Ellas lideran

Sebnem Avsar y la llegada de la píldora para adelgazar de Novo Nordisk a Reino Unido

Su llegada coincidió con un momento decisivo para la compañía, inmersa en una intensa competencia con la estadounidense Eli Lilly

No es parte del guion de una película futurista. Adelgazar con una pastilla es posible gracias a los nuevos tratamientos contra la obesidad que han revolucionado la industria farmacéutica y han disparado el valor de compañías como Novo Nordisk y Eli Lilly. Pero también ha abierto el debate sobre los efectos secundarios, el precio de estos medicamentos y quién debería tener acceso a ellos.

Reino Unido acaba de convertirse en el primer país europeo en el que los pacientes podrán acceder a la versión oral de Wegovy, el medicamento para perder peso desarrollado por Novo Nordisk. Y hay una mujer detrás de este avance, Sebnem Avsar Tuna, directora general de la farmacéutica en Reino Unido desde febrero de 2025.

Con más de dos décadas de experiencia dentro de Novo Nordisk, Avsar Tuna asumió la dirección de la filial británica tras ocupar distintos puestos de responsabilidad en Asia-Pacífico, Eurasia y Turquía. Su llegada coincidió con un momento decisivo para la compañía, inmersa en una intensa competencia con la estadounidense Eli Lilly por liderar el mercado mundial de los tratamientos contra la obesidad.

La aprobación por parte de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios británica (MHRA) permite comercializar una pastilla basada en semaglutida, el mismo principio activo presente en Wegovy y Ozempic. La autorización convierte a Reino Unido en el primer país europeo donde los pacientes pueden acceder al tratamiento oral, mientras que la comercialización en la Unión Europea sigue pendiente de sus propios procedimientos regulatorios.

Para Novo Nordisk, la decisión tiene una importancia que va mucho más allá del ámbito sanitario. El fenómeno ha transformado el mercado farmacéutico mundial y ha convertido a los tratamientos contra la obesidad en uno de los negocios más prometedores de la industria.

Se prevé que el mercado supere los 100.000 millones de dólares en ingresos antes de que termine la década. La batalla ya no consiste únicamente en desarrollar tratamientos eficaces, sino en lograr que lleguen a un mayor número de pacientes.

La apuesta por las formulaciones orales responde precisamente a esa estrategia. Tanto Novo Nordisk como Eli Lilly consideran que existe una parte importante de la población que podría iniciar un tratamiento si dispone de una alternativa en pastilla. El objetivo es ampliar el mercado más allá de quienes aceptan las inyecciones y facilitar el acceso a terapias que ya han demostrado su eficacia.

La oportunidad comercial es especialmente significativa en Reino Unido. Más de diez millones de personas viven con obesidad en el país. Según datos de la consultora sanitaria IQVIA, alrededor de 2,4 millones de británicos utilizaron este tipo de tratamientos durante el último año. Sin embargo, apenas unos 200.000 accedieron a ellos a través del Servicio Nacional de Salud, mientras que la mayoría recurrió al mercado privado.

Uno de los grandes desafíos para Novo Nordisk será ampliar ese acceso. Aunque la píldora ya puede comercializarse en el ámbito privado, su incorporación al sistema público dependerá de futuras evaluaciones del Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención (NICE), encargado de analizar la relación entre coste y beneficio de los nuevos medicamentos.

La competencia le pisa los talones. Eli Lilly ha acelerado el desarrollo de sus propios medicamentos orales para adelgazar y busca disputar el liderazgo a la farmacéutica danesa en un mercado que crece a gran velocidad. La rivalidad entre ambas compañías se ha convertido en una de las grandes batallas empresariales del sector sanitario.