesta el dinero teniendo en cuenta el interés, las comisiones y la duración. La cifra más fácil de entender sigue estando unas líneas más abajo cuando aparece el importe total que habrá que devolver.
CashperPlus añade otro riesgo si llega un mal mes. La entidad aplica un recargo diario del 1% sobre la cantidad pendiente cuando se incumple una cuota. Un retraso de 30 días podría añadir alrededor de 450 euros a una deuda de 1.500.
Cuándo conviene
Una familia que espera una paga extra dentro de dos meses podría aplazar la compra en tres plazos y pagar 15 euros de comisión, siempre que pueda soportar cuotas de 515 euros sin tocar el dinero del alquiler, la comida o los recibos.
Por otro lado, el préstamo personal puede encajar para quien necesita repartir el gasto durante doce meses, conserva un colchón para imprevistos y consigue una TAE cercana al 8%. Esa misma familia desembolsaría unos 62 euros por financiarse, poco más de cinco euros al mes sobre el coste original.
La operación empieza a torcerse cuando hace falta alargar al máximo el plazo para que la cuota parezca pequeña. También cuando ya se pagan el coche, una tarjeta o un préstamo anterior. HelpMyCash aconseja que el conjunto de todas las deudas no supere aproximadamente el 30% de los ingresos netos mensuales.
Una persona que cobra 1.800 euros y ya dedica 400 a otros préstamos tiene ocupada buena parte de ese margen. Añadir una cuota de 150 euros elevaría su carga hasta algo más del 30%, antes de pagar vivienda, luz, comida, gasolina o cualquier avería.

