Google dispara un 82% su negocio en la nube y encuentra en la inteligencia artificial una primera respuesta a sus enormes inversiones

Google Cloud eleva sus ingresos un 82% y triplica su beneficio, aunque Alphabet aumenta hasta 205.000 millones su inversión anual

Inteligencia artificial de Google - Sociedad
Gemini es la inteligencia artificial de Google.
Shutterstock

La carrera por la inteligencia artificial está obligando a las grandes tecnológicas a gastar cantidades sin precedentes en centros de datos, chips y capacidad eléctrica. En el caso de Google, esa apuesta comienza a mostrar una traducción económica especialmente visible: su negocio en la nube creció un 82% durante el segundo trimestre de 2026.

Google Cloud ingresó 24.768 millones de dólares entre abril y junio, frente a los 13.624 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. La cifra superó ampliamente las expectativas del mercado y reforzó el argumento de Alphabet de que la demanda empresarial está convirtiendo la inteligencia artificial en un negocio real.

La compañía atribuye el avance a la contratación de infraestructura para entrenar y ejecutar modelos, a las soluciones corporativas de IA y al crecimiento de los servicios tradicionales de Google Cloud Platform. La nube se ha convertido en la prueba más clara de que el gasto tecnológico puede generar ingresos antes de lo esperado.

Google Cloud crece un 82% y triplica su beneficio

El aumento de la facturación no fue el único dato relevante. El beneficio operativo de Google Cloud pasó de 2.826 a 8.814 millones de dólares en doce meses, una mejora que demuestra que la división está creciendo sin sacrificar rentabilidad.

Durante años, Google ocupó una posición secundaria frente a Amazon Web Services y Microsoft Azure. La llegada de la inteligencia artificial ha abierto, sin embargo, una nueva fase en la competencia. Las empresas necesitan potencia de cálculo, almacenamiento, seguridad y acceso a modelos avanzados, un conjunto de servicios que Alphabet puede ofrecer dentro de una misma plataforma.

La cartera de contratos pendientes de convertirse en ingresos alcanzó los 514.000 millones de dólares. Ese volumen no representa dinero ya facturado, pero permite anticipar una demanda elevada durante los próximos ejercicios.

Casi el 90% de las empresas incluidas en la lista Fortune 100 utilizan ya Gemini Enterprise, según Alphabet. Esta adopción corporativa ayuda a explicar por qué el crecimiento de la nube se aceleró desde el 63% registrado durante el trimestre anterior hasta el 82% actual.

Gemini se acerca a los 1.000 millones de usuarios

Google dispara un 82% su negocio en la nube y encuentra en la inteligencia artificial una primera respuesta a sus enormes inversiones
Una imagen promocional del lanzamiento de Gemini Live.
Google

La expansión también alcanza al mercado de consumo. La aplicación de Gemini cuenta con 950 millones de usuarios activos mensuales, frente a los 750 millones comunicados al cierre de 2025.

El crecimiento permite a Google reducir distancia respecto a sus principales competidores y aprovechar su presencia en Android, el buscador, Workspace y otros productos utilizados diariamente por millones de personas.

Sundar Pichai aseguró que las inversiones en inteligencia artificial están «redefiniendo lo que es posible en todas las partes del negocio». Los modelos Gemini procesan ya 22.000 millones de tokens por minuto mediante sus interfaces para desarrolladores.

La estrategia consiste en integrar la IA en prácticamente todo el ecosistema: desde las respuestas del buscador hasta las herramientas de productividad, la publicidad, la programación y la ciberseguridad. La nube proporciona la infraestructura y Gemini actúa como puerta de entrada para empresas y usuarios.

Alphabet factura 119.800 millones en tres meses

Los ingresos totales de Alphabet aumentaron un 24%, hasta los 119.796 millones de dólares. Google Services, donde se incluyen el buscador, YouTube, Android, las suscripciones y los dispositivos, avanzó un 15% y alcanzó los 94.540 millones.

El negocio publicitario continúa siendo la principal fuente de dinero de Google. La publicidad aportó 81.629 millones, impulsada por un crecimiento del 17% en las búsquedas y del 13% en los anuncios de YouTube.

Alphabet comunicó un beneficio neto de 112.107 millones de dólares, casi cuatro veces más que un año antes. Sin embargo, esa cifra necesita una explicación: la mayor parte del salto procede de ganancias contables relacionadas con sus inversiones financieras.

La revalorización de participaciones empresariales aportó aproximadamente 77.100 millones al resultado neto. Por tanto, el beneficio extraordinario no debe confundirse con la rentabilidad ordinaria de la publicidad, la nube o Gemini.

La factura de la inteligencia artificial sigue aumentando

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El anuncio del lanzamiento de Gemini for Home.
Google

El crecimiento de la nube no ha eliminado las dudas de los inversores. Alphabet prevé dedicar entre 195.000 y 205.000 millones de dólares a inversiones de capital durante 2026, principalmente para construir centros de datos, ampliar redes y adquirir servidores especializados.

Solo durante el segundo trimestre, la compañía gastó 44.924 millones en propiedades y equipamiento. Esa cantidad superó el efectivo generado por sus operaciones y dejó un flujo de caja libre negativo de 5.855 millones.

El dato muestra la magnitud de la apuesta. Google está empleando hoy una parte considerable de sus recursos para disponer mañana de suficiente capacidad de cómputo. La demanda es tan elevada que la empresa todavía afronta limitaciones para atender todos los encargos.

Pichai defendió que los contratos a largo plazo y el crecimiento de la cartera ofrecen mayor visibilidad que hace un año. Alphabet considera que no invertir supondría un riesgo mayor: perder clientes frente a Microsoft, Amazon u otros proveedores capaces de ofrecer más infraestructura.

Una primera respuesta, pero no el final del debate

Los resultados ofrecen a Google un argumento poderoso. La inteligencia artificial ya no es únicamente un proyecto experimental ni una promesa futura: está acelerando la nube, atrayendo contratos empresariales y ampliando el alcance de Gemini.

Pero el crecimiento todavía debe compararse con el coste de sostenerlo. Las inversiones se cuentan por cientos de miles de millones, el flujo de caja trimestral ha entrado en terreno negativo y una parte considerable del beneficio anunciado procede de operaciones ajenas al negocio cotidiano.

Google Cloud demuestra que existe una demanda empresarial dispuesta a pagar por la inteligencia artificial. La cuestión pendiente es si ese crecimiento podrá mantenerse durante suficiente tiempo para compensar una infraestructura cada vez más cara.