Las elecciones en Hungría han dado un vuelco a más de una década de hegemonía del gobierno de Viktor Orbán. Un giro político hacia la Unión Europea que también influirá en el tejido empresarial del país. Y una mujer fundamental en su economía es Éva Hegedüs. Es la cofundadora y CEO de Gránit Bank, una entidad que ha crecido en paralelo a la transformación económica del país.
No encarna el perfil de una ejecutiva al uso. Ella ha sido la arquitecta de su propio proyecto. Fundó el banco en 2010, en plena resaca de la crisis financiera, y lo convirtió en una de las entidades más innovadoras del sistema húngaro, con una apuesta temprana por la digitalización. En un país donde el sector bancario ha estado históricamente dominado por grandes grupos y por una fuerte relación con el poder político, levantar una entidad bancaria desde cero y sostenerla en el tiempo es un gran logro, protagonizado además por una mujer.

Apuesta por la digitalización
Antes de fundar Gránit Bank, ocupó puestos de responsabilidad en instituciones clave como el Ministerio de Finanzas de Hungría y el Banco Central, desde donde participó en procesos de modernización del sistema financiero. Posteriormente, desarrolló gran parte de su carrera en la banca privada, especialmente en OTP Bank, el mayor grupo bancario del país, donde llegó a ser una de las directivas más influyentes.
Hegedüs ha defendido durante toda su trayectoria la digitalización bancaria como eje estratégico, y ha colocado a Gránit Bank como una de las primeras entidades en Hungría en operar con un modelo altamente digitalizado y con menor estructura física. Además, su figura ha sido reconocida en múltiples ocasiones en rankings nacionales como una de las mujeres más influyentes del ámbito económico en Hungría, con un liderazgo en femenino que trasciende lo empresarial.

En 2021, Hegedüs vendió la participación mayoritaria de Gránit Bank a nuevos inversores. Este tipo de operación suele implicar una salida progresiva del fundador o, al menos, una pérdida de control. No fue así. En 2026, sigue al frente de la entidad y no tiene visos de abandonarla por el momento. Gránit Bank no es el mayor banco del país, pero sí uno de los más dinámicos, con una base creciente de clientes y una estrategia centrada en la eficiencia digital.
Una trayectoria reconocida en Hungría
Nació en Eger, una ciudad al norte de Hungría, y se formó en la Universidad de Ciencias Económicas de Budapest, donde se graduó con honores en Economía. Su trayectoria profesional comenzó a finales de los años setenta como investigadora en el ámbito de la economía industrial, en un contexto aún marcado por el sistema socialista. Ese inicio académico y técnico marcaría el perfil que después desarrollaría: una economista de base sólida, formada antes incluso de la gran transformación del país.
Hegedüs tiene además una presencia activa en las principales instituciones del sector financiero del país. Es miembro del consejo de la Asociación Bancaria Húngara y secretaria general de la Asociación Económica Húngara, lo que refuerza su influencia más allá de su propia entidad. Su trayectoria ha sido reconocida con numerosos premios, entre ellos el de ‘Banquera del Año’ en Hungría y, de forma recurrente, su inclusión como una de las mujeres más influyentes del país según la revista Forbes, un reconocimiento que ha mantenido durante varios años consecutivos.
Hungría es uno de los países europeos con menor presencia femenina en la alta dirección empresarial. Las mujeres CEO son una minoría casi testimonial. En ese contexto, Hegedüs es una rara avis en un momento en el que Europa observa con atención la evolución política de Hungría.
