La capital de España ha despertado con un llamativo mensaje reivindicativo en uno de sus emplazamientos más icónicos. Greenpeace ha desplegado este martes una lona de grandes dimensiones en la icónica Puerta del Sol.
El motivo del acto es la reivindicación del lema No a la guerra, como mensaje contra el conflicto presente en Irán. La lona ha sorprendido a los viandantes, y a los muchos curiosos que se han acercado a fotografiar la escena con sus teléfonos móviles.
Greenpeace España despliega una lona enorme en la Plaza del Sol de Madrid
Perdón si nuestras palabras son extremadamente polarizantes, quizá nos ha radicalizado la decencia más básica, pero creemos que la guerra está mal.NO A LA GUERRA.
— Greenpeace España (@greenpeace.es) 2026-03-10T07:27:03.751Z
A primera hora de este martes 10 de marzo, la Puerta del Sol de Madrid ha amanecido con una lona de grandes dimensiones. La responsable del despliegue, como se pudo apreciar, era la organización internacional Greenpeace.
La lona tenía como motivo la protesta contra los conflictos bélicos que están sucediendo actualmente en el mundo, especialmente en Irán. El lema de la acción ha sido “No a la guerra”, con la primera palabra en un tamaño enorme.
Junto al lienzo, cuatro activistas portaban otros carteles con el mismo mensaje traducido en otros idiomas, además de otras consignas. Estos activistas estaban descolgados de la fachada de uno de los edificios de la Puerta del Sol, y han sido los responsables del despliegue de la lona.
En su perfil en la red social Bluesky, Greenpeace España ha reivindicado el acto. Además, han compartido un mensaje que decía lo siguiente: “Perdón si nuestras palabras son extremadamente polarizantes, quizá nos ha radicalizado la decencia más básica, pero creemos que la guerra está mal. NO A LA GUERRA.”
La organización ha recuperado el lema que movilizó a buena parte de la población contra la invasión de Irak en el año 2003. El uso del No a la guerra lo han tomado de nuevo por el “respeto al derecho internacional y el regreso a la diplomacia para frenar la escalada militar en Oriente Medio”, según han indicado.
Un conflicto que “deja cicatrices”
En una declaración para EFE, Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal, ha querido comentar la acción de la organización en la Puerta del Sol.
“Las bombas, los ataques militares y las invasiones nunca traen paz: desestabilizan regiones enteras, multiplican el sufrimiento, cuestan la vida de civiles inocentes y destruyen el planeta. Nada justifica bombardear escuelas, hospitales o vivienda”, ha asegurado la ejecutiva.
Saldaña cree que el bombardeo no aportará la estabilidad y los derechos que reclama el pueblo iraní. Bajo su punto de vista, la creencia popular es “ignorar las lecciones de la historia reciente”. Además, ha señalado que “los Gobiernos y líderes del mundo tienen el deber moral de oponerse a este atropello contra el derecho internacional, la paz y la estabilidad del mundo”.
Según ha manifestado la directora ejecutiva, “esta atmósfera bélica es el resultado de un sistema que antepone el beneficio de unos pocos (la industria fósil y armamentística, entre otros) a la vida de la mayoría“.
De acuerdo con la organización internacional, las guerras no solo atentan contra la vida, también dejan “profundas cicatrices en el planeta”. Según sus creencias, estas perduran durante generaciones.
De este modo, mediante el belicismo, se arrasan los bosques y los campos de cultivo, se degradan los suelos y se envenenan las reservas de agua, se destruyen ecosistemas, se aceleran la crisis climática y la población más vulnerable “es la que paga el precio más alto”, según apuntan desde Greenpeace España y Portugal.
