Miles de personas en España combinan los estudios con su puesto de trabajo. Ya sea la formación profesional, la universidad, las oposiciones u otras, el punto común es la gestión del tiempo. Por ello, es posible recurrir a un derecho que no siempre se contempla: la reducción de jornada por estudios.
Este mecanismo legal habilita la posibilidad de adaptar el horario de trabajo con la formación. Eso sí, para solicitar este cambio se deben tener antes varias cosas en cuenta.
Reducción de jornada por estudios: ¿Retribuido o no?

El derecho a una reducción de jornada laboral por motivos de estudios está amparado en el artículo 23 del Estatuto de los Trabajadores.
No obstante, la normativa contempla dos escenarios en los que esta habilitación puede darse, y que quedan claramente distinguidas.
Por una parte, se halla el permiso retribuido por exámenes. Todas aquellas pruebas oficiales a las que deba presentarse el trabajador, están sujetas a un permiso obligatorio y retribuido. Eso sí, debe preavisarse la ausencia, y aportar un justificante de asistencia sellado por el centro de estudios.
Y por otro lado, está la reducción de jornada por estudios. Esta reducción no es retribuida, a diferencia de otras (como la del cuidado de hijos). El convenio colectivo puede sí incluirla como retribuida, pero no es muy común.
Consecuentemente, el salario se reducirá de manera proporcional al nuevo horario. Al menos, es posible mantener el puesto y la cotización mientras se prepara la titulación u oposición.
Cómo solicitar la reducción y qué costes debe afrontar la empresa

En esa línea, hay que diferenciar entre los estudios personales de la formación exigida por la empresa. Esta debe asumir el 100% de los costes en este caso, desde el importe de la matrícula, hasta las dietas y gastos de desplazamiento si son necesarios.
Además, el tiempo dedicado a la formación se considerará de trabajo efectivo.
No mucha gente sabe que sí existe una autorización conocida como el Permiso Individual de Formación (PIF). Es retribuido, de hasta 200 horas anuales y dentro del horario laboral. Este permiso puede denegarse, pero sólo por causas organizativas o productivas motivadas.
Por lo tanto, mucha gente opta por la reducción de jornada por estudios como alternativa más factible. Pero el mencionado permiso también podría estar más al abasto de lo que se piensa.
Para poder solicitar uno u otro sin problemas, es importante seguir estos pasos:
- Revisar el convenio colectivo. Algunos convenios mejoran el Estatuto, y pueden ofrecer más días de permiso o incluso bonificaciones económicas.
- Solicitud: Mediante un escrito físico y/o digital, comunica tu intención con la titulación, el horario solicitado y las fechas (si se dispone de ellas).
- Preaviso. No hay una fecha mínima de preaviso establecida, pero hacerlo con un mes de antelación (o más) puede facilitar las cosas.
En definitiva, esta reducción es un derecho al que tienen acceso todos los empleados y las empleadas de España. La formación académica o de acceso a la función pública es una herramienta profesional potente, y no debe ponerse en riesgo.
