ACS ha lanzado una operación acelerada de colocación de acciones con la que ha captado alrededor de 2.000 millones de euros para financiar su apuesta por las infraestructuras digitales, especialmente centros de datos y proyectos vinculados a la inteligencia artificial. La operación ha reforzado la participación en el accionariado de su presidente y primer accionista, Florentino Pérez, y de CriteriaCaixa -segundo mayor accionista-, que han adquirido conjuntamente más de cinco millones de títulos por un importe de 659,3 millones.
Según comunicó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la sociedad de inversión de Florentino Pérez, Rosán Inversiones, ha elevado su participación en ACS del 14,58% al 14,72%. En paralelo, Criteria ha incrementado su posición desde el 9,36% hasta el 10,65% del capital social del grupo constructor. En concreto, Rosán ha adquirido 1,2 millones de acciones por un importe de 150 millones, mientras que Criteria se ha hecho con 4,07 millones de títulos por unos 509 millones.
Cotización de ACS
Ambas operaciones se han ejecutado a un precio de 125 euros por acción, de los que 0,50 euros corresponden al valor nominal y 124,50 euros a prima de emisión. Ese precio supone un descuento del 5,09% respecto al cierre bursátil de ayer, 18 de mayo. La operación se ha impactado en la cotización. Los títulos del grupo bajaron más de un 5% en la apertura del mercado, pero posteriormente moderaron el descenso hasta el entorno del 4%, cotizando alrededor de 126 euros por acción.
En total, ACS ha colocado 16,5 millones de acciones, equivalentes a cerca del 6% de su capital social. La operación se ha estructurado en dos partes. Por un lado, una ampliación de capital equivalente aproximadamente al 2% del capital, mediante la emisión de 5,43 millones de nuevas acciones, con la que la compañía ha obtenido unos 679 millones de euros.
Por otro, el grupo ha procedido a la venta de 11,12 millones de acciones vinculadas a contratos de ‘equity swap’ suscritos en 2023 con Société Générale y CaixaBank. Esta parte de la operación ha permitido captar otros 1.390 millones de euros y representa cerca del 4% del capital de ACS.
Inversiones en infraestructuras

La compañía ha explicado que el objetivo de esta macrooperación es acelerar su plan de inversiones en infraestructuras digitales y tecnológicas, un negocio que se ha convertido en una de las grandes apuestas estratégicas del grupo ante el auge de la demanda derivada de la inteligencia artificial y del crecimiento de los centros de procesamiento de datos.
En este contexto, ACS prevé destinar los fondos obtenidos tanto de la ampliación de capital como de la terminación de las operaciones de permuta financiera al desarrollo de proyectos relacionados con centros de datos, instalaciones de semiconductores e infraestructuras ligadas a la IA. El grupo sitúa sus principales mercados de crecimiento en Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia-Pacífico.
La compañía enmarca además la operación dentro de un plan de inversión en capital de entre 5.500 y 6.000 millones. La compañía -como así señaló en su última junta de accionistas- considera que el boom de los centros de datos aún tiene recorrido para, al menos, cinco años más. De esta forma, prevé que el negocio vinculado a infraestructuras digitales podría aportar hasta 25.000 millones en ingresos en 2030, frente a los 10.000 millones registrados en 2025.
Mejorar rentabilidad al accionista
A su vez, el grupo también prevé destinar parte de los recursos captados a reforzar sus capacidades de ingeniería integral y construcción modular, con el objetivo de mejorar la ejecución de proyectos vinculados a las nuevas infraestructuras tecnológicas. Junto a ello, ACS mantendrá inversiones en infraestructuras tradicionales.
ACS considera que estas inversiones permitirán generar flujos de caja recurrentes a largo plazo y mejorar la rentabilidad futura para los accionistas. En su última asamblea, se acordó un incremento del 20% en la remuneración al accionista, hasta situar el dividendo anual en 2,4 euros por acción.

