El oro y la plata siguen siendo los grandes favoritos de los inversores, pero hay un tercer activo que empieza a resonar: el platino. Invertir en este metal preciado es una propuesta más que considerable para muchas carteras, al tener en cuenta que es un metal de baja oferta y alta demanda actualmente.
No obstante, tiene un precio de entrada elevado, y su volatilidad no es agradable para muchas personas. Por ello, es importante conocer el contexto del platino, sus posibilidades de inversión y cuáles son sus proyecciones para lo que queda de año.
Invertir en platino en 2026: contexto y proyecciones

El platino (Pt en la tabla periódica) es uno de los metales preciosos más subestimados de entre los más conocidos. Pero su falta de disponibilidad es su principal enemigo.
Lo cierto es que este material se encamina hacia su cuarto año de déficit seguido, según World Platinum Investment Council (WPIC). El acumulado de onzas necesarias supera las 3 millones de unidades, contando desde 2023. Esto evidencia la falta de reservas de platino a nivel mundial, tal y como indica el último informe del WPIC.
La escasez es equivalente a cuatro meses de demanda global de este metal precioso. Las dificultades operativas en las minas de Sudáfrica, su principal productor, y las tensiones geopolíticas afectan seriamente a su suministro.
Esto se traduce en un precio robusto, principalmente por su papel en el sector de la industria en general, especialmente la del hidrógeno. Además de su papel en los catalizadores de los vehículos de gasolina, ente otros.
De este modo, el XPT (su nombre financiero) se mueve cerca de los 1.700 euros por onza. La tendencia es alcista, con los analistas de Trading Economics y LiteFinance, entre otros, contemplando un cierre de año entre los 2.000 y los 3.000 euros. Eso entre los escenarios tanto optimistas como conservadores.
Estos especialistas no creen que la demanda baje, sobre todo al considerar las reservas bajo mínimos de este material a nivel global. Pero en un escenario de recesión global, el precio sí podría caer hasta los 1.200-1.500 euros cada onza.
Cómo invertir en platino y si realmente vale la pena

Existe la posibilidad de invertir en lingotes físicos de platino, aunque sus ventajas (posesión física del material frente a la inestabilidad) pelean de cerca con sus inconvenientes (inversión en almacenaje y seguros, elevado precio de entrada, volatilidad…).
Por ello, hay inversores que consideran los ETCs y ETFs ligados a este material precioso como alternativa eficiente en términos de seguridad y liquidez.
Los fondos de platino con mejor rentabilidad actual son:
- iShares Physical Platinum ETC (SPLT). Un fondo sólido, con una rentabilidad de casi el 92% en los últimos 12 meses. Cuenta con un respaldo físico total en cámaras acorazadas, y un Total Expense Ratio o Ratio de Gastos Totales (TER) de sólo el 0,20%.
- WisdomTree Physical Platinum (PHPT). Exposición directa al mercado, con certificados respaldados por lingotes de platino custodiados por los principales bancos. Muestra una rentabilidad del 112,36% en el último año, y se postula como ideal para el largo plazo.
- ZKB Platinum AA CHF (ZPLA). Es de Suiza, altamente transparente y abre la posibilidad a solicitar la entrega física del metal (con costes asociados). Ha cruzado el umbral del 100% de la probabilidad en este año.
Como con los otros dos pesos pesados de los metales preciados, el oro y la plata, la principal recomendación de inversión es la diversificación.
El auge de las energías respetuosas con el medioambiente y el papel industrial del platino le hace tener un papel activo en la economía. Si bien, en la cartera, es recomendable que sea un pequeño complemento. Es aún más volátil que el oro, con vistas a un valor real en los próximos años.
En definitiva, puede ser un activo tangible con vías de entradas rentables y seguras. Ante cualquier duda, lo ideal es hablar con un asesor financiero antes de tomar una decisión respecto a la inversión.
Este artículo es de carácter informativo y no una recomendación sobre inversiones de capital.
